Gato K – Capítulo 02.2

Traducido por Anissina

Editado por Ayanami


Desde los brazos de mi dueño, contemplo como los humanos doblan la espalda por donde pasamos. Con la cortesía con la que lo saludan, se puede ver claramente el escote de las doncellas. Disfruto del hermoso paisaje mientras mantengo una expresión decente y elegante. Desde que soy un gato ahora, mirar así nunca es un defecto. Después de todo las especies son diferentes. Además, no existe algún caso de acoso sexual en el que se acuse a un ser humano de tocar los pezones o el pene de un perro, ¿o sí?

¡Oh! Por supuesto, hago mis necesidades fuera de la caja. Sólo porque soy un gato, no puedo permitir que me toquen o miren mi cuerpo sin cuidado. Cuando llegué por primera vez al palacio imperial, comprobaron mi sexo, y hubo un sirviente que puso su cara entre mis patas traseras para hacerlo. Les advertí grabando las marcas de mis uñas en la cara descarada del sirviente y, desde entonces, el tipo que había tocado mi cuerpo descuidadamente había desaparecido.  Leer más…

Herscherik – Vol. 4 – Capítulo 3: La expedición, el nuevo recluta y la práctica de medianoche

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


Habían pasado tres días desde que la expedición partió de la capital, y el ejército real avanzaba con paso firme hacia el fuerte fronterizo. De vez en cuando se encontraban con monstruos en el camino, pero cada vez el ejército de veinte mil personas los vencía con la misma facilidad con la que se quita la suciedad de la ropa. Los caballos y los carruajes seguían los caminos pavimentados durante el día y acampaban por la noche, mientras avanzaban según lo previsto. Leer más…

Herscherik – Vol. 4 – Capítulo 2: El Príncipe, el pueblo y la ceremonia de partida (2)

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


El día anterior a la ceremonia de partida, Shiro acompañó a Herscherik a su habitación antes de cenar e ir a visitar cierta sala del departamento de Magia. Al no recibir respuesta al llamar, puso la mano en el pomo y abrió la puerta. Al entrar, el olor a productos químicos asaltó la nariz de Shiro, haciéndole hacer una mueca mientras buscaba en la habitación a la persona que buscaba.

La habitación no era especialmente grande, así que rápidamente encontró a su objetivo junto a un escritorio cerca de la ventana, tomando notas con un tubo de ensayo lleno de productos químicos en la otra mano. Leer más…