Traducido por Maru
Editado por Sharon
Asumí varias situaciones. Quizás Erusia robaría y usaría el vestido dejado como cebo. Para prepararme en caso de que el vestido no estuviera dañado, le pedí al diseñador Dale que no tuviera una fecha límite para el otro.
Al final, el vestido completo no estaba en mis manos, y el vestido sin la fecha límite de finalización fue el elegido para ser usado. Además, no asigné un guardia para vigilar la puerta cerrada. Todo para que ella mordiera el anzuelo. Seguí leyendo “No confío en mi hermana gemela – Capítulo 13”
Traducido por Den
Editado por Nemoné
—Entonces estaré esperando nuestro próximo encuentro, señorita ángel.
*¡Toser!* ¿Qué? ¿Qué dijiste? Creo que acabo de escuchar una palabra prohibida justo ahora.
Isekiel me sonrió después de besarme el dorso de la mano mientras me congelaba en el lugar. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 58”
En el momento en que me desperté, recordé.
¿Huh? ¿No era este mundo un juego de chicas?
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Mi nombre es Meirim. La esposa de un noble. Seguí leyendo “¡No lo entregaré a ningún “Santo”! – Capítulo único”
El caballero era un viajero errante. Su mayor aspiración era un día rescatar a una princesa de las fauces de un terrible dragón, y luego casarse con ella.
Debido a que había demasiados caballeros compartiendo esta misma aspiración, y pocas princesas secuestradas por terribles dragones, la demanda excedió la oferta, causando mucha agonía para el caballero. Seguí leyendo “Registro del asesinato del dragón – Capítulo único”
—¡Eres un héroe! Ya has rescatado a nuestro pueblo de los colmillos y garras del rey demonio. ¡Ve a la ciudad, el anciano del lugar te necesita! —dijo el jefe de la aldea.
El joven de harapientas ropas, que cargaba una pesada espada desafilada en la espalda, rascó la parte trasera de su cabeza. Seguí leyendo “Escuché que soy un héroe – Capítulo único”
El timbre sonó de repente, pillándome totalmente desprevenida.
Extrañada, miré el reloj que señalaba las 10 PM y, preguntándome quién era, me acerqué a la puerta para abrirla. Tiré de la manilla para entreabrirla y miré, cautelosa, hacia fuera. Seguí leyendo “Ventas de puerta en puerta a las 10PM – Capítulo único”