¡¡Gotas~!! La historia de la Princesa de la Fragancia~ – Acto 55: La dama de la fragancia y las flores en el banquete de la mayoría de edad (1)

Traducido por Ichigo

Editado por YukiroSaori


Por fin era el día de la fiesta de mayoría de edad de Cordelia.

Cordelia esperaba su turno con Isma. Le dijeron que aparecería delante de los invitados cuando apareciera la señal después del discurso de Elvis.

Después de entrar, haré una reverencia a todos, bailaré con mi hermano Isma y luego saludaré a los invitados con mi padre. Haciendo esto, puedo elegir que aromas dar a los invitados… repasó esto en su mente e Isma rió a su lado.

—Pensé que estarías más tranquila, pero no estás sonriendo.

—¿En serio…?

—No pasa nada. Estas linda, así que solo tienes que actuar con dignidad. El nuevo aroma también te sienta bien. ¿Qué aroma es?

—Es el aroma de las rosas. Cambié la forma de extraer los aceites esenciales.

—¿Usaste la misma flor?

—Sí. Es la rosa roja del invernadero.

—Ah, el método de extracción cambia mucho el aroma —dijo Isma y pareció como si estuviera sumido en sus pensamientos, así que Cordelia ladeó la cabeza.

—¿Hermano? ¿Qué pasa?

—Usaste la rosa que has estado plantando en el invernadero para ese aroma, ¿verdad?

—Sí. La madre de mi amigo se dedica a la cría selectiva de rosas, y me dio una.

—Ya veo…

—¿Le pasa algo a esa rosa?

—No, he visto una flor similar en el castillo real. Pero, de seguro es una variedad diferente.

La rosa de Cordelia, que destacaba por su fragancia, no tenía ninguna característica especial en sus pétalos.

Hay muchas otras rosas rojas, Isma podría haberse equivocado.

—Cuidas bien esa rosa, ¿verdad, Cordelia?

—Sí, es mi flor favorita.

La fragancia era diferente a la de mi vida anterior, pero debido a la diferencia en las variedades de rosas y los métodos de extracción, es mi favorita.

La primera etapa principal de mi vida… El entorno y mi estado deben ser los mejores.

Pensó Cordelia mientras levantaba la cara y miraba con atención a la puerta.

El mayordomo, Hans, miró hacia el interior del vestíbulo y buscó una oportunidad para que Cordelia entrara.

—Ya es hora. Cordelia, la mano.

—Sí, hermano.

—Tu sonrisa ha vuelto a ser la de siempre. Lo diré una vez más, felicidades por convertirte en adulta.

—Muchas gracias.

—Lo único decepcionante de hoy es que soy tu compañero. Hubiera estado bien si tuvieras un novio agradable. Pues ya que yo tampoco tengo pareja, tendrás que aguantarme hoy.

Isma bromeó y Cordelia intentó con desesperación no reírse.

Entonces, se abrió la puerta del vestíbulo y el espectáculo fue más deslumbrante de lo que ella había imaginado.

El salón resplandecía por los candelabros, y las miradas de los invitados, que se volvieron todos a la vez hacia ella, la hicieron sentirse así.

Aunque fuera extraño, no estaba tan nerviosa como cuando esperaba.

No tenía tiempo, pero podía observar su entorno con calma. Había apuntado los nombres y las caras de los que iban a venir esta noche, así que podía ver a la gente que tenía delante y de reojo. No debería haber nadie que no asistiera.

También podía oír las voces de la gente con más claridad de lo que había pensado. Entre ellas, había gente que hablaba de la fragancia que llevaba, y una sonrisa apareció en su rostro.

Luego, al entrar en la sala, pudo ver a Nirupama, al marqués Flantheim y su esposa, y a Vernoux, y también se fijó en una persona inesperada.

¿Esa es… mi hermana?

Miró hacia allí sin querer porque vio a Malvina Owens, la gemela de Cyrus que solo sus hermanos habían visto antes y que estaba casada con el segundo hijo del duque. Se rumoreaba que su marido pronto se haría cargo del feudo del Conde por parte de su madre, situado en una posición importante.

No era extraño que Malvina estuviera aquí, ya que era la hermana consanguínea de Cordelia, pero ésta rara vez tenía recuerdos de ella y nunca aparecía por casa después de casarse. Sin embargo, la expresión de Malvina era tranquila y parecía de verdad feliz de que su hermana hubiera llegado a la edad adulta. Es tan extraño, ya que apenas tenemos relación, pensó mientras se dirigía al centro de la sala.

Luego, tras confirmar que Elvis, que la había mirado a los ojos, había asentido, Cordelia quitó la mano de Isma, se volvió e hizo una elegante reverencia.

—Muchas gracias por venir esta noche. Me llamo Cordelia Enna Pameradia y voy a acompañarles esta noche. Encantada de conocerles.

Sonrió.

Un caluroso aplauso estalló en los alrededores, y la orquesta comenzó a tocar un delicado tono.

—¿Me da su mano, señorita?

—Se la doy, hermano.

Volvió a tomar la mano de Isma cuando éste dijo aquello en broma y dio un paso al compás de la música.

Me pregunto en qué momento logré dominar el triple tiempo, algo que había practicado con tanta desesperación porque el baile nunca se me ha dado bien. Supongo que también influye el hecho de que Isma me está guiando, pero, aun así, mis esfuerzos valieron la pena.

—Parece que te diviertes.

—Sí, mucho.

Así, ella podía tener una pequeña charla con Isma.

—Siempre he pensado que no tenías miedo a nada, pero de verdad eres un pez gordo.

—Vaya, sí que tengo algo que me da miedo.

—¿Las historias de fantasmas? ¿Todavía les tienes miedo?

—¿C-Cómo sabes eso?

Estoy segura de que nunca le había dicho esto antes, así que ¿cómo se enteró?

Sin embargo, llegó a la conclusión de que Ronnie era la única persona a la que se le podía haber escapado que temía las historias de fantasmas. E Isma parecía haberse dado cuenta.

—Parece que tienes una buena relación con Ronnie, más que con nadie.

—Yo también lo creo. Pero Ronnie no tenía que decírtelo.

—Lo siento, culpa mía.

—No debería haberlo dicho ahora. Pero lo dejaré así.

Cuando la canción terminó, Cordelia se inclinó con gracia y levantó la cara de nuevo.

—Todos, por favor, disfruten de la noche.

Luego, tras asegurarse de que el aura se había suavizado, Cordelia se dirigió hacia Elvis con Isma. Aunque él era el organizador de la velada, estaba tan inexpresivo como de costumbre.

—¿Has vuelto?

—Sí, padre.

—Buen trabajo Isma. Cordelia, es hora de tu verdadera tarea.

—Sí.

Sí, es hora de saludar a la gente una vez que los anuncios han terminado.

Tengo que observar quiénes son las personas, y quiero recordar de qué puedo hablarles cuando nos reunamos la próxima vez, pero hay mucha gente aquí.

Si no mantengo la compostura entonces podría resbalar, se animó y sonó una voz brillante.

—Estimados Elvis y Cordelia. Traje algunas personas conmigo.

Era Nirupama, detrás de ella había un hombre y una mujer que parecían ser tan viejos como Elvis.

—Ha pasado un tiempo, Conde Pameradia y joven Isma.

—Oh, duque y duquesa Owens. Gracias por venir.

—De nada. Más bien, si no me hubieras invitado, mi esposa se habría puesto furiosa.

El duque sonrió con ironía en respuesta a Elvis y volvió los ojos hacia su esposa. Cordelia también siguió su mirada y la duquesa Owens sonrió.

—Encantada de conocerte, Cordelia. Eres mucho más linda de lo que dicen los rumores. Te felicito de todo corazón.

—Llego un poco tarde, pero yo también quiero felicitarte. Enhorabuena.

—Muchas gracias.

Cuando ella les dio las gracias, el duque y la duquesa sonrieron.

Sin embargo, la última miró a Nirupama de inmediato después.

—Le dije a Nirupama cada vez que asistía a su fiesta del té que quería conocerte, Cordelia. Pero siempre me dice que los aromas aún están en fase de prueba y no quiere transmitir mi mensaje.

—Oh, no podemos dejar que la duquesa se convierta en una probadora, ¿verdad?

—Pero, ¿no lo estás usando, Nirupama? ¿Y Sara no lo está usando también aunque no está emparentada con Cordelia?

Nirupama y Cordelia se rieron de la duquesa que había dicho eso de forma infantil aunque actuaba con gracia.

—Dime, Cordelia. Estás planeando abrir una tienda en la calle noble, ¿verdad? ¿Cuándo va a abrir?

—Todo lo que puedo decir es que depende de los preparativos, pero he preparado regalos para que todo el mundo se los lleve a casa. Espero que los prueben si no les importa.

—Vaya, ¿de verdad? Lo estoy deseando.

La duquesa, que había oído la respuesta de Cordelia, le tomó la mano. Ella abrió los ojos un momento y luego sonrió.

Sin embargo, al mismo tiempo, oyó algún ruido cerca de ella aunque sonaba un poco reprimido. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo mucho que la gente esperaba sus productos.

Entonces, tengo que entregarles cosas que superen sus expectativas, ella concentró magia en sus ojos y miró a la duquesa para ver qué aroma le sentaría bien.

Estoy segura de que a la duquesa le gustarían los aceites esenciales de geranio.

En ese caso, haré un set de regalo con aceite de tratamiento facial de geranio, bálsamo perfumado de lavanda y bombas de baño aromáticas con aroma de pomelo.

Cordelia concluyó e hizo una seña a Emina, que estaba esperando. Sacó una bola de adorno con una cinta verde de la cesta que Emina sostenía. Era una pulsera con cuentas.

—Si te doy tu regalo ahora, tendrás que llevarlo encima. Haré tiempo para dártelo cuando te vayas, así que por favor, guarda esto hasta entonces.

—Gracias, Cordelia. Me gustaría hablar un poco más contigo, pero si te monopolizo demasiado, los demás no tendrán la oportunidad. La próxima vez te invitaré a tomar el té. Ven, por favor. Tu hermana también estará, así que no tienes que preocuparte.

—Muchas gracias.

No supo qué contestar cuando sacaron el tema de Malvina, pero agradeció la invitación de la Duquesa.

¿Quizás la tía y Sara hicieron más fácil que me invitaran a las fiestas del té?

Sin embargo, no podía preguntar en este lugar delante de la duquesa, sentía que su tía evitaría la pregunta y diría que era un secreto.

—Ah, pero antes de irnos, tu hermana necesita felicitarte.

Malvina apareció por detrás de la duquesa después de decir eso. Ella, que se parecía más a Isma que a Cyrus, rió en voz baja.

—Felicidades, Cordelia.

—Muchas gracias, hermana.

—Voy a quedarme aquí esta noche. ¿Te gustaría tomar un té conmigo antes de que me vaya mañana?

—De acuerdo, lo estoy deseando.

Al aceptar la inesperada oferta, Cordelia se quedó muy sorprendida.

Después de hablar, Malvina se marchó con ellos.

Entonces, el marqués Flantheim, su esposa y Vernoux les sustituyeron en seguida.

—Te has vuelto de verdad hermosa, Cordelia. Elvis debe estar muy orgulloso.

—Felicidades, joven Cordelia.

—Marqués Flantheim y señora Sara. Muchas gracias.

Vernoux solo levantó la mano en señal de saludo, pero eso fue porque estaba frente a sus padres. Después, el marqués Flantheim y su esposa saludaron un poco a Elvis y le dijeron que querían que volviera a la mansión. Luego, Sara recibió la bola de adorno de manos de Cordelia, y se marcharon. Mientras se iban, Vernoux señaló su propia cabeza. Estaba señalando donde estaba el adorno del pelo de Cordelia.

“Lo estás usando”. Ella sintió lo que él había dicho, así que sonrió y asintió.


Ichigo
Sigo manteniendo la firme creencia de que Isma es el ikemen número 1 en el mundo de esta historia jajaja

YukiroSaori
Es el mejor de los hermanos, y el más perspicaz

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