Entrar en Sakuranomiya fue bastante fácil.
O mejor dicho, ya estaba dentro cuando me desperté.
Esta es la capital de la República, me preguntaba si había un control de acceso o algo así, pero Kuzuha dijo que estaba bien.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 71: Café Mayo”
—Hmm…
Cuando abrí mis ojos, había el aroma de las flores de cerezo. Algo hizo cosquillas en mi nariz, usé la punta de mi dedo y recogí un pequeño pétalo. Parece que estuvo en mi rostro por un largo rato mientras estaba dormido. Vi las flores del cerezo desde la pequeña ventana y suspiré. ¿Fue debido a lo que vi en mi sueño?
—Buenos días, Arge.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 70: La capital de las flores”
Estoy consciente, pero no puedo mover mi cuerpo, reconozco que esto es un sueño.
¿De nuevo?
Después de reencarnar en este mundo, seguido sueño sobre mi vida pasada.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 69: Las flores y la jaula”
La paz de la mañana fue destruida por un agudo chillido. El ruido proviene de varias aves, y la única razón por la que harían eso es por….
—¡Un intruso!
Sentí un gran disturbio en el bosque, como si cientos de voces comenzaran a llorar de terror. Temo que algo terrible haya pasado o que vaya a suceder.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 68: El guardián del bosque se molesta”
—Tto…
Mi cuerpo rebota debido a la gran sacudida del carruaje. Fue lo suficientemente fuerte como para despertarme. A pesar de que el camino está bien conservado, está hecho principalmente de tierra comprimida con magia. Si un carruaje tirado por caballos pasa demasiadas veces, se deforma y eventualmente se llena de agujeros.
—Lo siento, Felnote. ¿Estás bien?
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 67: El viaje del antiguo caballero y el mercante”
La luz de la mañana es extraña. A pesar de que el clima es frío, me siento aliviado de la calidez que proviene de encima.
Siento ese tipo de cosas incluso en el cuerpo de un vampiro, siendo capaz de caminar por los alrededores gracias al nivel de resistencia a la luz solar con el que renací. Debo agradecerle a la abuela loli por eso.
Mientras camino en el aire frío del jardín de cerezos, intentaré acostumbrarme a mi temperatura corporal. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 66: A la Capital”
—Haa~
Hundiendo mi cuerpo y suspirando me relajo completamente. Mi trasero toca el suelo. El agua caliente recorre mi cuerpo y me hace sentir caliente. Estaba disfrutando ese calor.
Es de la temperatura perfecta…
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 65: Remojándose en las aguas termales”
—Kusu…Ei~
—Eh… ¡Oh!
Un movimiento repentino. No pude reaccionar a la acción porque estaba distraído por la sangre. La muñeca de Iris está presionada contra mi boca. Sentía el sabor de la sangre venir, tragué la saliva y la sangre desbordante en reacción.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 64: Lo que produce la sangre”
—¿Qué quieres decir con descansar?
—Eso. Puedo ver que estas impaciente.
—¿Impaciente?
—Entiendo que tu amiga es importante, pero no necesitas apresurarte tanto. ¿Podrías calmarte un poco?
No entiendo el significado de las palabras que me dijo. Incluso si menciona que estoy impaciente, no planeo hacerlo. No me gusta ver a Kuzuha triste… ¿Cómo se supone que es eso importante? No lo entiendo. Porque no tenía nada importante para mí en mi vida anterior. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 63: La identidad del ataúd”
—Bueno, esto no es algo que pueda hacer, por el momento.
Satsuki bajó el ataúd, y estaba tranquilizándose ahí. Giró su cuello y dobló sus brazos para apoyar su pesado pecho.
Su línea de visión parece dirigirse a la raíz de las aguas termales. Agua caliente está saliendo del suelo. Por lo que veo, solo una pequeña cantidad de agua surge.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 62: La fuente de la maldición”
—Esto es malo.
Fueron las palabras que Satsuki dijo en el momento en que entramos en la montaña.
Había escuchado que sus amigos estaban heridos, así que esperaba que un número bastante grande estuviera herido. Sin embargo, no esperaba que fueran tantos.
Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 61: El vampiro que debo recordar”
— … Uhm.
Bueno, intenté dar el primer paso, pero me pregunto cómo debo hacerlo. Si me muevo mal y me considera hostil, Hakuen se apresurara en atacar.
Justo ahora, el otro lado está agudizando la vigilancia porque di un paso adelante. Con un erizado pelaje de un blanco puro y una postura contraída.
Puedes fácilmente imaginar que si el resto de nosotros da un solo paso, el cuerpo encogido volaría como un resorte al que le quitan el seguro.
— … ¿Tienes una lesión?
Hay un ligero atisbo de color rojizo-oscuro en el blanco pelaje que está impregnado de hostilidad.
El rojo estancado que parece un punto no es un patrón. Es una mancha hecha por la sangre. Lo sé por el olor. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 60: La razón del Hakune para bloquear la vía fluvial”
—Esto es malo —dijo Satsuki-san en tono ligero.
De hecho, la vista ante mí era horrible. El canal de madera estaba completamente seco, es cierto que las aguas termales estaban marchitas como decían en la posada. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 59: Canales secos”
—Pero, bueno, esto fue un desastre. Aunque vine hasta aquí para disfrutar de un baño con chicas lindas, pensar que algo así pasó, las aguas termales secas. Tu joven maestra debe de sentir lo mismo. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 58: La portadora del ataúd, Satsuki-chan”