La fiesta fue bastante amena. Aunque Jonas se había mostrado desagradable al principio, Tang Feng sintió que se había desahogado. Saber cuándo aguantar y cuándo no era importante. Demasiados actos de aguante podían envalentonar a los demás y mermar la propia presencia. Al final, incluso podría conducir a una tolerancia habitual, en la que uno ya no creía en su propia fuerza.
Gino había estado ocupado últimamente, así que después de la fiesta, cada uno siguió su camino. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 41: El Festival de Cine (1)”
