—¡Arge fue secuestrada! ¡Por supuesto que iba a perseguirla!
—¿Y crees que está bien que te capturen por eso?
—Uuu…
Aunque hubo un intercambio como ese, al final permitieron que Kuzuha nos acompañara en la inspección. Menos mal que Akisame era una persona… digamos, amable. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 77: Aldea de la Miel Rencia”
Silvia suspiró y negó con la cabeza, antes de rendirse ante las locuras de Perdel.
—La princesa es realmente adorable. Me encantaría tener una hija como ella.
—¡Puedes tenerla! —Perdel tomó la mano de Silvia. Luego se aclaró la garganta. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 24”
—Oye, aunque esta es nuestra habitación, ¿puedes ponerte los pantalones? No seas un caballero por la parte de arriba y una bestia por abajo.
Frunciendo el ceño, Tang Feng se cruzó de brazos y miró al hombre que tenía delante, el cual llevaba un traje en la parte de arriba y sólo unos calzoncillos en la parte inferior. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 18: Confianza”
—Eh, bienvenido.
Vi a Erich bajar del carruaje y acercarse, así que levanté una mano a modo de saludo.
—Tú… Seguí leyendo “¡Cuidado con esos hermanos! – Capítulo 23: Entrando en un nuevo mundo”
—Todavía no estamos en ese punto.
—¿Perdón?
—He dicho que todavía no estamos en ese punto.
Fruncí los labios y me di la vuelta. Perdel y el hombre seguían inmersos en una profunda conversación. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 23”
—Qué…
El té tibio resbaló por el rostro de Lavender Cordis. Parecía aturdida, como si no esperara que yo hiciera algo así. Ver su cara me produjo cierto alivio.
—Se equivoca si creía que iba a soportar sus insultos sin decir nada —dije, mirándola fríamente. No pensaba permitir que volviera a hablarme a la ligera. Seguí leyendo “¡Cuidado con esos hermanos! – Capítulo 22.2: Soy Hari Ernst”
—¡Kyouya, quiero ir a visitarlo! —exclamó Azuza, sentada en la cama, frunciendo el ceño para dejar claro su descontento.
Habían pasado tres días desde que se despertó. Durante todo ese tiempo, apenas se le había permitido salir de su habitación. Ichy o Kyouya siempre estaban presentes, e Ichy la acompañaba incluso cuando se duchaba o usaba el inodoro. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 66: Epílogo”
Durmió profundamente, sin pesadillas. Leah se despertó sintiéndose renovada, aunque se sobresaltó un poco cuando abrió los ojos. Su entorno no era familiar, pero también había un par de brazos envueltos alrededor de su cuerpo, abrazándola por detrás. El suave aliento del hombre le hacía cosquillas en la oreja y aunque solo vestía un fino camisón y estaba parcialmente cubierta por la manta, no sentía nada de frío. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 100: Cinco besos”
En medio de la noche, Han Dong se giró para acostarse y se vio obligado a respirar por el dolor en su trasero.
Wang Zhong Ding escuchó el sonido de levantarse y entrecerró los ojos observando a Han Dong. No había signo de culpa o compasión en su rostro.
—¿Te duele el trasero? Seguí leyendo “Al límite – Capítulo 148: Carga completa y volver”
Max se apresuró a doblar las rodillas en una reverencia. Un nudo de nervios le apretó el estómago al darse cuenta de que el joven frente a ella era el comandante de los caballeros sagrados.
Apretó con fuerza la carta que guardaba en el bolsillo. Por más que lo pensara, sabía que no era adecuado pedirle a alguien como él que hiciera de mensajero. Dio un paso atrás, incómoda bajo su mirada. Seguí leyendo “Bajo el roble – Capítulo 107”
[Alto Oficial como el Viento] sintió cómo sus tres perspectivas —sobre el mundo, la vida y los valores— se venían abajo estrepitosamente. Por más que lo pensara, jamás habría imaginado que su buen amigo [Elegante y Humilde como Hojas en Otoño] —a quien conocía desde hacía tanto tiempo y que creía entender a la perfección— hubiera estado, al parecer, enamorado en secreto de [Despreciando al Rey del Infierno], ese notorio hombre de escoria, desde hacía bastante tiempo. Y lo peor: incluso sabiendo lo que era, ¡seguía empeñado en colgarse obstinadamente de ese árbol torcido, sin arrepentirse ni aunque muriera! Seguí leyendo “Actor de Reparto Masculino – Capítulo 110 – Arco 10: Mundo de Juegos”
Me encanta que me elogien. Honestamente, soy realmente adorable, ¿a que sí? Merezco todos estos halagos, ¿no?
—Últimamente se ha vuelto mucho más encantadora, mi pequeña princesa.
¿De verdad? ¿Lo he hecho? Miré a Serira con ojos brillantes, y ella me sonrió radiante. Su sonrisa me hizo aún más feliz. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 22”
—¿En serio, Kabel?
—Siempre es tan activo y alegre. Da gusto verlo.
Risas joviales resonaron en el comedor. Ahora mismo nos encontrábamos en la residencia Bastier. Seguí leyendo “¡Cuidado con esos hermanos! – Capítulo 22: Ya no más”
Estaba soñando con el pasado. Un sueño sobre el momento en que mi madre falleció, cuando yo era solo una niña pequeña.
Caminaba tambaleándome por un gran parque en busca de alguien. No era lo suficientemente alta como para ver todo el lugar, así que recorría el parque, de tamaño mediano, mirando por donde podía. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 65: La verdad escondida en el sueño”
La princesa de Estia había sido secuestrada por el rey bárbaro.
Las desgracias de una persona tan importante eran el tipo de chisme que más disfrutaba la sociedad. Todo el mundo hablaba de la princesa, de los bárbaros y de Byun Gyeongbaek, que había perdido a su novia. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 99: Muerte inesperada”