—No crees que tu vida actual sea mala en absoluto, así que incluso trajiste a tu hija a tu mundo —Tang Feng sacudió la cabeza—. Tanto si hereda tu negocio como si tiene su propia vida, la pequeña debería tener la vida de una niña -despreocupada y feliz- en lugar de ser controlada por los adultos demasiado pronto.
—¡Shh! —Albert puso su dedo índice en los labios del actor. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 23: Siempre hay una escapatoria”
Cuando finalmente concluyeron todas las actividades de Calle caótica, el cielo ya se teñía de naranjas crepusculares.
Qiu Qian se levantó, sacudiéndose la chaqueta, solo para encontrarse rodeado por un bosque de micrófonos. Durante el evento, el rugido del presentador había frenado los intentos de los periodistas, pero ahora era imposible contenerlos. Seguí leyendo “El renacimiento de una estrella de cine – Capítulo 40: Represalias”
Tal y como esperaba Tang Feng, no ganaron nada en el Festival de Berlín. Aunque «El cazador de demonios» no ganó ningún premio en su primera parada en el circuito de premios, esto no desanimó al equipo ni a los ejecutivos de la empresa. Tang Feng pensaba que los buenos resultados de taquilla de la película ya eran suficientes para hacer feliz a mucha gente.
¿Por qué hacer películas? Para ser francos, aparte de algunas películas hechas específicamente para ganar premios, la mayoría de los inversores quieren que sus inversiones sean rentables. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 22: Disfraz”
Al final, respecto al protagonista de este mundo, Shao Qian seguía inquieto. No podía fiarse de sus palabras. Si ese hombre era capaz de sonreír mientras enterraba al viejo zorro del papa, ¿cómo podía tener un ápice de virtud? Debía permanecer siempre en guardia, no fuera que un día lo traicionara y acabara muerto en circunstancias desconocidas.
Además, ¿cómo llegó Vincent hasta aquí? No debería conocer este camino. ¿Es de verdad una coincidencia? Seguí leyendo “Ningún mundo parece el adecuado – Capítulo 32: Contrato”
Un frío viento vespertino soplaba desde la distancia, alborotando el cabello del joven de rostro aniñado. Bai Ruoyao, con las manos en los bolsillos y una sonrisa extraña colgándo de los labios, aparentaba honestidad. Nadie imaginaría que acababa de decir que quería matar a Tang Mo. El exbibliotecario lo miró con frialdad.
Fu Wensheng sacó su pistola con rapidez, dispuesto a disparar al psicópata. Tang Mo y Fu Wenduo extendieron la mano al mismo tiempo para bloquear la boca del cañón.
El niño los miró, confundido. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 134: ¿Victor? Mo Tang”
Las jóvenes miraron sospechosamente a su alrededor.
—Esto, esto, ¿qué diablos es esto…?
¡Ahora comencemos el juego!
—¡Guau!
—¡Kyaaa…! Seguí leyendo “Un día me convertí en princesa – Epílogo – Capítulo 22”
Bajo la luz de la luna, su sonrisa parecía más afilada que nunca. Después de eso, Lucas desapareció ante mis ojos en un instante.
—¿Princesa?
Con un sentimiento indescriptible, miré el asiento vacío donde solo quedaba la luz de la luna. Lily me llamó preocupada, pero, lamentablemente, no pude prestarle atención. Seguí leyendo “Un día me convertí en princesa – Epílogo – Capítulo 21”
Hace sólo unos días, Tang Feng había hablado de Ge Chen con Chen Ming Xu. Inesperadamente, hoy se encontró con Ge Chen.
Después de que el presentador lo mencionase, Tang Feng volvió y buscó algunas noticias. Al principio pensó que sólo eran cotilleos ordinarios, pero cuando buscó, encontró muchas fotos de Ge Chen bebiendo con gente en varias fiestas. Algunas eran claramente íntimas, ya que estaba sentado en el regazo de un hombre en las fotos y la mano del hombre estaba obviamente en el trasero de Ge Chen. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 4: Mayor Zhang”
Tang Feng comprende ahora cómo se formó la personalidad de Charles. Con una madre tan carismática, no era de extrañar que resulte ser todo un personaje.
—Wow, te ves tan lindo. ¿Este año has cumplido dieciséis?
Cuando el actor entró en el salón con las frutas lavadas y cortadas, vio a Linda, con las uñas pintadas de color melocotón, sentada con las piernas cruzadas en el sofá. Se inclinó ligeramente hacia el pequeño demonio, el cual estaba sentado erguido, tocándole de vez en cuando la barbilla. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 3: La nuera”
Vaya, estoy en un verdadero lío.
Entrar en la habitación de un hombre que estaba perfectamente sano, golpearlo, cerrarle los ojos a la fuerza y acostarlo en la cama… No es algo de lo que pueda presumir.
Aunque, objetivamente hablando, siempre he sido un desastre frente a Ian. Ya había hecho cosas peores, así que esto no era nada nuevo para mí.
—¡No me malinterpretes! Seguí leyendo “Dejaré de ser la rival del protagonista – Capítulo 17”
Ser capaz de luchar y ser instructor de artes marciales no es lo mismo. Por eso, cuando Tang Feng vio a Lu Tian Chen frente a él, se preocupó un poco. Pero después de que su jefe demostrara una hermosa y llamativa técnica de abanico, se dio cuenta de que lo había subestimado: Lu Tian Chen tenía mucho más talento del que había imaginado.
—Vaya, siempre pensé que los abanicos eran sólo objetos decorativos que gustaban a las mujeres. No sabía que pudieran ser tan elegantes y geniales —comentó el actor. En cierto modo, su forma de pensar seguía siendo como la de algunos occidentales, al menos en ámbitos desconocidos. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 2: Sé mi nuera”
Después de correr varios kilómetros, Zhao Lingfeng por fin dejó al doctor Bai, tomó una camioneta que aún funcionaba y condujo hacia la dirección opuesta de Suzhou.
Por la noche, los zombis estaban más activos que durante el día, eran más veloces y más fuertes. Con el doctor Bai a su lado, Zhao Lingfeng evitó viajar de noche y, al notar que estaba oscureciendo, paró al borde del camino. Mientras acababa con los zombis cercanos, se refugiaron en una juguetería. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 9: Capítulo 6 (2)”
Poco después, mientras seguía trabajando perezosamente en la decodificación del pacto, María y Cyrus regresaron, acompañados de Ginger, nuestra compañera de primer año.
—Eh, Ginger, ¿qué haces aquí?
Confundida, me pregunté por qué habían traído de vuelta a Ginger después de ir a ver cómo estaba Fray. Seguí leyendo “Katarina – Volumen 12 – Capítulo 3: Guardias (2)”
Leslie hizo un gesto con la mano hacia Ian, se levantó de un salto y abrazó a Annabelle, que yacía sobre el caballo negro. Luego, miró a su hijo, quien la observaba con una expresión de incredulidad.
—¿No vamos a seguir cada uno por su lado?
A pesar de que hacía tiempo que había dejado de empuñar una espada, su fuerza permanecía intacta. Con facilidad, tomó a Annabelle en sus brazos y entró en la mansión. Seguí leyendo “Dejaré de ser la rival del protagonista – Capítulo 14”
Cerdina se quedó sin palabras. Sus ojos temblaron, demacrados por días sin descanso. Forzó una sonrisa, pero las comisuras de sus labios apenas lograron alzarse, luciendo más una mueca. En especial, cuando tenía los ojos inyectados en sangre, haciendo que aquella sonrisa luciera extraña. Sus dedos, manchados y pegajosos con recortes de césped, acariciaron lentamente el rostro de Blain. Y cuando por fin habló, su voz temblorosa reveló astucia.
—Eso es imposible, Blain. El amor no es una emoción tan oscura como la que sientes… —Tomó aire antes de continuar—. No estás enamorado. Solo quieres poseerla. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 75: Pensamientos esperanzadores”