La vista de su hermoso rostro marcado con sus fluidos fue demasiado. El deseo rugió a través de él e Ishakan se abalanzó, haciéndola volcar en un rápido movimiento. Agachado sobre ella con las manos clavadas en el suelo, Ishakan parecía más un depredador que un amante, una cacería que terminaba con la presa inmovilizada e indefensa.
Sorprendida por el movimiento brusco, Leah se congeló por un momento. No podía moverse ni un centímetro. Sentía dolor por la fuerza de su agarre en su muñeca, y estaba mortificada y asustada, recordando de repente al chico Kurkan que se había vuelto loco y la había atacado. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 50: Difícil de saciar”
Al escuchar a Ishakan, Leah recordó lo que Genin le había contado. Había estado dando vueltas en su cabeza desde el momento en que Genin le explicó por primera vez la verdadera naturaleza de un Kurkan durante la luna llena. Solo una palabra vino a su mente ahora, haciendo eco a través de recuerdos confusos. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 49: Súplica”
Agotados de esperar el inicio de la subasta, los invitados empezaban a impacientarse. Incluso los diligentes sirvientes, que habían estado atendiendo a los invitados, habían desaparecido. La irritación se podía sentir en el ambiente hasta que finalmente, un cliente comenzó a gritar en voz alta.
—¿Qué pasó? ¿Pasó algo malo? —vociferó. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 48: Sangre”
La creciente actividad de los traficantes llamó la atención de Leah. Había tenido lugar una batalla en la que los traficantes de esclavos rivales buscaban posicionarse estratégicamente en Estia, el lugar más conveniente para los secuestros. Al tratar de reprimir los disturbios correspondientes, Leah se había familiarizado con la esclavitud de los kurkanos, y eso le causó un profundo dolor. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 47: Kurkan valioso”
Leah trató de ocultar su sorpresa. Sabía, por los libros, que las bestias tenían un periodo de apareamiento, pero nunca imaginó que también afectara a los kurkan.
—Es lógico que un kurkan se aparee y busque satisfacer su instinto reproductivo —explicó Genin.
—No hay de qué preocuparse, es normal que actúe de manera más impulsiva cuando estaba frente a su pareja —intervino Haban. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 46: Los planes de Leah”
El silencio llenó el aire.
Ishakan fue incapaz de comprender las palabras de Leah, entonces, la realidad lo golpeó y su atención se centró en el pequeño rostro frente a él.
—¿Tienes asuntos que atender en este lugar? Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 45: Noche de luna llena”
—¿Qué fue eso…? —se acercó a Leah, el conde Valtein—. ¿También se golpeó la cabeza cuando se rompió las piernas?
—Creo que sí.
—¡Incluso está pensando en enviar a sus caballeros al palacio real! No importa cuánto poder tenga, ignorar así a la familia real, es demasiado… Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 44: Casa de subastas”
La neblina cubrió la luna, por lo que una profunda oscuridad cayó sobre Estia, envolviendo el lugar en un misterio. Era una noche en la que resultaba inquietante salir sin compañía.
Una pequeña lámpara colgaba del carruaje. Su llama ardía, sin embargo, no fue suficiente para iluminar el camino. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 43: Rompiendo cadenas”
Leah sabía que debería haber evitado que Ishakan continuará. Sus palabras no tenían sentido. La combinación de la política y el amor solo conducirán a una cosa: al desastre.
Ninguno pudo rebatir al otro. Fue un tira y afloja. La delicada línea se podía traspasar en cualquier momento, pero ninguno estaba dispuesto a soltar la cuerda. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 42: Planes de refutación”
Blain aún estaba en la mesa, usando la comida como excusa para evitar que Leah se fuera.
—Dije que no te vayas. —Impaciente, pateó su asiento.
Su ceja se crispó por la ira. Su rostro mostraba amargura. La siempre complaciente Leah, se había atrevido a desafiarlo y eso lo tenía furioso. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 41: Sed insaciable de poder”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Cerdina parpadeó, abrió y cerró sus labios como un pez boquiabierto. Sin palabras, sus ojos se movieron con irritación.
El almuerzo fue un completo desastre. Leah observó la escena que se desarrollaba ante ella; su mente estaba demasiado conmocionada para procesar la catástrofe que había estallado en el momento en que Cerdina provocó a Ishakan y tiró de su último hilo de paciencia.
Desde el momento en que ella le había robado el vestido, había encendido una mecha. La flagrante falta de respeto y el engaño fue solo el fósforo que encendió la bomba. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 40: Piérdete”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
—Ja… —se burló Blain.
En el dorso de sus manos aparecieron líneas azules ante la vista del juego explícito de debajo de la mesa.
Su sangre estaba irritada por el provocador intercambio que había presenciado entre Leah e Ishakan. Furioso, arrojó con desdén la vajilla que había recogido al tembloroso sirviente, que había estado esperando ansiosamente desde que el príncipe heredero se inclinó para recoger la pieza de porcelana él mismo. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 39: Cuando la paciencia se acaba”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
La atmósfera era como una fina capa de hielo que podía romperse en cualquier momento. Entre Leah, Ishakan y Cerdina, se desató una guerra silenciosa. El sutil deseo de cada uno de avanzar o proteger al otro estaba oculto por sus fachadas.
Solo el rey, ajeno a todo, esbozó una amplia sonrisa y anunció el inicio del almuerzo.
Sonó una pequeña campana y un aperitivo llegó a la mesa. El día era cálido y viniendo del jardín el aroma de las flores era fragante. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 38: Atrapado en el acto”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah salió de su aturdimiento y vio que Ishakan sonreía con una expresión ligeramente perpleja sus ojos dorados parecían decir: “¿Se lo diste a ella?”
Ella negó sutilmente con la cabeza agachada. Por una fracción de segundo, una oleada de náuseas se apoderó de ella, lo que hizo que se llevarse de inmediato el dorso de la mano a la boca.
Sin duda, dentro de su palacio había un traidor. Uno, con el que tenía una relación muy estrecha. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 37: Travesuras y desgracias”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah decidió quedarse con el vestido y no devolverlo. Ordenó que se mantuviera a salvo hasta que pudiera decidir cuándo podría usarse adecuadamente. Las doncellas pudieron ver y disfrutar de primera mano la seda púrpura de los Kurkanos.
Ishakan sabía cuál era su debilidad, por lo que no tuvo más remedio que soportar que hiciera lo que quisiera. Pero a pesar de que tenía una disposición tortuosa, no pudo evitar sentir una extraña emoción que no podía empezar a describir y que tampoco tenía intención de averiguar. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 36: La reina audaz”