Traducido por Mochi
Editado por Yusuke
—¿Banquete nocturno? ¿En esta situación?
Un banquete nocturno era una reunión matrimonial, destinada a ser un lugar con el fin de encontrar un futuro compañero. Normalmente alguien como Aileen, que acaba de tener su compromiso anulado, se abstendría por el momento de ir a ese tipo de fiestas. Además una dama con mala reputación no sería invitada a un banquete o a una fiesta por ningún anfitrión.
—¿Quién sería este inconciente tonto que me envió esta invitación?
—Es del príncipe Cedric y la señorita Lilia. Seguí leyendo “Esta Villana quiere mantener al Jefe Final – Tomo I – Capítulo 8”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Gali III caminó hacia el centro del campo con el rostro rígido. Estaba siendo ayudado por su sirviente y parecía que todavía estaba en estado de shock. Era comprensible, después de todo, solo vio a diez de sus mejores caballeros, que eran todos campeones de renombre, caer de su caballo como hojas de un árbol. Sir Ainno ganó cada contienda con tanta facilidad que toda la audiencia de Bikpa se quedó boquiabierta.
Sir Ainno, en cambio, parecía indiferente. Parecía haber esperado que esto sucediera. El torneo de hoy iba a ser recordado como un juego legendario, pero los otros caballeros de Acreia no parecían muy felices. Los que se suponía que iban a participar en el torneo se veían especialmente infelices y, de hecho, parecían francamente enfadados. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 55”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Esto fue lo que pudo haber sucedido. Esto era lo que quería Lucius I sobre cómo se desarrollaría el torneo.
El primer caballero en pelear, Sir Rabi, ganaría al impactar al caballero oponente con su rugido característico, pero desafortunadamente, se caería del caballo cuando intentara evitar ser golpeado por la lanza de su oponente. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 54”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
—Ainno ni siquiera tiene prometida, y todo es porque estaba demasiado ocupado sirviéndome —rogó Lucius I a Pollyanna.
Más bien, Sir Ainno era un idiota, por eso ninguna mujer quería casarse con él, pensó Pollyanna en secreto.
Estar ocupado y comprometerse eran dos cosas distintas. La mayoría de las veces, los matrimonios de nobles y mujeres los arreglaban sus padres. Sir Ainno no era un caballero o un noble humilde; era el primogénito del marqués Seki. Era obvio que no estaba comprometido porque Sir Ainno no quería estarlo. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 53”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
—Sería genial para vosotros ganar, y estaría igualmente bien que perdierais. Solo consideradlo como un juego divertido, nada más —alentó Lucius I a los caballeros que pasaron por el brutal entrenamiento de Sir Ainno.
—Estás siendo demasiado considerado y amable con nosotros, alteza. Tu Ainno, el mejor caballero de Acreia, juro que ganaré este torneo y te traeré la corona del campeón —respondió Sir Ainno con determinación. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 52”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Pollyanna hizo un estiramiento rápido y agarró su espada. Después de escuchar las preocupaciones de los guardias reales, que eran jóvenes fuertes y en forma, sintió que necesitaba trabajar más duro para no avergonzarlos. Ella era solo una débil caballera acreiana, y Pollyanna sabía que tenía que trabajar más duro que todos.
Sabía que no tenía que volverse físicamente fuerte, sabía que no podía volverse tan fuerte como los hombres que la rodeaban. Ella no tenía talento en términos de manejo de la espada o cualquier otra habilidad de combate. Era mucho más pequeña que ellos y le costaba mucho ganar músculos. Su resistencia y reflejos eran mediocres en el mejor de los casos.
Lo único que podía hacer era hacerlo lo mejor que podía. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 51”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
La elegancia no se podía aprender fácilmente, pero Pollyanna confiaba en adoptar una buena postura.
Cuando finalmente consiguió que sus modales estuvieran a la altura, Sir Ainno comenzó a ser quisquilloso con su apariencia e higiene, lo cual no era razonable para ella. Por ejemplo, aparecía con la cara y el cabello lavados, pero Sir Ainno le juraría que su cabello se veía sucio. Su último baño fue hace solo unos días, pero él insistió en que necesitaba tomar otro baño caliente de nuevo. Pollyanna no pudo evitar su frustración. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 50”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
La madre de Pollyanna murió justo después de dar a luz. Solo había visto el rostro de su madre en un retrato. Los pintores a menudo eran muy amables con sus pinturas y se aseguraban de que quienquiera que pintaran se viera lo mejor posible, por lo que el hecho de que la madre de Pollyanna no fuera una belleza ni siquiera en una pintura sugería que lo más probable era que fuera una mujer poco atractiva. Pollyanna podía ver un claro parecido entre ella y su madre.
Misteriosamente, el padre de Pollyanna se volvió incapaz de engendrar más hijos. Su madrastra no estaba relacionada con ella, por lo que no contaba. Su hermanastra Lyana era una belleza, pero no se parecían en absoluto. No compartían hábitos o patrones como la mayoría de los hermanos. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 49”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Ser guardia de Lucius I era un trabajo fácil físicamente, sin embargo, era mentalmente agotador. Sintiendo que su cuello y hombros se ponían rígidos, Pollyanna los estiró. Estaba en su breve descanso, y pronto, iba a ser el momento para su lección otra vez.
El tema de hoy era cómo actuar cuando un enemigo se acercaba al emperador. Lo primero que debía aprender era cómo saber si alguien tenía intenciones dañinas hacia ellos.
—¿Y cómo aprendo a leer a la gente? —preguntó. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 48”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Sir Donau y Sir Howe usaban las habitaciones contiguas a Pollyanna, por lo que se veían a menudo. Como su padre, Sir Baufallo, a los niños les gustaba mantenerse más limpios que la mayoría de los hombres en la base. Además, nunca visitaron a las prostitutas como todos los demás por la misma razón.
Los hermanos tenían curiosidad por el nuevo deber de Pollyanna. Cuando se quejó por primera vez de cómo la trataba Sir Ainno, los hermanos asintieron y respondieron:
—Eso es normal para esos guardias groseros. Creen que son mejores que los demás. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 47”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Al día siguiente, Sir Ainno, sudando mucho por la práctica del torneo, le ordenó enfadado:
—¡Sígueme!
Cuando lo hizo, los otros caballeros la miraron con simpatía.
Mientras caminaban, Pollyanna vio lo empapado que estaba.
—Sir Ainno, parece que necesita descansar —le dijo. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 46”
Escrito por Noah
Asesorado por Grainne
Editado por Mich
Los humanos celebraban entre risas sobre la extraña criatura que habían atrapado, mientras el pequeño monstruo se acurrucaba en una esquina de su jaula, gruñendo desesperadamente cada vez que los humanos intentaban tocarlo o sujetar sus largas y caídas orejas. Los escuchó decir emocionados sobre venderlo a buen precio a la vez que lo seguían llamando una mascota exótica, algo que no entendía su significado. ¿Qué me van hacer?, tembló temeroso el pequeño monstruo. Pronto, chilló de dolor cuando lo sujetaron del pellejo y lo exhibían frente a los presentes.
¿Por qué pasó esto? se preguntó el pequeño monstruo. Solo había tratado de cazar algo para comer, pero en su búsqueda se había acercado a un territorio humano y antes que pudiera alejarse, un grupo de humanos habían aparecido frente a él. Al principio, se mantuvo alerta, pero ellos se mostraron amigables y le ofrecieron comida bajando así su guardia. En retrospectiva, fue realmente estúpido confiar en ellos, pero en ese momento pensó que no eran peligrosos y se acercó para ver los alimentos que le ofrecían. Al instante que lo hizo, alguien lo golpeó con fuerza y lo dejó inconsciente. Cuando despertó se encontraba en una jaula y aquellos humanos ahora lo observaban entre carcajadas, murmurando su valor. Seguí leyendo “El Rey Demonio y la Bella Villana – Capítulo 13: Segundo reinicio”
Traducido por Ichigo
Editado por Lucy
—Es un cadáver, creo… no, no es así con exactitud. Debería decir que… ¿es algo como un cadáver?
También pensé eso la primera vez que lo conocí, luego el tiempo pasó y lo sentí una vez más ahora que lo volví a ver. Tenía una ocupación digna, un comportamiento manso y un tono cortés, pero parecía poco fiable y frívolo. La primera vez que lo conocí, ese hombre ya tenía veinte años. Habían pasado quince años desde entonces, así que ahora no sería extraño que hubiera pasado los treinta y tantos. Y sin embargo su apariencia era muy juvenil. Cuando de manera inconsciente le miré fijo, inclinó un poco la cabeza.
—¿Me estás escuchando? Seguí leyendo “Mi prometido ama a mi hermana – Arco 7 – Capítulo 5”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Pollyanna se sintió tan avergonzada que quiso esconderse. Su emperador tenía talento para sorprenderla así. Entonces, Lucius I preguntó:
—Sir Pollyanna, deberías hacerte cargo del deber de Sir Ainno y protegerme hasta el final de este torneo.
¿El emperador vio su envidia y celos hacia los otros caballeros? ¿Era tan fácil de leer? ¿Pensó que ella estaba siendo mezquina? Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 45”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Se hizo un podio temporal para que Lucius I se pusiera de pie y observara la práctica de sus caballeros. Cuando vio a Pollyanna cerca, la llamó y le preguntó:
—¿Te resulta difícil ver la práctica porque eres muy baja?
—No soy tan baja, su alteza.
Era cierto que las cabezas de otras audiencias bloqueaban su vista. Pollyanna era alta para ser mujer, pero ciertamente era más pequeña que la mayoría de los soldados del norte. Sir Donau, que ahora era mucho más alto que Pollyanna, caminó hacia ellos. Su hermano mayor, Sir Howe, fue uno de los caballeros seleccionados para el torneo, y Donau estaba orgulloso y envidioso de él. Seguí leyendo “El emperador y la mujer caballero – Capítulo 44”