Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 78: Una charla con Pheles

Traducido por Sharon

Editado por Ayanami


Cuando Tiararose se retiró, Pheles se paró de repente.

—Aquasteed, deberíamos hablar.

— ¿Rey Pheles…?

Comenzó a moverse hacia el living, lo que le sugirió a Aquasteed que sólo había dicho que quería una bebida como excusa. Pero entonces, Pheles se desvió hacia la cocina, tomó el vino y el jamón que Elliot les había preparado.

Así que, después de todo, sí quería beber.

Como no había pasado mucho tiempo desde que el poder del fantasma se había desestabilizado, él entendía por qué quería beber y comer algo delicioso. Al final, asintió y lo siguió.

—Las estrellas de este país siguen siendo hermosas.

—Sí, es cierto.

Pheles se había movido hacia el techo de la casa.

Se sentaron en la superficie, ligeramente inclinada, pintada de un rojo oscuro. Pheles bajó el plato con cuidado para que no se cayera, luego de que Aquasteed aceptara el vaso de vino, hicieron un brindis bajo las estrellas.

—Salud. Nunca pensé que estaría bebiendo con uno de mis descendientes de esta manera.

—Y yo nunca pensé que bebería con el primer rey.

La luz de los astros se reflejaba en sus botellas de vino blanco.

Aquasteed las observó mientras esperaba que Pheles hablara. ¿Tenía una petición? ¿Una consulta? ¿O una orden…?

¿Qué era tan importante que quiso que Tiararose y Liliarge se fueran?

Pheles debe haber notado el nerviosismo de Aquasteed, porque bebió su copa rápidamente y se rió divertido.

—Por favor, no luzcas tan preocupado, Aquasteed. No voy a comerte. —Ante el silencio del otro hombre, continuó con un tono travieso: — ¿Quizás, quiero un pequeño consejo?

—Lo dudo —negó Aquasteed de lleno.

—Maldición. El afecto que Tiararose te tiene no durará si eres serio todo el tiempo.

—Ese es mi problema.

—Hehe. Bueno, de lo que quería hablarte…es sobre tu futuro.

El tono de Pheles cambió de repente. Su voz bajó el volumen y miró hacia el cielo con una expresión seria.

Aquasteed se sorprendió al escucharlo. Cuando se recuperó, se giró hacia él con el mismo rostro. Sus ojos dorados como las estrellas se encontraron.

No parece que vaya a decir algo bueno, pensó Aquasteed, mientras terminaba su copa para escuchar a Pheles.

—Casi es tiempo para que el Rey del Cielo Estrellado cambie.

— ¿Cambie?

—Sí…tú y yo. Ahora, es tu tiempo.

Había pasión en las palabras de Pheles, y el príncipe sintió como si las estuviera absorbiendo en su cuerpo lentamente. Aunque tenía una idea al respecto, no había esperado que sucediera tan pronto, ni que lo declarara con tanta claridad.

Las manos de Aquasteed comenzaron a sudar, quizás por los nervios.

—Está bien —dijo Pheles al mirarlo —Deberías poder usar mejor el poder de lo que yo nunca pude.

—No creo…

—Este gran poder, que nunca pude controlar por mi cuenta, lentamente, se volvió parte de las personas de Marineforest durante la larga, larga historia del reino. Era mucho más fuerte en mi sangre que en la tuya, Aquasteed.

Se volvió más débil en el hijo de Pheles, el segundo rey. Y ahora, ciento sesenta años habían pasado.

A pesar de que Aquasteed tenía esa misma sangre en sus venas, no debería ser tan fuerte, al punto en que no pudiera controlarla.

—Rey Pheles, ¿qué sucederá cuando me convierta en rey?

—Eres muy directo.

—No es algo de lo que pueda escapar, ¿verdad?

¿Tendrá que separarse de la humanidad y vivir para siempre? ¿Perderá su forma humana, como Liliarge? Había mucho que quiere preguntar.

Pheles escuchó con cuidado y pensó en su respuesta, mientras sostenía su barbilla entre sus dedos.

—Para ser honesto, no lo sé…sólo es una suposición, pero creo que tú y Tiararose podrán dominar el poder sin problemas. Pero, quizás, ya no tengas el tiempo de vida de un humano.

—Tiempo de vida…

—Porque eso significaría que no habría un Rey del Cielo Estrellado.

Estaría bien si un nuevo rey aparecía, pero Pheles no cree que fuese a pasar.

Aquasteed no tenía otra opción más que aceptarlo. Después de todo, habían pasado ciento sesenta años antes de que Aquasteed apareciera en Marineforest.

Los Reyes Hada ayudaron a construir Marineforest.

El Rey Hada del Bosque, la Reina Hada del Mar, el Rey Hada del Cielo…y el Rey del Cielo Estrellado. Fueron estos cuatro, quienes apoyaron el país desde su nacimiento. Así que el Rey del Cielo Estrellado no puede desaparecer durante la generación de Aquasteed. Tendrá que continuar ayudando al reino junto a los Reyes Hada.

Sin embargo…tenía sus preocupaciones.

—No importa qué me suceda. Pero, si eso hace infeliz a Tiara…

—Aquasteed —le interrumpió Pheles, picando a su descendiente entre los ojos con un dedo, el cual, bajó hasta detenerse en sus labios —No digas nada más. No puedes rechazar su determinación. Tiararose es fuerte. Ella ya tomó su decisión como parte de la familia real.

Estaba orgulloso de que Tiararose formará parte de su familia.

Al mismo tiempo, al igual que él necesitaba a Liliarge a su lado, sentía que Aquasteed la necesitaba a ella.

Él no quería negarle el poder de decisión a Tiararose. Aun así, como es su amada esposa quiere que sea más feliz que nadie.

—No ignoro cómo te sientes, Aquasteed. Pero estoy seguro de que su vínculo no es uno que pueda romperse con facilidad.

—Por supuesto.

Tiararose apoyaría a Aquasteed cuando se volviera el rey y lo seguiría sin importar a dónde fuera. No se estaba engañando, lo cree por completo y, de hecho, era cierto.

En un intento por calmarse, el príncipe heredero tomó una respiración profunda. Y luego, miró a Pheles con seriedad.

—Seguramente esto no era lo único de lo que querías hablar.

—Aquasteed, eres demasiado agudo para tu propio bien —rió Pheles, y la conversación continuó.

♦ ♦ ♦

Tiararose y Philliane pusieron a Liliarge en su cama dentro del cuarto preparado para los primeros reyes. Todo es de un color verde pálido y gentil. Las paredes son de madera y las vasijas están llenas con flores de verano y primavera.

—Está completamente dormida.

—La reina Lilia acaba de comenzar su viaje, así que debe estar cansada.

—Le prepararé una jarra de agua.

—Sí, gracias. Y Philliane, quiero que descanses bien cuando termines con eso.

—Muy bien.

Tiararose le dejó el resto a Philliane y se retiró a su propio cuarto.

Mientras caminaba por el corredor, un adorable plato decorado con flores grabadas le llamó la atención. Tenía las palabras “Biblioteca” en él. Ahora que lo piensa, Olivia le había recomendado esta habitación.

—Debe haber documentos importantes dentro…

Los libros son parte de la colección de Olivia, después de todo.

Tiararose había pensado en descansar, pero ahora, estaba tan curiosa que decidió dar una mirada…así que entró en la biblioteca.

El cuarto es del tamaño de diez tatamis, por lo que no era muy grande. Sin embargo, tiene muchas estanterías con libros. Encima de eso, estás son parte de las paredes. Sólo hay una ventana cerca de un escritorio de madera y una silla. También hay una lámpara pequeña, y Tiararose pudo imaginar, con facilidad, a Olivia sentada y leyendo un libro.

—Esto es impresionante. No sé por dónde comenzar.

Sacó el libro más cercano de donde se encontraba, el cual, resultó ser sobre la historia de Lapis Lazuli. Había un libro similar a un lado, mostrando que los tomos están organizados por género y país.

— ¿Qué más hay?

Escaneó el resto de la repisa lentamente. Los títulos son tal y como se esperaría de Olivia. “Sobre las Hadas”, “Mapas mundiales”, “Historia de la familia real”, etc.

Mientras observaba los que más llamaron su atención, encontró un libro que no tenía nada escrito en su lomo.

— ¿Qué es…?

Lo sacó de la estantería y vio que tampoco tenía nada en la cubierta. Tiararose inclinó su cabeza a un lado y lo abrió, encontrándose con una hermosa caligrafía.

—Uhh. “Marineforest, lugares donde coleccionar CG. Fuera del campo de flores, gran camino, el famoso café” … ¡Esto! ¡Es un libro sobre el juego!

Mientras seguía leyendo, vio que había perfiles sobre los objetivos de captura. Lo que les gusta y lo que odian, sus personalidades y posiciones sociales. No solo eso, incluso la reacción de Olivia al comparar a las personas con sus contrapartes del juego.

— ¡Es una guía del juego hecha por la señorita Olivia! ¡Increíble!

No había esperado encontrar una guía hecha a mano.

—Esto es interesante. Hay tanto de Marineforest que todavía no conozco…uh, “¿la plaza donde todo comenzó?” Oh, sí, recuerdo eso de Lapis Lazuli.

Está hablando de la plaza que se encuentra en el logo del juego “El Anillo de Lapis Lazuli”.

Era donde uno debía reunirse para las citas, y donde ocurrían los eventos más importantes. Pensar que había un lugar parecido en Marineforest…era impresionante.

Aunque no era Olivia, Tiararose sentía que debía hacer tiempo y visitar todos los sitios famosos.

Mientras más leía, más absorta estaba. Antes de notarlo, el tiempo voló con ella leyendo.

— ¡Oh…!

Ya era de mañana.

Parpadeó por la sorpresa, y miró por la ventana. El sol estaba comenzando a elevarse, lo que le dijo la hora. Era demasiado temprano para estar despierta en un día normal, pero pronto amanecería.

Pensar que estaría tan absorta al punto de olvidar dormir…

— ¡Ah, príncipe Aqua!

Él estaba terriblemente preocupado porque ella pudiera resfriarse. Aun así, permaneció despierta toda la noche…no podía decírselo.

Así, intentó escabullirse de regreso a su cuarto, cuando se dio cuenta de algo.

Nadie se había acercado a buscarla.

Tiararose inclinó su cabeza confundida, mientras caminaba de regreso a su cuarto. Estaba preocupada porque Aquasteed podría estarla esperando con una expresión decepcionada, por lo que, abrió la puerta con cuidado.

Pero no había nadie allí.

Cuando se movió hacia la cama, las sábanas estaban frías y ordenadas.

— ¿Él tampoco regresó al cuarto anoche?

¿Sucedió algo? Quizás se emborrachó y colapsó en el sofá.

Se apresuró escaleras abajo hacia el living, pero no había nadie. Ni siquiera estaban las copas. El lugar estaba limpio.

— ¿Príncipe Aqua…?

Comenzó a sentirse preocupada, mientras corría por la casa buscando. Sin embargo, él no estaba en ninguno de los cuartos, y los únicos que no había revisado eran los que estaban ocupados. No podía simplemente entrar en la habitación de una persona durmiendo.

Él último lugar que quedaba era afuera. No parecía posible, pero, quizás, había querido observar el amanecer. Con eso en mente, salió hacia el jardín.

—Oh, es muy hermoso…

Los árboles brillaban bajo la luz del sol por la mañana. Era una vista que quería observar por siempre.

—Tiara —dijo alguien de repente.

— ¿Huh? ¡¿Príncipe Aqua?!

Se giró, pero no encontró a nadie. ¿Esta imaginando cosas? Mientras pensaba en esto, la voz volvió a sonar, esta vez desde arriba.

—Por aquí. Buenos días, Tiara. Parece ser que olvidé el tiempo mientras conversaba con el rey Pheles…lo lamento.

Al levantar la mirada, encontró a Aquasteed y Pheles sentados en el techo. Él estaba riendo, mirándola avergonzado. Supo de inmediato que se había distraído tanto que perdió de pista el tiempo.

Sin embargo, ¿de qué estuvieron hablando que les tomó toda la noche?

Aquasteed y Pheles bajaron en ese momento y se acercaron.

—Ahora, regresemos a nuestro cuarto.

—Sí, es demasiado temprano para estar despiertos. Yo también debo regresar con Lilia.

—Ah, um, príncipe Aqua, ¿qué estaba…?

—Teníamos mucho de qué hablar. Por cierto, Tiara, ¿por qué tienes el mismo vestido que ayer?

— ¿Huh? Oh, esto…

Había pretendido preguntarle a Aquasteed de qué estuvieron hablando, pero él la interrumpió y le preguntó por su vestido. Obviamente, no se había cambiado porque estuvo despierta toda la noche leyendo un libro.

Aunque sonreía, no lucía muy feliz. A su lado, Pheles comenzó a reír.

— ¿Qué pasó contigo, Tiara? Creo que debemos tener una conversación sobre lo que estuviste haciendo.

—Sí…

Tiararose asintió sombría a las palabras de su esposo. Lo más probable es que termine enojado una vez escuche que estuvo despierta leyendo.

Pero, también parece que lo hizo para evitar la pregunta…

¿De qué estuvieron hablando? Sabía que Aquasteed no quería hablar sobre ello.

Tiararose no pudo evitar sentirse triste.

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