Traducido por Maru
Editado por Sharon
El ambiente se volvió frío en un instante. Todos se quedaron estupefactos ante las repentinas declaraciones de Rihannan hacia el conde, su padre. Estaban sorprendidos. Sin palabras, el conde y la joven Leticia abrieron sus bocas.
El viejo mayordomo fue el primero en volver a sus sentidos.
—Señorita, ¿qué está…? ¿Qué está tratando de decir?
—He hablado con el abogado y terminé los procedimientos necesarios. Empezando desde hoy, todo esto pertenece a Rihannan Alessin, la legítima heredera. Ahora ejerzo todos los derechos de las propiedades que he heredado de mi madre fallecida. Primero de todo, hacia el invitado que nunca permití en mi casa, fuera de aquí. Y tú también, padre.
—¡Rihannan! —rugió el conde, roto de ira—. ¿Qué demonios estás haciendo? ¡Baja aquí ahora mismo!
El conde Alessin estaba furioso y le urgió a bajar de las escaleras inmediatamente. Cuando esta no obedeció a sus palabras y lo miró con una expresión vacía, gritó otra vez lleno de rabia.
—¿Tu casa? ¡Qué montón de mierda! Debes estar loca. ¿Qué? ¿Perder a tu madre te hizo enloquecer y ahora quieres hacerte con la fortuna de tu padre? ¿Dónde está la ley?
—Mary.
Rihannan extendió sus palmas. Mary vio la situación actual con una mirada atónita y rápidamente le entregó los documentos que había llevado consigo.
La joven miró los papeles.
—Está todo dispuesto aquí. Compruébalo tú mismo. Jeffrey, revisa y lee el contenido de los documentos, y después dáselos al conde.
El viejo mayordomo rápidamente movió sus pies y se apresuró hacia las escaleras, recibiendo los papeles que la chica le dio. Deslizó sus delgadas gafas y leyó con ojos atentos. Después se inclinó educadamente hacia Rihannan y fue a presentar los documentos al conde.
Él se los arrebató, y su cuerpo comenzó a temblar mientras leía las condiciones.
Lo que estaba escrito era el formato provisional de su contrato matrimonial, la ley de herencia, y la interpretación del abogado.
El contenido era el siguiente: si el matrimonio entre Reagan Alessin y Anastasia Priebius se rompiera a la mitad, todas las pertenencias deberían volver con su dueño original, Anastasia Priebius, y el estado de conde de Reagan Alessin sería revertido a su título original.
El heredero que obtendría las propiedades y bienes se limitaba a los nacidos de Anastasia Priebius. Si Anastasia Priebius moría primero, todas las propiedades y bienes pasarían inmediatamente a los descendientes de Reagan Alessin y Anastasia Priebius. Todos los derechos podían ejercerse por Reagan Alessin, siempre y cuando no hubiera descendientes nacidos de Anastasia Priebius.
El asesor era el abogado Ned que firmó las disposiciones de que Rihannan Alessin estaba completamente capacitada para ejercer todos los derechos sobre las propiedades y bienes que había heredado inmediatamente.
Al final estaba su firma escrita estableciendo su responsabilidad como abogado y asesor de la familia Alessin.
El conde Alessin destrozó el papel en frenesí y lo lanzó al suelo.
—Aun si tienes razón sobre las propiedades de tu madre, ¡soy tu tutor! No puedes ejercer tus derechos en este país mientras no seas mayor de edad. Rihannan, ¡debes obedecer las órdenes de tu padre! ¡Ese es también mi deber como padre!
—No leíste hasta el final, padre. Al final, hay una cláusula y disposición que da al heredero la oportunidad de elegir a su propio tutor basado en la peculiaridad del matrimonio entre dos naciones. Como pone ahí, mi tutor es mi tío en Crichton. No tú, padre.
—¡Y una mierda voy a entregar mis propiedades a los de Crichton!
—Nunca fueron tuyas para empezar. ¿No disfrutaste el título de conde y todos los beneficios a cambio de casarte con mi madre? Pero… traicionaste a mi madre y diste vida a un niño de otra mujer. Y ahora quieres que ella viva aquí… Solo estás recibiendo lo que te mereces.
—¿Traición? Nunca quise casarme con tu madre para empezar y nunca le di mi corazón.
Rihannan pensó, no, supo que sus palabras no eran más que para herirla, pero eso no evitó que la dañaran.
Su difunta madre sufrió un amor profundo en los primeros días tras encontrarse con un apuesto joven que tenía un encanto diferente opuesto a los hombres de Crichton.
Ciega de amor, buscó casarse con él sabiendo que no la amaba. Pero ella pensaba de otra manera. Pensaba que podría hacer que la amara, dándole tiempo. Así que su familia escribió un contrato de matrimonio para atarlo en un compromiso del que nunca podría escapar si aceptaba, de otra manera, perdería todo lo que había ganado.


Nunca le dio su corazón…
Y ella nunca le dio su dinero…
¿Quién sufre más? xD
Excelente
Quemenlo en la hoguera, bastardo
Me da un poco de penita su madre ….. pero tambien me da colera sabiendo que el no la queria de encapricho con casarse con el …… debio imaginarse el futuro de su hija😢😢
Vamos vamos! Ya quiero que lo saquen de allí!
Gracias por su trabajo ♥️