— ¿Sakura…?
Las palabras que dije casi inconscientemente, eran dirigidas a los pétalos de flor en el aire. Hay una gran cantidad de espectaculares pétalos de flor de cerezo en mi vista desde la espalda de Neguseo. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 56: La ciudad rodeada de flores”
— ¡¡Lo arreglé!!
Escucho su animada voz, lo que me despertó. Con mi vista todavía borrosa por el sueño, veo a Kuzuha-chan saltando por el campo con mi ropa de criada. Está feliz. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 55: El deseo de la loli zorro”
—…
La cuerda que nos estaba atando a los tres desapareció de repente. La cadena roja que envolvía todo mi cuerpo hasta el punto que era imposible escapar, se dispersó. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 54: Bandidos que no aprendieron su lección”
—Fu, aaa …
Bostezando, expongo mis colmillos de vampiro al cielo, no necesito esconderlos porque ellos ya lo saben. Es agradable respirar aire fresco, pero también es un aliado para una siesta. Quiero tomar una siesta pronto. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 53: Revancha, Trío de bandidos Terrier”
—Por favor esperan, vosotros tres.
Cuchillos, cadenas y bombas. Eché agua sobre los tres que había sacado sus armas. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 52: Sombra en la oscuridad”
—Oi, levántate rápido.
Junto con esas duras palabras, fui despertada con una patada. Aunque dije una patada, no es que fuera pateada, pero sentí que mi espalda era agitada con su pie. Naturalmente, eso no me hizo querer levantarme. Miré a Terrier-chan mientras me cubría con el futón. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 51: Avanzar en la noche”
El lugar tras el estrecho agujero era sorprendentemente amplio.
Los ojos de vampiro pueden ver sin problema en la oscuridad. Con unos ojos tan convenientes, miré a mis alrededores. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 50: Escondite”
Alcanzamos la montaña Mariot tarde en la noche, decidimos cruzar la montaña tal cual. Oswald-kun dijo que ya que parecen haber algunos guardias fronterizos, es mejor dejar el reino secretamente aprovechando la oscuridad. Afortunadamente, todos incluida yo somos buenos en la noche. Incluso de noche no hay inconvenientes para ver. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 47: Un mundo estrecho, una montaña ancha”
—¡Lo hice!
— ¡Nya!
La primera cosa que escucho al despertar de mi sueño fue una fuerte voz que me hizo soltar un grito sorprendida. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 45: Loli de alta tensión”
Cuando mi conciencia empezó a apagarse, tuve un sueño. Era un recuerdo de mi vida pasada. Experimenté lo que hice de nuevo, en forma de sueño. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 44: Los sentimientos del chico.”
—…. Fuuu….
Sacudida por la espalda de Neguseo, solté un gran bostezo hacia el cielo. Tomé aire fresco mientras bostezaba. Siento un poco de frío.
—Quiero ropa. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 43: Primera amiga”