No quiero ser amada – Capítulo 164: Leticia alcanza el clímax

Traducido por Maru

Editado por Sharon


De lo que se dio cuenta fue que, aunque ansiaban su cuerpo, ella se aferrará a la posición de una esposa noble con su estatus de hija ilegítima persiguiéndola.

Aunque los hombres la elogiaban sin cesar por su belleza, pronunciando palabras de amor, solo estaban dispuestos a darle el puesto de amante y nada más. No tenía nada, ninguna familia noble que la respaldara ni riquezas. Su posición significaba que sería desechada tan pronto como envejeciera y perdiera su belleza.

Por eso buscaba desesperadamente obtener el título de esposa de un vizconde. Y ahora, ella era la amante de un conde. Pensó que estaría satisfecha con este éxito, contenta con él. Si no hubiera podido vislumbrar el rostro del rey mientras visitaba la tumba de su padre, tal vez este pensamiento hubiera seguido siendo el mismo.

—¡Aaah!

Agitando su cuerpo mientras lo montaba, dejó escapar un gemido fuerte y placentero. El rostro sencillo del conde frente a ella pronto se convirtió en un rostro hermoso con cabello negro. Él le sonrió, ojos violetas mirándola con cariño. Sintió que su sensación de éxtasis aumentaba dramáticamente.

No le importaba que sus gemidos se filtraran por la puerta. Incluso si la esposa del conde la oía, porque buscaba ver el rostro torturado de la mujer engreída actuando como una clase alta.

Leticia veía que la esposa del conde tenía todo lo que quería… dinero, título, herencia, todo por lo que Leticia competía.

Su esposa era parecida a un cerdo que llevaba un collar de perlas. Que una mujer fea e idiota fuera la esposa del conde… y que una mujer sencilla y corriente se convirtiera en reina…

—Escuché que su majestad se preocupa mucho por la reina. Mira, incluso ahora, sus ojos solo están puestos en ella.

Dondequiera que iba, solo escuchaba historias del rey y la reina.

Lo mismo sucedió en los terrenos de caza, donde tuvo muchos problemas para entrar. Todos los susurros provenían de quienes la rodeaban, y hablaban sobre cómo el monarca sólo miraba a su esposa. Siempre la miraba cada vez que tenía la oportunidad y luego sonreía al verla sonreír. Cada vez que ella fruncía el ceño y pensaba profundamente, él hacía lo mismo.

Las entrañas de Leticia se sentían como si estuvieran retorciéndose en un nudo al verlos. Nacieron del mismo padre, pero ¿por qué vivían vidas diferentes? ¿Por qué Rihannan fue nombrada reina y ella, Leticia, amante, esposa de un viejo vizconde?

Cuando Leticia era joven y vivía en un orfanato, su padre vino de repente y la recogió en un gran carruaje. No pensaba que su futuro cambiaría de repente al verlo, no tenía muchas esperanzas.

Pero…

Cuando dijo que la sacaría del orfanato y se la llevaría con él… empezó a tener esperanzas.

Ver a Rihannan con ojos deslumbrantes durante los terrenos de caza la hizo recordar el momento en que la esperanza se había desvanecido. Por lo tanto, cuando se presentó la oportunidad de oro, no la dejó pasar y la empujó al lago.

No se sintió ni una pizca de culpa.

Todo fue por esa mujer.

Ella fue la razón por la que la vida de Leticia se convirtió en un lío. Fue porque Rihannan la echó.

Si Leticia hubiera vivido como hija de un conde en esa gran mansión, tal vez sería ella quien se hubiera convertido en reina.

Mientras el creciente placer llenaba su interior apretado, de repente fue empujada por el conde que estaba a punto de llegar al clímax.

Cuando cayó al suelo, él la agarró del cabello, empujó su miembro dentro de su boca y le disparó fluidos blancos.

Leticia apretó los dientes y se tragó la semilla del conde.

Siempre terminaba así. Para él, era una forma de asegurarse de que ella no tuviera la oportunidad de quedar embarazada de su bebé. Nunca se preguntó si ella estaba satisfecha.

Ese codicioso hijo de puta.

Leticia contuvo las palabras para que no escaparan de su boca, luego escupió su pene que se había encogido hasta un tamaño diminuto.

Jadeando pesadamente, el conde le acarició la mejilla con el dorso de la mano como si felicitara a una mascota por un trabajo bien hecho.

—¿Has pensado en la propuesta que te di la última vez? —dijo Leticia.


Maru
Me da tanto asco traducir esto... Ugh.

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10 respuestas a “No quiero ser amada – Capítulo 164: Leticia alcanza el clímax”

  1. Ella nunca entendió que aunque eran hijas del mismo padre la diferencia radicaba en la madre, el padre de ambas era una mosca en comparación con la madre de rhia. Esa es la verdadera razón!

    1. Que asco, pero no siento pena por ella, podía haber vivido una vida plena como plebeya, estudiando o poniendo un negocio, el papá tenía una pensión… Leticia siempre se está ahogando en la autocompasion en vez de mirar hacia adelante, odiando todo lo que no consigue y a todos los que no le dan lo que ella cree le pertenece…

  2. Leticia y Rashta son los personajes femeninos que más odio, son codiciosos a niveles exorbitantes y no comprenden que obtener cierta posición no sólo acarrea lujos sino responsabilidades.

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