—¿Es cierto que el Dios de la Luz bautizó al sacerdote Joshua en persona? —preguntó un hombre con curiosidad.
—¡Por supuesto! Cuando el sacerdote salió de la piscina sagrada, llevaba las mismas túnicas santas que el Dios de la Luz, y pétalos de rosas rojas cayeron del cielo, cubriendo el sol. Fue una ocasión tan grandiosa que jamás la olvidaré —respondió un mago del reino de Sagya con tono nostálgico. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 10: Capítulo 11 (2)”
