Una generación de militares – Capítulo 25: La vida de Ao Tian (1)

Traducido por Lugiia

Editado por Sharon


Gu Yun salió de la oficina y se dirigió directamente a la prisión de Xing Bu. Mientras corría hacia su destino, sintió que algo no estaba bien: no había guardias en el lugar.

—¡Maldita sea! —maldijo en voz baja y entró. Dentro, tal como pensó, una escena que no estaba dispuesta a ver se extendía ante sus ojos: docenas de yayis yacían en el suelo a lo largo de los pasillos. De repente, una sombra oscura, que debería haberse quedado en su celda, dejó caer el último yayi y estaba dirigiéndose hacia la puerta de la prisión. Leer más…

El Perseguido – Capítulo 100: Muñecas

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


Mientras Chi Yan estaba almorzando recordó lo que sucedió en la mañana, repasó cada detalle. Siempre sintió que había algo extraño que había pasado por alto. Entonces, justo ahora, de repente se dio cuenta de una cosa: la anciana que hablaba con él claramente llevaba un sudario.

Una vez organizó el funeral de su abuela con su abuelo y su madre. También dirigió personalmente el funeral de su madre junto con su abuelo. Recordó los estilos de ese tipo de ropa con mucha claridad, pero no prestó atención cuando vio a la anciana. Entonces, justo ahora, de repente se dio cuenta de esto.

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Hogar Zerg – Capítulo 13: Por favor, sé celoso.

Traducido por Bee

Editado por Sakuya


Xi Ran no mostró mucho sus pensamientos internos, por lo que Huan Xiu simplemente se siente así. No sabía si a Xi Ran le habían molestado sus quejas de la mañana. Cuando regresaran a casa por la noche, le volvería a preguntar.

Huan Ye también aprovechó esta oportunidad para comprar algunos libros. Insistió en comprarlos con su dinero de bolsillo. Huan Xiu no pudo vencerlo esta vez. Tuvo que verlo contar monedas de plata ahí. Se veía un poco lamentable. Sin embargo, también fue porque no era fácil de comprar. En el camino, Huan Ye no pudo evitar mirarlo. Era bastante precioso.

—Cambiemos la sala de almacenamiento en el segundo piso a un pequeño estudio. Así no tenemos que ir a la oficina para poner nuestros libros. ¿Qué tal si te compramos un estante personal? —En el camino de regreso, preguntó Huan Xiu. Leer más…