Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Ese día me dirigí, con los collares y anillos recién manufacturados, hacia donde estaba atracado el barco del reino vecino.
— ¡Capitán! ¿Qué tal un souvenir para llevar a casa?
— ¡Oh, July! Hoy vas vestida como una joven de clase media. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 35: El Capitán Bähr”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
No me agradan las mujeres… De hecho, las odio. Son criaturas que no podrían vivir sin un hombre. Son seres codiciosos, que sólo saben cómo vivir y disfrutar de la vida, haciendo que el hombre trabaje por ellas.
Aunque me miraban con miedo, intentaban adularme para establecer una relación. Solo mis hermanas menores nunca habían visto la necesidad de hacer algo así. Creo que ellas me respetan. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 34: La encarnación de la luna (POV del Príncipe Yufa)”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
El Príncipe Yufa me llevó a pasear por el barco. ¿Cómo debería ponerlo…? Desde hace un rato, el Príncipe me ha estado mirando muy intensamente.
Parecía que en el reino vecino, es extremadamente difícil para una mujer casarse una vez que su compromiso es anulado. Por lo tanto, la anulación del acuerdo matrimonial era considerada como una gran mancha en la honra de las mujeres de allí. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 33: El Príncipe Yufa es una buena persona”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Después de que terminara la fiesta de té, decidí seguir al Príncipe Yufa y a Su Alteza al puerto.
De acuerdo con Su Alteza, tenían unos asuntos que atender con respecto al barco del Príncipe Yufa. Nunca había abordado un barco extranjero, así que estaba ansiosa y pedí permiso para ir con ellos.
Cuando expresé mi intención de unírmeles, una vez más, el Príncipe Yufa me miró con una expresión de irritación. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 32: El barco proveniente del reino vecino”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
La anulación del acuerdo matrimonial ha estado yendo bien y, justo ahora, ya he comenzado mi nueva vida como un bien dañado… ¿Pero por qué tenía que suceder esto ahora?
Fui invitada a asistir a la fiesta de té organizada por la Reina.
Cuando llegué allí, fui guiada hasta la mesa donde estaban sentadas la Reina, la señorita Monika, y las dos Princesas del reino vecino. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 31: Los Príncipes del reino vecino”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Mientras Su Majestad fruncía el ceño con reproche al Primer Ministro, Banach se acercó gritando.
— ¡Yo no quiero casarme con el joven Lamore!
Escuchando las palabras de Banach, mi ex-prometido rápidamente se aferró a su hombro. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 30: Amo al Rey de esta nación”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
A pesar de que comencé a vacilar, después de presenciar la expresión malvada de Su Majestad, me mantuve firmemente parada, antes de continuar.
—Basados en el documento aquí presente, existe una cláusula que dice que uno necesita pagar una cierta cantidad de compensación, si se llega a cometer una infidelidad que lleve a la anulación del compromiso. Por lo tanto, cobraré… Perdón por preguntarle esto, Su Majestad, ¿deberíamos esperar a que el Marqués Chorione llegue antes de continuar?
Su Majestad estaba sonriendo antes de reír ruidosamente. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 29: Convicción (2)”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Ya que Su Majestad, el Rey, asistiría al baile organizado por la Academia, este evento había sido considerado como un asunto obligatorio para todos aquellos aristócratas influyentes. ¿Por qué lo digo? Esto es, después de todo, por el bien del futuro.
Este evento, ayudaba a dichos aristócratas a descubrir individuos capaces para ser entrenados como sus subordinados. También a encontrar candidatos adecuados para ser las futuras parejas de sus hijos. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 28: Convicción (1)”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Mi hermano continuó cargándome como a una princesa, mientras nos dirigíamos al lugar de siesta habitual de Su Alteza.
— ¿Qué clase de lugar es éste? ¡Es realmente bueno para tomar una siesta!
—Michael, cállate. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 27: Resolución”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Los ojos de todos se dirigieron hacia Banach, quien estaba haciendo un alboroto dentro de la cafetería. Aunque no deseaba verlo, podía sentir que Banach y mi prometido me miraban con furia.
— ¡Fuiste tú de nuevo!
Con una actitud amenazadora, mi prometido se dirigió hacia mí e inmediatamente después me agarró del cuello de mi uniforme. Estaba realmente sorprendida. Hasta ese momento, nunca podría haber pensado que habría un caballero que se atreviera a agarrar a una dama del cuello de su blusa. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 26: No me parece bien crear un alboroto dentro de la cafetería”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Todos creyeron que los rumores entre Su Alteza y yo eran publicidad para el evento limitado de nuestra tienda.
— ¡Yo también quería tener esa fotografía!
—No tenía suficiente dinero a mano para participar.
Parecía que las personas de la división plebeya no pudieron participar en el evento debido a sus circunstancias financieras. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 25: ¿Deberíamos vender esa fotografía?”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Con el fin de mejorar la impresión que tenían de mí, ataqué a la señorita Monika, así como a su séquito, con regalos. Debido a eso, me invitaron a participar en una de sus fiestas de té. Parecía que la señorita Monika y su séquito amaron esos artículos que les había regalado.
—Según los rumores, la señorita Julia y Su Alteza pasaron una noche juntos, ¿verdad?
—Y parece que alguien fue testigo de eso o algo así. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 24: El evento fue espléndidamente”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
—La señorita Julia y Su Alteza parecen estar en una relación prohibida.
Ese era el rumor que estaba circulando recientemente. Parece ser que alguien escuchó a mi hermano gritar durante el incidente de la siesta.
En la actualidad, todos en la división aristócrata estaban divididos entre, aquellos que hablaban mal de mí diciendo cuán descortés era para Su Alteza, y aquellos que nos veían como una buena pareja. Era problemático que dijeran que nos veíamos bien juntos. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 23: Quiero hacerme amiga de la señorita Monika”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Ese día, durante el instante en que caía de la escalera, lo que vino a mi mente fue… todos los proyectos monetarios que había dejado atrás.
Cuando pensé que no debería de haber muerto dejando tantas cosas sin terminar, en ese momento, sentí el impacto junto con el suave olor floral de un lirio.
Pude ver que Su Alteza había caído debajo de mí, y como su rostro se estremecía de dolor al tratar de levantarse, sentí como si se me drenara la sangre. A pesar de que por su voz parecía estar bien, mantenía una expresión adolorida y, debido a que estaba tan sorprendida, las lágrimas comenzaron a fluir de mis ojos. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 22: ¿No dijo que me despertaría?”
Traducido por Kavaalin
Editado por Nemoné
Deseaba convertirme en una noble desde que era una niña. Hermosos días llenos de joyas brillantes, y vestidos de múltiples capas. Siempre había anhelado por eso. Vivir una vida aristocrática como en esos libros.
Siempre me había gustado la novela Incluso si me convierto en una aristócrata, ¡daré lo mejor de mí! que contaba la historia de una niña plebeya que se enamoraba de caballeros de la nobleza. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 21: ¿Soy la Heroína? (POV de Banach)”