Ya no te amo – Capítulo 27

Traducido por Melin Ithil

Editado por Sakuya


Así que Rudiger tampoco abordó a Arendt.

Parece que odia firmemente al duque.

Recordó las palabras de Valor, lo que escuchó anoche en el jardín. No había podido escuchar la conversación claramente, pero sabía que mencionaron a su señor. Quizás dijo algo que había molestado a Arendt y era lo que ahora lo agobiaba. Algunos podrían creer que era bueno con solo ver la sonrisa del emperador, pero él lo conocía mejor, no había nadie tan malvado como Joachim.

—Incluso si fuera mi amante con quien he terminado, no sería tan cruel, ¿por qué se alejó al ver a su ex-prometida siendo agredida en medio de la fiesta? ¿Es que acaso no sentía ni curiosidad?

—Eso sería cruel, no traté de alejarme…

—Entonces, debió ser falta de coraje, porque no hizo nada. —Sonrió suavemente, cortando sus palabras—. Hay una sola palabra para aquellos que carecen de coraje y de algún tipo de bondad—, escupió cada sílaba con una expresión tranquila, como si hablara del clima— Cobardes —Era una burla obvia—. Ya que Niveia es una persona amable, dudo que te llegue a tratar como el cobarde que eres, te agradecería si te mantuvieras a 100 metros de mi amada.

Es una persona muy respetada y de mente abierta, debía entender lo que le estaban diciendo.

El emperador sonrió levemente con los ojos cerrados y tan pronto como terminó de hablar, limpió sus labios y se puso de pie primero.

—Espero verlo con una sonrisa la próxima vez, que tenga un buen día, duque. —Dejó al duque temblando de desprecio.

El sol ya se había movido bastante mientras los dos hablaban, por lo que tuvieron que caminar rápido para llegar a tiempo. Arendt estaba enfurecido, su rostro era frío y sin expresión, parecía amargado. Después de caminar durante mucho tiempo, dejó de caminar como si se hubiera golpeado contra una pared en cuanto llegó a la entrada del pasillo central.

—…Ah, cierto. —Su rostro seguía gélido e inexpresivo, pero volteo a ver a su caballero con un puñado de sonrisas como el sol de primavera—. Hay trabajo que hacer, compañero. —Su voz era suave.

Rudiger se puso rígido, conocía bien a su señor y si quería que hiciera algo imposible, le hablaría llamándole compañero, justo como en este momento. Aun así, no tenía más remedio que responderle.

—Por favor, dígame.

—Como dije antes, después de las negociaciones con Vitrelang, tengo un lugar a donde ir, así que, compañero, vaya a Solen y tráigame a Niveia.

—¿Perdón?

—Mientras estás allá, date un paseo por la mansión Solen.

¿Me está pidiendo que los espié? Tenía la pregunta en la punta de la lengua, pero al final se la tragó, como si fuera una bola de masa. La razón era simple.

—Volveré pronto, su majestad

—Sí, te veo luego.

♦ ♦ ♦

Valor se quedó en blanco durante mucho tiempo después de que Arendt se marchara. Como si lo hubieran golpeado en la nuca, las palabras que le había dejado, fueron tan certeras que no pudo despertar.

“Hay una sola palabra para aquellos que carecen de coraje y de algún tipo de bondad, cobardes. Ya que Niveia es una persona amable, dudo que te llegue a tratar como el cobarde que eres.”

No dudó en invocar el nombre de Niveia para ridiculizarlo, diciendo que la amaba. Ahora no podía recuperarse del desprecio, lleno de ira, como si le hubieran abierto la nuca con un diente de perro. Le había dicho algo que ya sabía y sin conocer cómo se sentía por ella en ese momento o cuan idiota había sido. Desde un principio, ellos iban a casarse, probablemente si Arendt no se hubiera interpuesto, habría podido recuperarla y hacer que se aferrara a él sin preocupaciones. Él no era el problema, si no Arendt.

Eres tú, no yo, quien va pagar.

Recordó esa sonrisa con la que se había burlado de él y apretó los dientes. Se preguntó qué tan serio podría ser un hombre tan ligero como ese, si sería serio con Niveia y se preocupó de que pudiera lastimarla. Ahora decía que la amaba, pero ¿cuánto duraría ese sentimiento? Después de que el amor se enfriara, ¿la desecharía miserablemente?

Ella eligió a Joachim XII por encima de mi…

Cuando sus pensamientos llegaron a ese punto, frunció el ceño, la hipótesis era bastante plausible. Teniendo en cuenta su actitud, seguramente no lo amaba, es decir, que ella sabía mejor que nadie que lo había amado durante los últimos 10 años, entonces, ¿por qué eligió a Arendt? Era posible que hubiera aceptado el compromiso del emperador en venganza. Tal vez había sido un sentimiento de desesperación… De cualquier manera, solo sería difícil para ella y… todo era culpa de él.

Debo hacer algo.

La ira que tenía por Arendt se desvaneció como una lluvia de fuego cuando sus pensamientos se trasladaron a Niveia. Desde un principio no quería que el emperador siguiera avanzando con ella, pensó en mantenerla alejada de él, pero ahora era incluso peor con sus preocupaciones por ella, pero ¿cómo lo haría?

Seguía caminando sin rumbo por el camino hasta que alguien saltó frente a él.

—Hola, duque. —De cabello rosado y mejillas ligeramente maquilladas, lo saludó con bastante alegría.

Su rostro se frunció ligeramente ante el rostro familiar.

♦ ♦ ♦

La joven de la familia Eustace, Michelle Eustace, había estado teniendo mala suerte últimamente. Recientemente había ido con el duque porque quería verlo, pero aquella mujer loca le había dado una cachetada, desde que nació como hija de un conde adinerado, ha vivido plácidamente. Definitivamente había algo extraño, porque durante la fiesta había tratado de avergonzarla en represalia y, de repente, Joachim XII había ido a rescatarla y al día siguiente anunció que se casaría con esa mujer. Además, para empeorar las cosas, el negocio de su padre, que siempre había sido próspero, enfrentaba una crisis, todos los colosos de Vinfriet decidieron que no tratarían con el conde Eustace. No sabía qué demonios estaba pasando, pero no pudo evitar pensar en Niveia y Joachim XII, estaba convencida de que tenían algo que ver, aun podía recordar la mirada del emperador en la fiesta.

Si esto hubiera pasado en Vinfriet, habría muerto.

Fue tan terrorífico, tenía una expresión relajada, pero en su interior era como si la atravesara con una espada afilada. Si su padre hubiera estado ahí, habría intentado rebelarse, pero como no contaba con nadie que le cubriera la espalda, no tuvo más remedio que irse con el rabo entre las piernas. Habían pasado apenas unos días desde entonces, pero de repente se cortó todo trato con Vinfriet. Cualquiera que pensara en eso sabría que era obra de Joachim. ¿Qué diablos tenía esa chica aparte de ser tan bonita? Era una mujer a la que abandonaron, tanto su padre como su prometido. No se había sentido tan agobiada debido a Niveia desde que la había golpeado, ahora quería un trozo de ella.

El amor del emperador por ella, en el círculo social de Thierry, ya era toda una historia, ahora la joven había estado con los hombres más atractivos de ambos países. ¡Además, fue Joachim XII quien tuvo la iniciativa de cortejarla! Pronto se trasladarían a Vinfriet, se convertiría en la mujer más noble de aquel país y además tendría la ventaja de estar respaldada por el amor de su encantador y amable esposo.

¡Te envidio! ¡Te envidio! ¡El duque todavía no está interesado en mí! ¡Solo se ama a sí mismo!

Estaba tan celosa que había estado pateando las cobijas durante varias noches, hasta que finalmente se levantó.

No puedo dejar las cosas así, esa mujer solo tiene una piel hermosa, seguramente Joachim XII se dejó llevar por eso. Si le digo quien es Niveia en realidad, definitivamente se cansará de ella.

Era una idea corriente de una aristócrata que había vivido toda su vida caminando en un lecho de flores, realmente pensaba que cuando el emperador supiera cómo la veían todos y que su prometida se había comportado como una loca, abofeteándola, seguramente se encariñaría con ella.

Así que se dirigió al palacio imperial, pero se topó con una escena inesperada, Valor estaba siendo ridiculizado por Arendt.

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8 thoughts on “Ya no te amo – Capítulo 27

  1. Lu says:

    Me encantó, le dijo la verdad en la cara: COBARDE. No entiendo por qué algunos hombres, aunque les hablen directamente, siguen echándole la culpa a otros y no asumen su responsabilidad. Él la abandonó y humilló por 10 años, ¿qué quería? y ahora es culpa de nuestro querido emperador, no no no no, está muy mal… las emociones cambian cuando no se cultivan y cuidan. Graciiias

  2. Usagimaii says:

    Ajá, la culpa es de Joachim y Niveia es una boba que la tironean de las narices, y tu culpa mi estado Valor?? Cuándo la vas a asumir?? Cuando vas a entender que la porquería sos vos y ella se fue solita porque se cansó de ser tratada como basura??!! Un psicólogo te vendría de maravilla 🙄🙄🙄🙄 y la otra loca envidiosa, que se muera por su veneno!!!

  3. MuffinStar says:

    Valor esta mal, jodidamente mal! Que lógica tan estúpida tiene este hombre como para creer que ella todavía le ama jajajaja pobre iluso Niveia desde hace tiempo que dejo de amarte!

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