Traducido por Dragox
Editado por Susibet
Después de descansar un poco y almorzar, Ergnade me preguntó si quería ir a ver los campos de entrenamiento. Fue entonces que recordé su comentario de la mañana. Ahora que lo pienso, parece que el conde Einsbark me había dado permiso para observar su entrenamiento.
Actualmente, los soldados del dominio de Kaldia también están recibiendo entrenamiento de los soldados del fuerte Jugfena. Esto es para que el conde Einsbark, Gunther, los soldados y yo podamos trabajar mejor juntos y todos estamos recibiendo tanto entrenamiento como nos sea posible antes de que los soldados de Densel se acerquen.
En el extremo sur del fuerte Jugfena, había una edificación que era similar a una caja gigante la cual era el campo de entrenamiento de los soldados. Como había estado recibiendo mi entrenamiento en los terrenos abiertos, no había estado aquí antes. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 41: La fortaleza de Hierro Negro (2)”
