Crié a un dragón negro – Capítulo 48: Hacia adelante

Traducido por Den

Editado por Hime


Durante treinta minutos, el tren viajaría a lo largo de la frontera entre Lunazel y Cezanne. Luego, las dos locomotoras se separarían, bifurcándose hacia el norte y el oeste.

Noah se encontraba entre los viajeros. Sus frágiles manos agarraban con fuerza el dobladillo de su capa. Contuvo la respiración mientras esperaba su turno para abordar el tren.

—Creo que la vida humana es muy complicada —murmuró Muell, tomándola de las manos.

—Lo sé.

—Podríamos simplemente quemar todo lo que amenaza a Noah. Este tren y la estación, todo.

—Cierto, ¿eh?

Sin la guía de su maestro, Muell sin duda sucumbiría a los impulsos de su feroz naturaleza. Noah suspiró, peinando sus suaves rizos.

—Mi Mu, si sigues diciendo cosas tan aterradores, te azotaré.

Den
XD ¡Mu, cuidado!

—No me gusta eso… —El niño de ojos rojos hizo un puchero.

Poco después, ya casi era su turno de montar al transporte. Por su parte, Kyle hacía cola en el último grupo de pasajeros para asegurarse de que todos los guardias que los seguían ya hubieran subido a bordo.

Noah respiró hondo cuando la mujer frente a ella desapareció en el tren. Una vez puso un pie adentro, se quitó la capucha y sus ondas color albaricoque brillaron bajo la luz del sol, al mismo tiempo que se mecían al son del silbido del viento.

—Los veo —murmuró Muell, apretando más su agarre.

Los hombres, que antes estaban vigilando la locomotora, fijaron su mirada en la mujer pelirroja. La bruja miró a Kyle, quien le hizo una seña diciendo “sí”. Luego, se volvió decidida, y rápidamente se mezcló con la multitud del interior.

En ese mismo instante, sus pies comenzaron a desaparecer. La magia del dragón estaba funcionando. En menos de un segundo, todo su cuerpo quedó oculto a la vista.

—Vaya, esto se siente raro… —Sintió que el niño la abrazaba, pero no había nada que ella pudiera ver. Se aferró más a Muell, observando el enjambre de pasajeros que se apresuraban a encontrar sus asientos designados.

Estoy mejor siendo invisible frente a la multitud… Aunque patee a alguien al pasar… 

—¡Arg! J***r. ¿Quién fue? ¡Alguien me pateó la espinilla! Fuiste tú, ¿verdad?

Nadie pensaría que hay una especie de persona invisible aquí…

Noah decidió dejar de ser cautelosa y aligeró el paso.

—¡No me empuje, por favor!

—¡No la empujé, señora!

¡Lo siento, pasajeros!

Se deslizó con facilidad por el estrecho pasillo bordeado por las habitaciones de primera clase, murmurando repetidamente varias disculpas. Se detuvo en el empalme entre los compartimentos de la primera y segunda clase y respiró hondo.

—Aquí viene el señor —dijo Muell, tirando de su mano.

Kyle salió del compartimento delantero. De inmediato agarró sus brazos cuando casi pasó por delante de ellos.

—¡Lord, aquí está!

Los ojos de Leonard se abrieron de par a par, sorprendidos por el frío tacto de la mujer. Entonces, vislumbró a Muell y murmuró en voz baja:

—Es perfecto. Realmente no puedo verte.

—Lo sé. Es perfecto, excepto que tampoco puedo verme a mí misma. Entonces, ¿todos subieron a bordo?

—Sí, los tres están en Battuanu y los otros dos aquí. Llegarán pronto, así que será mejor que nos movamos rápido.

Kyle cargó en sus brazos a Muell y llevó a Noah hasta el centro del cruce mientras los pasajeros se agolpaban en el pasillo. Ella intentó abrirse paso entre ellos…

—¡Espera! —La voz de Muell fue baja, pero su tono fue agudo.

Al mismo tiempo, los rostros de Kyle y el niño se tensaron. Las pupilas de Muell se dilataron verticalmente al instante. El investigador tiró de la mano de la bruja, atrayéndola hacia él. El cuerpo de Noah se precipitó hacia adelante por el formidable agarre entre la inquieta multitud.

En ese momento, diferentes sonidos se superpusieron dentro del tren: el viento silbó y el metal chocó contra el metal. Y al segundo siguiente, algo se desgarró.

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