Lucía – Capítulo 98: Por siempre (5)

El hombre recibió la misión de monitorear las acciones de David, el conde de Ramis. Todo lo que tenía que hacer era saber a dónde iba David y con quién se reunía. Este tipo de misión era muy fácil para él porque tenía la experiencia de hacer una vigilancia cercana donde su propia vida estaba amenazada. Se sentía insatisfecho porque la misión era demasiado fácil. Quería obtener misiones más peligrosas e importantes.

Entonces, pensó que si encontraba algo importante sobre el conde de Ramis, sería un gran impulso para su carrera. Sin darse cuenta, se acercó más y más al objetivo en unos pocos días. Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 98: Por siempre (5)”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 241: Reunión de alumnas

La promesa del conde Terejia de “Cooperar en todo lo posible” culminó en una organización veloz y eficaz. En mi día libre, tuve el placer de conocer a tres distinguidas invitadas en el dormitorio.

—Un placer, Señorita Kaldia. Es un honor estar aquí.

—El honor es mío. Agradezco su presencia hoy. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 241: Reunión de alumnas”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 240: De vuelta al Inicio

El crujir satisfactorio de la leña al ser partida resonaba en el aire. Preparé rápidamente otro trozo y, con un movimiento fluido, volví a levantar el hacha. Un primer golpe para clavarla en la madera y un segundo para partirla por completo facilitaban la tarea.

Aunque era una labor simple, estaba lejos de resultar monótona; más bien, encontraba un placer especial en ella. Curiosamente, reflexionando sobre ello, me di cuenta de que probablemente era la primera vez que partía leña en la capital. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 240: De vuelta al Inicio”

Elección Absoluta – Capítulo 194: ¿Quién debería recibir el Premio de la Academia a Mejor Actor?

El público se quedó atónito, pero enseguida respondió con el mayor de los entusiasmos. Ya podían contar sus estrellas de la suerte por poder ver a esos dos dioses en persona, pero para verlos ser árbitros, podrían presumir de ello durante un año. No es cierto, ¡una década ni siquiera sería demasiado!

Sin embargo, si el público se enterara de la razón por la que el dúo se convirtió en árbitro, de seguro estallaría el caos. Eso se debía a que el anciano Dios de las Espadas había importunado a One-Pun para que presenciara de cerca la impresionabilidad de sus dos discípulos. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 194: ¿Quién debería recibir el Premio de la Academia a Mejor Actor?”

El emperador y la mujer caballero – Capítulo 333

Tal como prometió, Pollyanna volvió a visitar a la princesa Luminae, pero tan pronto como entró, la niña la señaló y gritó:

—¡No!

Pero cuando Pollyanna se acercó, aunque la princesa volvió a decir que no, levantó ambos brazos, queriendo que Pollyanna la abrazara. Claramente, la princesa Luminae no sabía lo que significaba la palabra. Lo único que quería era que Pollyanna le diera un abrazo. La princesa esperó con impaciencia mientras miraba a la caballero. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 333”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 239: Descanso Obligatorio

Pasé el último mes viviendo extremadamente cautelosa. Melchior se había convertido en una amenaza tangible para Arxia y para mí misma. Tanto él como el asociado Nordsturm representaban las principales preocupaciones que debía vigilar de cerca.

Curiosamente, tras la ceremonia inaugural, Melchior desapareció sin dejar rastro. Nordsturm, por su parte, se mantuvo alejado de la Cámara de los Lores, apareciendo solo ocasionalmente con una expresión de agotamiento extremo, permaneciendo en silencio como si fuera una sombra más en el entorno. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 239: Descanso Obligatorio”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 238: Problema de Parentesco

Tras mi regreso al dormitorio, lo primero que hice fue despachar algunos mensajes mediante pichones. Acto seguido, la señora Heideman me puso al corriente sobre los avances de Emilia en sus clases de etiqueta durante mi ausencia. Remití el plan de estudios actualizado al Marqués Rittergau esperando su aprobación, y después convoqué a Ratoka, una vez que el cuarto quedó vacío. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 238: Problema de Parentesco”

Elección Absoluta – Capítulo 193: Si Shi Xiaobai estuviera aquí

—Además, ¡ahora declaro! Que si no puedo terminar una batalla en tres segundos, ¡tomaré otras cien Píldoras de Condensación Psiónica para alimentar a los cerdos!

El lanzamiento de esta declaración fue tan asombroso que dejó boquiabiertos a todos.

Sacar cien Píldoras de Condensación Psiónica para recompensar a la persona que ganara más rápido. ¿Qué clase de acto extravagante era este? Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 193: Si Shi Xiaobai estuviera aquí”

El emperador y la mujer caballero – Capítulo 332

Lo que vivió Pollyanna le pareció extraño. La palabra “vergüenza” no lo explica del todo. Lo más probable es que se sintiera cohibida y tímida, pero Pollyanna no podía entender por qué.

A medida que se sentía cada vez más incómoda, Pollyanna comenzó a comer más rápido. Comió como si peleara y atacó la comida con saña. Aunque fue un banquete increíble, desafortunadamente, Pollyanna ya casi no podía saborear nada y no le importaba. ¡Sabía que la única forma de escapar de esta situación era terminar la comida e irse! Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 332”

Espada y Vestido – Vol 3 – Capítulo 4 (2): Secuestro y acuerdo de confinamiento

Sieg me esperaba en el salón, luego de bañarme y cambiarme de ropa. Al verlo, recordé algo.

—¿A dónde has enviado a Roanne?

No puede ser que se deshiciera de ella con tanta tranquilidad, ¿verdad? Él respondió con una expresión que parecía decir: “de todas las cosas, tienes curiosidad por algo bastante inútil”. Seguí leyendo “Espada y Vestido – Vol 3 – Capítulo 4 (2): Secuestro y acuerdo de confinamiento”

Lucía – Capítulo 97: Por siempre (4)

La sala de invitados de honor era una cámara cerrada en la que nadie en la audiencia podía entrar, excepto los dos. Debido a eso, Lucía no necesitaba ser consciente de las miradas de las personas y se rio a gusto.

A pesar de venir a ver una obra, Hugo se divirtió más viendo a Lucía reír, y de hecho pasó más tiempo mirando a su esposa que viendo la obra. Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 97: Por siempre (4)”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 237: Bajo el agua

La vizcondesa Berendorf me lanzó una mirada cargada de interés, manteniéndola mientras yo me sumergía en el silencio, con un torbellino de desconcierto y asombro invadiendo mis pensamientos. No pasó mucho antes de que decidiera interrumpir ese silencio, exclamando:

—Eso me recuerda. —Su impaciencia era evidente, dada su tendencia a la charla—. Los rumores ya han comenzado a circular, ¿sabías? lo de hace un momento, en el vestíbulo… Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 237: Bajo el agua”

Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 236: Rumores y Revelaciones

No tardó en que los asistentes, aunque no muy numerosos en esta ocasión, se congregaran en el amplio salón principal, mientras la cena era servida en el adyacente y acogedor comedor. Los arreglos de los asientos habían sido meticulosamente planificados, ubicando a los integrantes de la familia Terejia en los extremos de la mesa, manteniéndolos distantes de los representantes de la familia Einsbark. Seguí leyendo “Villana en un otome, ¿cómo acabaron las cosas así? – Capítulo 236: Rumores y Revelaciones”

Elección Absoluta – Capítulo 192: ¡Toma 10 millones para alimentar a los cerdos!

Como el presentador se había excedido en sus alabanzas, hubo menos abucheos cuando aparecieron los novatos de [Gaia]. La situación se volvió muy incómoda.

Sin embargo, cuando apareció Mozzie, hubo varios gritos del tipo: “Vaya, qué chica más linda”. Y cuando por fin apareció Mu Yuesheng, la mayoría de los novatos [Gaia] vitorearon y gritaron. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 192: ¡Toma 10 millones para alimentar a los cerdos!”

El emperador y la mujer caballero – Capítulo 331

Lucius I sacó a relucir el tema de su primogénito. Un niño tan joven crecía tanto todos los días y el emperador estaba preocupado por Pollyanna, quien tuvo que dejar atrás a Gerald.

Sin embargo, Lucius I estaba equivocado. Pollyanna no se preocupaba en absoluto.

—Lo dejé con la niñera. Está perfectamente sano. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 331”

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