Hoy se cumplía el primer mes del tercer príncipe de Qiong Yue, por lo que había decoraciones por todas partes y el ambiente era especialmente animado. Los Cielos fueron amables y, aunque el clima fue frío durante los últimos días, temprano esa mañana, la luz cálida brilló sobre la tierra pasando a través de las ventanas de papel dentro de la casa, trayendo calor al cuarto.
Qing Feng abrió la puerta gentilmente y dio una respiración profunda. Había estado encerrada en esta casa durante todo el mes, así que se sentía algo agobiada. Si no fuera por el pequeño que le daba problemas todo el día, no habría logrado permanecer adentro por tanto tiempo. Seguí leyendo “Harem Imperial – Capítulo 88: Mover al tigre de la montaña”
—¿Qué hacen todos, me pregunto?
La voz de Lilia resonó en el pasillo. Era una voz muy calmada y melosa. Alguien cercano soltó un grito, pero eso no importaba. Ella miraba con tranquilidad a las cinco personas que tenía delante.
—Q- Quién eres… Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 58”
¿Vacaciones? Sorprendida ante un día de descanso forzado, Leslie miró a la Duquesa y a Sairaine y respondieron “sí, debes” al mismo tiempo. De nada sirvió suplicar a Bethrion y Ruenti, pues también parecían decididos.
Al final, ella se vio obligada a tomarse un descanso y salió a los jardines con su conejito negro de peluche. Se sentó en uno de los bancos de madera y se quedó con la mirada perdida en el cuidado jardín de invierno.
¿Qué hago ahora? Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 69”