Según lo que las doncellas siempre cuchicheaban entre ellas, yo era una bebé bastante divertida de criar. Digo, supongo que tienen razón. Si tuviera un bebé como yo, que escucha bien y no llora ni hace berrinches, estaría más que feliz de acogerlo y criarlo también.
Además, soy una cosita linda, ¿no? Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 15”
Como tío del emperador Cassius, el duque Hubble era un noble que tenía las conexiones más extensas en la política central. El difunto marqués Chester, quien sirvió como herramienta de Cassius, ganó fama al participar en la guerra de Lennox. El gran duque Christopher, hermano de Cassius, era el más joven de los tres, pero era de la familia real, sin comparación en términos de linaje y carácter. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 134”
—Bueno, nunca he escuchado nada especial al respecto.
—Ya veo… Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 133”
Sentí que mi corazón se apretaba y todo mi cuerpo temblaba.
—¡Oh! ¡Oh! ¡Oh!
—¡Oh Dios mío! Seguí leyendo “Dejaré de ser la rival del protagonista – Capítulo 37”
Se escuchó un clamor entre la multitud.
¿Qu-qué es esto?
El Sumo Sacerdote, que abrió los ojos tras tomar aire, también parpadeó, incapaz de decir nada al ver que sobre la cabeza del marqués Abedes y la mía no había nada. Seguí leyendo “Dejaré de ser la rival del protagonista – Capítulo 36”
Cuando pienso en chicas que pueden usar magia, lo primero que me viene a la mente es la imagen de una joven bruja volando en una escoba.
Para mis lectores primerizos, es un placer conocerlos. Para aquellos que han leído mi novela web, realmente aprecio su continuo apoyo. Soy Piero Karasu. Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Palabras del Autor”
Bill entró en pánico.
Si Miraila hubiera estado aquí, no habría permitido que estas personas entraran en la mansión. Y Artisea habría sido castigada por recibir regalos de un hombre sin su permiso. Seguí leyendo “La villana vive dos veces – Capítulo 21”
A pesar de que en la habitación solo había una luz tenue, la presencia de Marianne intensificaba los colores del mundo. Era como si su cuerpo estuviera cubierto por partículas de una pálida luz, y la vista era preciosa.
No obstante, la capa que vestía para proteger su esbelta silueta era tan oscura como la noche y no llamaba en absoluto la atención. Seguí leyendo “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 8 – Capítulo 7”
—Me da vergüenza enfrentarte.
Hugo le pidió perdón a su esposa después de lidiar con todo. Las cosas terribles que le sucedieron a ella, y las cosas aún más horribles que podrían haber sucedido, en las que ni siquiera quería pensar, el cabecilla del incidente, todas estaban relacionadas con él. Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 106: Negociación (4)”
—Cariño, mira lo que he encontrado —Charles irrumpió en el cuarto de baño con una palmada de su gran mano, ignorando que Tang Feng estaba remojándose desnudo en la bañera viendo una película y que ya le había advertido anteriormente que no lo molestara mientras se bañaba.
O Charles lo había olvidado, o estaba demasiado excitado por algo. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 4 – Capítulo 13: Impulso ocasional”
Después de regresar a Sitrin, Pollyanna permaneció en la villa porque la existencia de Gerald aún no era oficial.
Lucius I le dio un año. En un año, cuando regresara a Jaffa, se llevaría a Gerald con ella. En ese momento, debería tener la edad suficiente para viajar largas distancias. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 356”
La lista de los diez mejores nombres que predijo el Senado de la organización fue sin duda una noticia importante. Al elegir a diez de entre mil, era sin duda un asunto glorioso para los diez. E incluso si uno no entraba entre los diez primeros, al menos sabría quiénes eran los pocos que tenían más posibilidades de ser seleccionados.
Al fin y al cabo, solo diez personas serían elegidas al final. Los diez novatos favoritos elegidos por el organizador oficial tenían que ser los oponentes más fuertes entre los novatos, y los mayores obstáculos. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 209: La fanática de la espada más pura”
Ahora lo he hecho…
Kyouya se odiaba profundamente mientras sostenía a Azusa, inconsciente en sus brazos. No necesitaba preguntarse por qué se había desmayado: fue anemia repentina. En otras palabras, él había bebido demasiada sangre. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 59: Los Caídos”
—Oh, ¿por qué? ¿por qué eres así?
Naturalmente, estaba avergonzada y me cubrí la cara con la mano. Sin embargo, Lucas abrió la boca con una expresión extremadamente desconcertada. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Epílogo – Capítulo 29”
El silencio me está incomodando. Y con esa expresión en su rostro, especialmente, es demasiado para mí. Eso es. Es demasiado.
Algo se siente demasiado firme. Como si fuera impenetrable. Seguí leyendo “La hija del Emperador – Capítulo 14”