Esta Villana quiere mantener al Jefe Final – Tomo I – Capítulo 26

Traducido por Mochi

Editado por Yusuke


—El comportamiento extraño de Beelzebub, ¿es tu culpa?

Aileen, quien miraba la situación desde arriba de la recientemente completada terraza del castillo,  miró arriba cuando escuchó una voz hablar encima de ella.

Debajo de Claude, quien estaba volando, se veían a los trabajadores reparando el castillo y a Donny dando instrucciones. Sin embargo, nadie estaba sorprendido con la figura del Rey Demonio flotando en el cielo. Al menos, ya estaban acostumbrados a verlo.

—¿Qué tiene de raro? Se ha vuelto muy caballeroso, ¿no?

—Me ha estado mostrando la forma correcta de dar una reverencia una y otra vez.

—Por favor ignore esa clase de peculiaridades al menos hasta ese grado. Solo falta una semana para el banquete. ¡Él está dando lo mejor porque quiere estar a su lado después de todo!

Con una complicada expresión en su rostro, Claude descendió y se paró en la terraza. El cachorro de Fenrir que estaba acostado en los pies de Aileen,  se paró derecho e hizo campo para él. Claude recorrió su mirada para observar los alrededores desde la terraza junto a Aileen.

—Además, parece que has estado usando postres para conseguir que los monstruos hagan varias cosas para ti.

—No es como si los estuviera forzando, o acaso ¿todo necesita su aprobación, rey Claude?

—No, los monstruos parecen que se están divirtiendo así que está bien.

Una voz animada se podía escuchar desde abajo. Un grupo de cuervos cargando cestas en sus cuellos podían ser observados. También se podían ver hombres lobos cargando madera como si no pesara.

—Los monstruos dijeron que ayudarían en la construcción si esta gente puede construir residencias para los monstruos sin cargos.

—Así es, los monstruos poseen fuerza inhumana. Donny dijo que no les dará tareas triviales, así que los monstruos están siendo responsables de cosas como mano de obra y transporte.

Gracias a eso, el tiempo que tomó para reparar el castillo fue dividido a la mitad. Al final Donny y los demás propusieron:

—Pagaremos remuneración, ¿por qué no vienen a trabajar con nosotros?

La respuesta de los monstruos ante la oferta fue que tenían que pedirle permiso al Rey Demonio.

—Con la manera en que trabajan dentro de la barrera, estoy segura que volverán a hacer un buen trabajo afuera de ella. ¿Quieres volverte parte de mi compañía? El trabajo es mayormente restauración de desastres. El rey Claude puede ser ejecutivo, y al mismo tiempo, crear una mejor imagen para los monstruos.

—Lo consideraré.

Aileen pensó que sería inutil ofrecerle ya que él terminaría negándose de todos modos, pero, él dió una respuesta segura. Aun cuando ella lo propuso, Aileen no podía imaginar tener a Claude como subordinado. Así que, dejo el tema colgando y cambio a otro.

—La tierra que el rey Claude gobernó, el hogar de los monstruos, es sorprendentemente amplia.

—Sí. Al inicio, solo había este castillo abandonado y el bosque…

De repente, Claude dio una mirada que parecía como si estuviera mirando a un lugar muy lejano.

—Todo se ha calmado ahora, pero hace mucho tiempo los humanos solían entrar a los hogares de los monstruos para sacarlos. Hubo tiempos difíciles cuando el lugar se volvió apretado y los monstruos no tenían suficiente espacio para vivir.

—¿Era algo así como un problema de refugiados con los monstruos? ¿Qué hicieron?

—Keith compró el territorio de al lado. Era el territorio de un conde en ese entonces.

Calmado, Claude apuntó al otro lado del bosque.

—Por ahí, si te mueves hacia el norte, el clima se volverá más duro y la tierra infértil. Además, está junto al bosque del Rey Demonio. Aún cuando está cerca de la capital, no tenía mucho valor. Escuché que lo compró barato.

—Pero aun así esa persona tenía honores. Apuesto que fue una negociación muy difícil, pero el señor Keith, es muy hábil ¿no?

—Sí, confío en él.

Se mantenía tan inexpresivo como siempre pero ella podía notar que expresaba sus verdaderos sentimientos. Como si le lastimara,  Aileen sintió dolor en su pecho.

—Me siento celosa del señor Keith.

—¿Lo estas? ¿Por qué?

—Rey Claude, una emperatriz puede ser llamada una asistente, ¿sabe? Creo que fue mi culpa como asistente por fallar en conseguir la confianza de Cedric.

El viento sopló con fuerza causando que las hojas salieran arrancadas de los árboles. Con un chillido, el cachorro de Fenrir lloró suavemente.

—Cuando lo pienso ahora, las señales estaban ahí. Siempre era yo quien iba a verlo. Nunca recibí un regalo de él. Y persistentemente, me dejaba el proyecto para que lo manejara yo. Vaya, me pregunto si las cosas no han cambiado mucho.

Cuando inclinó la cabeza para pensar, de la nada, Claude puso su manto sobre ella. Bajo el alto sonido creado por el viento violento, Claude murmuró:

—Hace frío, ¿no? Vamos adentro.

—M-Muchas gracias. Rey Claude, este viento, cómo lo digo, bueno, puedo ver un tornado por allá.

—Soy distinto a Cedric.

Ah, así que estaba molesto por eso.

Entendiendo, Aileen sonrió debajo del clima tormentoso.

—Ya sé, si es el rey Claude, mantendrás tu promesa de ir al banquete, ¿no?

—¿Has sido plantada alguna vez?

—Sí, el año pasado en el festival escolar.

Cedric no apareció, así que Aileen estuvo parada por sí sola. En ese entonces, ella no sabía que sucedió, pero ahora como tenía la información del juego, se terminó enterando. Cedric y Lilia estaban en el techo, bailando felizmente ellos solos bajo el cielo estrellado.

—Aún si, por ejemplo, algo pasa y no puedo atender al banquete, si fuera yo… explicaría de manera apropiada.

Claude, quien no podía prometer tan fácilmente que definitivamente iría, ciertamente era diferente a Cedric. Así que, con su mente en paz, Aileen asintió.

—Sin embargo, en caso que no puedas venir. No me importa qué razón vayas a tener, tomaré la compensación apropiada de ti.

—¿Por ejemplo?

—Te permitiré casarte conmigo.

Aileen pensó que él estaría sorprendido, pero él consideró seriamente sus palabras con una mirada igual de seria en su rostro. Mientras envolvía su cuerpo con el manto de Claude, Aileen parpadeó varias veces.

—Vaya, ¿finalmente te acostumbraste a la idea?

—Si me preguntas mientras lloras, lo consideraré positivamente.

—¡¿Por qué quieres hacerme llorar tanto?!

—¿No será porque la personalidad de la señorita Aileen acorrala a la gente durante un argumento?

Era la voz de Keith llegando desde la parte interna de la terraza. Cuando Aileen miró hacia su dirección apropiadamente, no solo era Keith. También estaba Jasper, y tenía una mirada extraña en su cara.

—Ciertamente, si hacemos que la señorita lloré, se sentiría que es nuestra victoria como hombres.

—Si esa es una saga para criaturas que se hacen llamar hombres, ¡destruyanla inmediatamente!

—¿Qué negocio los trae a ustedes dos para reunirse de esta manera? ¿Un mirón?

—Realmente me disculpo por interrumpirlos cuando tienen una atmósfera tan linda entre ustedes. Jasper tiene información un poco desagradable que quiere contarles.

Jasper intercambió una mirada con Keith mientras sostenía su boina con su mano.

—Se rumora que la señorita está uniendo fuerzas con los monstruos para atentar contra la vida de la señorita Lilia.

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