El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 86

—Solo la conozco gracias al mago Ruenti.

Konrad saltó con elegancia sobre su caballo y apretó las riendas con la sonrisa serena de siempre.

—Podríamos llegar tarde si no nos damos prisa.

—Cambiando de tema, ¿eh? Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 86”

Sin madurar – Capítulo 68: En la tormenta (6)

—En este maravilloso día, os anuncio el compromiso del príncipe Rosano y la princesa Levatte.

El emperador fue directo al grano. Todos sabían desde hacía meses que se planteaba establecer un matrimonio entre el príncipe y la princesa rehén, pero habían creído que era solo un rumor que circulaba por ahí. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 68: En la tormenta (6)”

Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 52: El secuestro por romance es malo incluso cuando el género es angustia (2)

Lakis pensó en cómo tratar con esta mujer.

La voz que escuchó antes le era familiar y fue fácil para él adivinar que era la vecina que le traía bocadillos a Yuri. Pero incluso si ese fuera el caso, en realidad no había razón para pensar en ello. La forma más limpia sería matarla y deshacerse de todas las pruebas.

«Sólo acaba con esto, Lakis.» Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 52: El secuestro por romance es malo incluso cuando el género es angustia (2)”

¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 138: El otro lado del Shinigami

—Uwwa, peligroso, peligroso.

Sintiendo un repentino escalofrío, me escondí para no hacerme notar. A pesar de mantener una distancia considerable, sentí que me reconocían por un instante. La sorprendente percepción me hizo romper en sudor frío. Siendo sincero, ¿qué es esa red de advertencia del Príncipe Heredero…? Seguí leyendo “¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 138: El otro lado del Shinigami”

Contrato con un vampiro – Capítulo 55: La Luna que Ilumina una Noche Oscura

Punto de vista de Sukiharu.

Paredes blancas estériles y un techo blanco impecable. Un espacio frío lleno solo con una cama vacía y un escritorio simple. La habitación existía con el único  propósito de descansar el cuerpo obligado a participar en experimentos desde el amanecer hasta altas horas de la noche. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 55: La Luna que Ilumina una Noche Oscura”

Lector Omnisciente – Episodio 64: Un camino que no es un camino (3)

Una hora más tarde, Yoo Jonghyuk y sus compañeros regresaron a la Tierra.

Yoo Jonghyuk, Han Sooyoung, Lee Jihye, Jung Heewon, Lee Hyunsung, Shin Yoosung, Lee Gilyoung y Lee Seolhwa.

Lo primero que descubrieron tras atravesar a salvo el portal fueron las chispas parpadeantes en torno al centro del complejo industrial. Las chispas de la probabilidad caían sobre el centro de la Fábrica como relámpagos. Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 64: Un camino que no es un camino (3)”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 130: Fuego

Las historias tanto del Vizconde Rogshia como de Ogren estaban llenas de exageraciones y mentiras. En primer lugar, ambos estaban involucrados en la creación de esta sustancia adictiva, puramente por el feo deseo de obtener ganancias de cualquier manera posible, y ahora que ha sido expuesto, ambos están tratando de asegurarse de que el otro cargue con toda la culpa.

Crear secretamente velas que contienen narcóticos con cera de abejas, contrabando de drogas, evasión de impuestos… Cualquier discusión que tuvieran en la superficie sobre el compromiso de sus hijos solo era un camuflaje para sus actividades secretas, un profundo pantano en el que me han arrastrado porque descubrí lo que realmente estaba sucediendo detrás de lo que parecía ser un simple conflicto de compromiso. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 130: Fuego”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 129: Juicio caótico (2)

—¿De qué estás hablando? ¡No entiendo!

El Vizconde Ogren se rio de la acusación del Vizconde Rogshia. Dado que debe haber limpiado su casa de cualquier evidencia incriminatoria, parecía sumamente seguro. Sus ojos estaban todavía agudos y se burló mientras enfrentaba directamente la mirada del Vizconde Rogshia.

—¿Exactamente qué he hecho? Me he dedicado a apoyar tu negocio durante todos estos años. Además, tu negocio está generando ganancias estos días. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 129: Juicio caótico (2)”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 128: Juicio caótico (1)

Tomé el consejo de Gunther y entregué al invasor a la policía militar, convirtiéndose en una investigación oficial.

Consideré el hecho de que el invasor pudo haberse disfrazado de sirviente, pero su ropa es bastante estándar para aquellos que sirven a las familias nobles de rango inferior. Estas ropas generalmente se hacen a medida, por lo que no hay forma de que se pudiera haber hecho un trabajo apresurado solo por el bien de este ataque. Tal vez, sabiendo los altos riesgos asociados, llevó esta ropa de todos modos pensando que le ayudaría a lograr su objetivo. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 128: Juicio caótico (1)”

¡Juro que no volveré a acosarte! – Historia Paralela: El príncipe extranjero (1)

Un príncipe de un país extranjero… Eso era todo lo que era.

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En el momento en que Gia nació en la familia real de Sina, su destino era abandonar su país y estudiar en el extranjero. Gia llegó a la Academia Real Tanzanita más o menos cuando debía matricularse en la escuela media; sus dos hermanos mayores ya habían regresado de su estancia en el extranjero para entonces, así que su futuro estaba escrito. Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Historia Paralela: El príncipe extranjero (1)”

Elección Absoluta – Capítulo 128: Muy lindo, muy ingenuo

—Dime cuál es tu objetivo —dijo Hisith con frialdad.

La mancha roja de luz guardó silencio por un momento. Con una mueca de desprecio, dijo—: Ese dragón sagrado que has escondido en el “inframundo”, deja que este Ser se lo coma. Puedes masacrar a ese humano llamado Shi Xiaobai como quieras, y si ese duendecillo se atreviera a tocarte, este Ser usaría el nombre del “Abismo” para protegerte. Si ese duendecillo oyera la palabra “Abismo”, se daría cuenta de las abrumadoras posibilidades en su contra. ¿Tenemos un trato? Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 128: Muy lindo, muy ingenuo”

Elección Absoluta – Capítulo 127: ¿Ésta es la razón por la que estás aguantando?

Después de que Shi Xiaobai terminara de leer la carta de Lingcun, su corazón se sintió un poco pesado. No era por los Celestiales e Infernales que mencionaba, sino porque no había ninguna información que necesitara con desesperación. Todavía no tenía ni idea de dónde había ido.

Además, después de leer la carta, estaba más decidido a [Salvar a Chen Lingcun].

—Este Rey sin duda hará que estés dispuesto a inclinarte y dirigirte a Este Rey como “El Gran Rey”. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 127: ¿Ésta es la razón por la que estás aguantando?”

Un día me convertí en princesa – Capítulo 138

Además, dado que realmente se preocupa por Obelia y Claude, y no parece hacer nada en contra del interés nacional, cumple con la ética de un mago de manera regular.

—Ajá. ¡Este cabello brillante! ¡Dios mío! ¡No puedo describir la felicidad de este momento!

Cuando decidí cortar un mechón de mi cabello, el abuelo lo tomó y lo puso en el trozo de tela que trajo mientras sus manos temblaban de emoción. Seguí leyendo “Un día me convertí en princesa – Capítulo 138”

Un día me convertí en princesa – Capítulo 137

Después de escuchar su presentación, escuché a los asistentes detrás de mí jadear sorprendidos. Solo Felix y yo éramos los únicos aquí que no mostraban signos de agitación.

—El Mago de la Torre Oscura… ¿Te refieres a él?

—Así es como lo llama el público. Seguí leyendo “Un día me convertí en princesa – Capítulo 137”

El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 85

Leslie frunció el ceño ante la súplica de Amroa. Pero negó con la cabeza y se secó las lágrimas con las mangas. La observó con la mirada perdida.

—No, voy a vivir. Quiero vivir. Fui al Ducado no solo para sobrevivir. Ahora tengo padres y hermanos cariñosos. Quiero vivir una vida más larga con todos ellos.

Habló con claridad, mordiéndose el interior de las mejillas para no llorar, y clavó los ojos en Amroa. Tenía la mirada tranquila y decidida. Pensar en su familia la hacía valiente. Seguí leyendo “El contrato de la Princesa y la Duquesa Monstruosa – Capítulo 85”

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