Mientras Marin escupía maldiciones silenciosas, Maryjun seguía en la academia. Ella era lo contrario de Violette, a menudo se iba directa a casa en lugar de quedarse hasta tarde. Las hermanas habían intercambiado hábitos solo por hoy; a pesar de que la cuarta parte de la sangre que corría por sus venas era idéntica, las dos chicas no podían ser menos parecidas.
Yulan miró el perfil sonriente de Maryjun. Sabía que esa chica nunca le importaría, se pareciera o no a su hermanastra.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 79: Percepción y perspectiva”
El Jardín Imperial estaba ruidoso debido al banquete de esta noche. En contraste, los patios rodeándolo estaban en silencio. Ming Ze estaba de pie en silencio, de espaldas a las puertas principales del Salón Qing Feng, observando la luna brillante con ojos fríos pero una pizca de ridículo.
En el banquete del primer mes del príncipe, el Comandante de los Jardínes Imperiales había sido desplegado más temprano, por lo que él no necesitaba preocuparse por la protección y seguridad de la Concubina Imperial Qing y el príncipe. Sin embargo, Ming Ze se mantuvo de pie durante un largo tiempo, cuando de repente, una sombra negra extremadamente rápida pasó a través de los arbustos. Seguí leyendo “Harem Imperial – Capítulo 89: ¿Verdaderas hermanas?”
Parece que, sin darme cuenta, las historias sobre mostrar la forma de los copos de nieve y permitir que todos en las tiendas de los niños de la tribu Shiru conozcan a Rashiok han sido escuchadas por los niños de los agricultores. Bueno, probablemente debería haberme dado cuenta de que es imposible detener a los niños de chismorrear, y está bien de todos modos. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 102: El motivo de la discusión”
Hoy para el almuerzo tuvimos panqueques, estofado de calabaza y yogur de cabra.
Arxia nunca había tenido productos lácteos fermentados antes. La primera vez que los comí aquí, sentí que estaba comiendo algo extremadamente “valioso”, pero me acostumbré después de comerlos cada dos días. El centeno se muele para hacer la harina y se utiliza para hacer la masa de los panqueques, y tienen un sabor bastante simple. Me gusta mucho esta comida porque no se encuentra este tipo de cocina en Arxia. Si solo se pudiera agregar azúcar a este estofado de calabaza, estoy segura de que ganaría un delicioso dulzor. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 101: Remanentes del Reino de Artolas”
Sedy, que regresó al escenario después de dos años, fracasó y desapareció.
KangYoon, que volvió a la oficina, abrió el sobre y se quedó pensativo.
Ese joven había hecho palpitar el corazón de las mujeres con su voz melosa y sus canciones emotivas cuando debutó, pero desapareció durante dos años. Cuando volvió, recibió malas críticas por haber cambiado su tono de voz y perdido el sentimiento en sus canciones, arruinando así todos los álbumes que lanzó. Seguí leyendo “Dios de la Música – Capítulo 22: Un plan que supera los espacios en blanco (1)”
Las palabras que él había dicho cuando se fue, las repetí una y otra vez en mi mente. Mi cabeza daba vueltas entre su yo del pasado, su yo del presente, y yo.
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El sonido del choque entre dos metales resonó en mis oídos. Mi brazo tembló ante la evidente diferencia de fuerza y me entró un sudor frío al ver el brillo de la hoja que se acercaba.
Seguí leyendo “Emperatriz Abandonada – Capítulo 10: El joven y la señorita (1)”
—¡Vibrokinesis de Alta Frecuencia! —exclamó Riko.
Las intensas vibraciones creadas por la onda de la espada de Shi Xiaobai eran muy similares a su superpoder.
Justo después de que gritara, un fuerte sentimiento extraño surgió de repente en su corazón, como si él la estuviera observando desnuda. Era como si su alegría y tristeza enterradas en sus recuerdos más profundos hubieran hecho contacto con él. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 112: Aspecto de la blanqueología”
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Los aventureros que localizaron al dragón informaron de su aparición con éxito al gremio, desencadenando de inmediato una alerta máxima que envió misivas de emergencia a todos los aventureros.
A medida que avanzaba la estampida, la tensión aumentaba entre los caballeros que defendían los alrededores del Bosque Negro y los aventureros que se encontraban en sus proximidades. Era de esperarse; una estampida por sí sola era una crisis, pero también había que lidiar con un dragón.
Seguí leyendo “La revolución mágica de la princesa reencarnada – Capítulo 12: La princesa reencarnada aún anhela la magia (3)”
Cordelia fue a la ciudad con el reticente Ronnie.
Lara, que había comprado con ilusión ropa de ciudad para Cordelia, parecía muy satisfecha cuando la vio con ella puesta. Fue tan notorio que decidió que le daría la ropa a Lara cuando creciera. Seguí leyendo “¡¡Gotas~!! La historia de la Princesa de la Fragancia~ – Acto 32: El encuentro y la forma de llamarse”
Ha pasado un mes desde el festival de la fundación y el incidente de la seda de Flora falsificada.
Por fin ha llegado el momento de que mi arresto domiciliario termine. Por fin podré ir a montar a caballo… El día que Cordelia pensó eso, le entregaron un paquete. Seguí leyendo “¡¡Gotas~!! La historia de la Princesa de la Fragancia~ – Acto 31: Un regalo y una invitación”
Contrario a toda la tensión anterior, Azuza disfrutaba ahora de un tranquilo té. Solo ella y Iouta se sentaban a la mesa, comiendo el pastel de queso que ella había hecho con deleite. El resto de los miembros de su grupo estaban teniendo una reunión estratégica en una de las habitaciones vacías dentro de la mansión de Iouta. Recordar cómo Tsukiharu había ido con ellos a regañadientes, hacía que Azuza esperara que algún día todos pudieran llevarse bien.
La forma en que se conocieron fue terrible, pero el Tsukiharu con el que interactuaba como compañero de clase era muy amable, amistoso y alguien que se dejaba llevar con facilidad. Seguí leyendo “Contrato con un vampiro – Capítulo 50: Prueba de propiedad”
Cordelli solo buscaba a una persona.
Una mujer de pelo chocolate y ojos verdes como capullos. Su única dama y, quien sobrevivió a la muerte.
—¡Señorita Marianne! Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 89”
—Primer escuadrón defensivo del frente norte Sledgehammer a todos los Ochenta y Seis… Mejor dicho, a todos los Procesadores que escuchen esta transmisión…
Seguí leyendo “Ochenta y Seis – Volumen 2 – Interludio: Cuando “Johnny” vuelve a casa”
Una niña correteaba por el jardín de la mansión Claes mientras la cálida luz del sol caía desde lo alto. A mí, Katarina Claes, se me alegraba el corazón solo con verla disfrutar.
En mi día libre del Ministerio de Magia, me senté en una silla colocada en el jardín y me deleité con la relajante visión de esta niña mientras comía los dulces que habían preparado en la mesa que tenía delante. ¿Cómo puedo expresar lo bien que lo estaba pasando?
Seguí leyendo “Katarina – Volumen 12 – Capítulo 1: Vida cotidiana (1)”
—Lilia y Liliane, así que es así.
—Ugh…
—Si preguntas un poco, creo que te darás cuenta de que solo un pequeño grupo de personas me llaman Lilia.
—Pfft… Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 60”