Hermano de la Villana – Capítulo 27: Hermano mayor, duda de su propia sensibilidad

Traducido por CatPom

Editado por Sakuya


Bruno camina hacia la plaza del gran árbol en el Distrito Noble, lugar donde se había desmayado la lamentable criada de nuestra familia.
Siguiendo a Bruno están sus amigos de la infancia, Nicholas y Enrio.
—Oye, parece que te estás divirtiendo. Seguí leyendo “Hermano de la Villana – Capítulo 27: Hermano mayor, duda de su propia sensibilidad”

Una generación de militares – Capítulo 4: Entrega del ejército (2)

Traducido por Chessire

Editado por Sakuya


Gu Yun se levantó lentamente, su mirada se deslizó hacia el acantilado, tal vez regodeándose sobre su miseria o secreto regocijo, con un tono alegre les dijo mientras reía: —No necesitan mirar. También deben hacerlo. Después de dos horas, los dos equipos intercambiarán los ejercicios de entrenamiento. Todos deben cumplir mis órdenes. Les daré cinco días. ¡Quien no pueda hacerlo, personalmente lo ayudaré! Seguí leyendo “Una generación de militares – Capítulo 4: Entrega del ejército (2)”

Escapó otra vez – Capítulo 18

Traducido por Naiarah

Editado por Narumi


— ¡Hahaha! Así es como se vé una gatita mostrando sus garras. Tengo que darle el mérito, mira cuán fea es la expresión del Príncipe Rui.— Yan Ran fue el primero en recuperarse. Cubrió su boca con sus manos para esconder su sonrisa. Casi se parte de la risa.

Shao Zitang centró su cabeza en tomar algo de té. Él no respondió, pero sus ojos bailaban con alegría. Estaba claramente soñando en rosa por la cenicienta expresión del Príncipe Rui todavía sin palabras. Seguí leyendo “Escapó otra vez – Capítulo 18”

Dokidoki Renai – Capítulo 42: El beso, el perro y el lobo (4)

Traducido por Naiarah

Editado por Susibet


Esto es malo. ¡Esto es muy malo! La habitación está tan tensa ahora que no pensaría que es mi habitación.

Hablando de mí, estoy sentado en el suelo completamente en blanco sobre mis piernas entre estos dos que se miran entre ellos. Por lo que ya han sido 10 minutos en completo silencio. Está siendo largo hasta morir, se siente como su hubiera pasado una hora para mí. Seguí leyendo “Dokidoki Renai – Capítulo 42: El beso, el perro y el lobo (4)”

Apagar las Luces – Capítulo 10

Traducido por Smacc

Editado por Sakuya


Dos semanas más tarde, cuando llegó el día del rodaje, el clima ya había empezado a tomar temperatura del verano. Mason se colocó los lentes de sol en la cabeza y miró alrededor de las calles, donde la luz del sol estaba cayendo. Las calles, donde la gente se preparaba para el rodaje, parecían tan familiares. Los edificios, las calles y las personas que observan al personal que se preparaba para el rodaje, todo, por supuesto, se veía familiar.
—Estoy de vuelta aquí otra vez, tan pronto… —Mason murmuró, con un suspiro. Seguí leyendo “Apagar las Luces – Capítulo 10”

Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 6: Mis huellas (2)

Traducido por Tomoe

Editado por Sakuya


Podía haber sido porque corría por los terrenos de la propiedad, pero mi resistencia era bastante buena para mi edad. Quizás porque jugué en el bosque que está detrás de la mansión que los obstáculos tampoco representaron un problema. Y probablemente porque iba tras animales salvajes, mi visión quinésica también era buena.

Al principio, simplemente continúe haciendo nada, pero repitiendo las formas que Padre me había enseñado. Incluso yo pienso que fui con un espeluznante vigor. Seguí leyendo “Sentido Común de una Casa Guerrera – Capítulo 6: Mis huellas (2)”

Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 10: ¡Tú, imbécil!

Traducido por Nina

Editado por Haru


El día en que conseguí algo de afecto de mi padre, todavía ventilé mi frustración pateando las sábanas de mi cama por la noche, pero iba a ser un momento vital en mi vida. La Escoria Real vino varias veces después para cenar conmigo. Seoyeong estaba tan complacida que me duchaba a besos.

—Estoy tan orgullosa de ti— alegaba.

—¿Lo estás?

—Sí, es todo un honor cenar con Su Majestad.

Madre, quería decir. El principal matemático y otros escolares en el reino me han llamado un prodigio ¿y tú estás impresionada porque soy invitada a cenar con mi padre? Seguí leyendo “Dicen que nací hija de un rey – Capítulo 10: ¡Tú, imbécil!”

La Princesa del Ataúd – Capítulo 2: La determinación de una hermana menor (3)

Traducido por Akatsuki

Editado por Sakuya


Parte 3

—Nii-sama.
Cuando abrió los ojos a la mañana siguiente, la cara de su hermana estaba tan cerca de él que sentía su aliento tocarlo–la misma situación que la anterior. Seguí leyendo “La Princesa del Ataúd – Capítulo 2: La determinación de una hermana menor (3)”

Legendaria Esposa – Capítulo 123: La segunda opción

Traducido por Kuro-Neko

Editado por Chizuro


Fang ChenLe no se da cuenta de la extraña condición de You XiaoMo. Tampoco lo hace Fu ZiLin. Porque desean fuertemente tener una bestia mágica poderosa, especialmente Fu ZiLin. Sus ojos ya brillan. Siempre le ha disgustado el hecho de que no tiene el poder de protegerse. Seguí leyendo “Legendaria Esposa – Capítulo 123: La segunda opción”

Yeho – Capítulo 2

Traducido por Miicah

Editado por Luzbri y Nelea

Corregido por Nebbia, Javo y Karu


Un grito tan potente que parecía estar apunto de desgarrarme los tímpanos se escuchó en la habitación de mi hermana; sus cosas volaban por los aires para acabar hechas pedazos por toda la estancia, y en medio de todo ese caos, se encontraba mi madre. Era una mujer de unos 40 años de edad sin una sola arruga en el rostro; siempre iba cuidadosamente maquillada y con un peinado perfecto, aunque ahora no parecía importarle mucho si se estropeaba. Cuando la madre de mi hermana murió la mía era una concubina de su padre, y ésta ocupó su lugar, pese a que anteriormente había sido cortesana. Era el tipo de persona que aunque diera a luz a un niño con una enfermedad pulmonar, seguía dándose aires de grandeza y, lo que es aún peor, trataba mal a mi dulce hermana solo porque era su hijastra.

—¡Hey! ¡Maldita… Puta — Gritaba, frustrada, mientras juraba y perjuraba el nombre de mi hermana

Sonreí para mis adentros.

—Huir es precisamente evitar ser una puta, Madre. ¿O, acaso, cree que vender su cuerpo por dinero y abandonar a su amante no es ser una puta?

—¡Yeho!

—Enviaré un mensaje a Su Majestad explicándole que en realidad, mi hermana es fea y no cuida de su cuerpo, también me disculparé por no poder enviar a alguien tan descuidado al Imperio del Norte.— Me acomode el manto azul sobre los hombros y ya iba a irme cuando la voz aguda y temblorosa de mi madre me llamó atención.

—¡No puedes hacer eso!— Su voz tenía un deje de temor, haciéndome sentir nervioso y no pude evitar preguntarme qué habría hecho esta vez esa mujer inmadura. Lentamente me di la vuelta y fijé mis ojos en sus labios artificialmente enrojecidos.

—Yo… ya regalé quinientas bolsas.

—¿Quinientas? ¿A quién?— Inquirí, con voz acusadora; y ella en respuesta dio un paso atrás, y allí es cuando entendí todo,  —Las diste para pagar tus deudas.— sonreí con suficiencia, ¿Así que eso era?

—Yeho…

—Cierto, por algo todo esto estuvo tan tranquilo últimamente. ¿Así que creías que podías pagar tus deudas vendiendo a mi hermana?

—¿Qué más podríamos haber hecho, Yeho? ¿Eh?— Su voz transpiraba un odio viperino — Trae a esa perra ahora mismo. El carruaje debe estar a punto de llegar, y ella debe estar aquí cuando lo haga. Sabes dónde está, ¿No? Condenado…— Una sonrisa de superioridad apareció en mis labios tras oír los ruegos de mi madre. Mala pécora [1]; una mujer vulgar que ni siquiera es capaz de pensar como es debido. Apostaría lo que sea a que nací con esa enfermedad por el tipo de persona que es mi madre. De hecho, cada día puede apreciar a su estúpido hijo vencido por la enfermedad, pero aún así, no se da cuenta de su pecado.

— Ya veo, ¿No quieres morir?

—Yeho.

—Deja el resto del arroz y márchate, Madre.

—¿Ye..ho?

—Podría perfectamente matarte y acto seguido suicidarme, así que márchate antes de que deje de mostrarme tan compasivo, Madre.

—¿Qué… Qué estás…?

—Sé que soy un hombre débil e incapaz de levantar una espada, incluso puedo oír cómo la gente dice que soy despreciable a mis espaldas, pero la verdadera razón de por qué aún no arremeto contra ti es debido a que todavía quiero tratarte como mi madre. Te odie o no, sigues siendo mi madre. Así que márchate ahora mismo, pero solo con lo que lleves encima.

—Yeho…

—Ni puedo ni deseo traerla de vuelta; no puedo arruinar la vida de mi hermana solo por tu egoísmo. En el Imperio del Norte, una persona tan buena como ella sucumbirá en llanto. No tengo intención de entregarla para salvar nuestras vidas pues por si no te has dado cuenta, estamos en esta situación por tu avaricia. Le dije que escapara porque sabía que Su Majestad no estaría tan enojado si devolvíamos el arroz, pero tú lo convertiste en un pecado, un crimen que se pena con la muerte por desmembramiento. Eso es lo que pasa cuando se engaña al monarca.— Ella guardaba un silencio sepulcral —Te estoy dando la oportunidad de huir. Me das lástima así, tan aterrada ante la perspectiva de tu propia muerte. Si no te vas ahora, seré yo quien acabe con tu vida.— Su cara adquirió un tono cadavérico de inmediato. Probablemente sabía que la amenaza no contenía un ápice de mentira e inmediatamente salió de la habitación.

Sonreí cínicamente; la insté a que huyera sólo con lo que llevaba encima, pero aun así tomó todas las joyas que ocultó durante años en su habitación. Mi hermana estaba siempre ocupada trabajando para ganar dinero para mi medicina, en cambio mi madre desperdiciaba el tiempo decorándose a sí misma. Además, tomaba parte del dinero de mi medicina en secreto y se lo gastaba en juegos de azar. Con todo eso, nunca abandonaría sus joyas. En retrospectiva, al menos eso sí se le daba bien.

Dirigí la vista al interior de la habitación, que había destrozado. En la esquina se encontraba colgado en la pared un vestido de novia de un pulcrísimo color blanco y, sobre éste, estaba el velo hecho de genuina seda fina que lo coronaba.

Me quité, con calma, la manta azul que me colgaba sobre los hombros; desaté mi larga cabellera y me quite el jeogori [2]. Cuando el aire frío entró en contacto con mi piel, tosí. En cuanto logré, no sin dificultad, calmar la tos, me quité los pantalones, y cubrí mis piernas, que parecían más palos de bambú que otra cosa, con unos calzones. Además, sobre ellos me puse varias capas de enaguas y una falda de vestir; me la até alrededor del pecho y me coloqué el jeogori, tan largo que cubría un tercio de la falda. Encima de éste, un cinturón blanco de seda y un vestido largo, también de seda. Vestido así y con un velo cubriendome la cabeza, parecía una mujer. Afortunadamente, como siempre andaba enfermo, no llegué a crecer tanto como cualquier hombre común, de forma que el vestido me sentaba muy bien. Me miré al espejo y, como el velo era de dos capas, no se me podría apreciar la cara con claridad, creía poder llegar hasta al Imperio del Norte sin que me descubrieran.

Se supone que mi hermana sería concubina del Emperador, así que, con suerte, lograría hacer tiempo suficiente para que mi hermana y su amante puedan huir hasta que pudieran formar una familia. En cuanto a mi madre, siempre podría mentir y volver a casarse con algún viejo incauto con las joyas que se llevó consigo. Llegados a ese punto, nadie tendría que lamentarse por mí, incluso si muriese.

Fui hacia la puerta con suma tranquilidad al oír que me llamaban.


[1]  pécora: Persona, especialmente una mujer, astuta, taimada y ruin.

[2] jeogori: Es una prenda superior básica de hanbok , la prenda tradicional coreana, que ha sido usada tanto por hombres como por mujeres. Cubre los brazos y la parte superior del cuerpo del usuario.

Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 16: La Tierra de las Hadas, Marineforest

Traducido por Sharon

Editado por Sakuya


Comienzo del Volumen dos.

Tiararose y Aquasteed, quienes están comprometidos oficialmente, son felices.

Durante este año, Tiararose tendrá su Entrenamiento como esposa. Luego de eso, regresará a casa y tendrá una Ceremonia en su país, el país de la novia. Seguí leyendo “Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 16: La Tierra de las Hadas, Marineforest”

Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 15: Nueva Salida

Traducido por Sharon

Editado por Narumi


Hay un lago grande y hermoso en Lapis Lazuli.

A un lado, hay una torre blanca rodeada de flores coloridas, la llamada Torre Princesa. Hay flores talladas alrededor de las paredes de la torre; es un secreto nacional, pero de hecho es una herramienta mágica.

Se juzgó que es necesario sellar cierto poder mágico allí, en el lugar donde una persona importante vive. Seguí leyendo “Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 15: Nueva Salida”

Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 14: Un final diferente del juego

Traducido por Sharon

Editado por Narumi


Tiararose recibió explicaciones respecto al futuro de Aquasteed.

Él regresará a su país en diez días. En ese momento, Tiararose también partiría para comenzar su entrenamiento de esposa.

Sintiéndose aliviada, Philline inmediatamente terminó los preparativos finales y comenzó a realizar los arreglos cuidadosamente al lado del Marqués Clementide. Seguí leyendo “Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 14: Un final diferente del juego”

Al borde de lo impresionante – Capítulo 18: Mago Oscuro

Traducido por Chessire

Editado por Sakuya


Oscuridad, caos, confusión, desconcierto, ira, falta de voluntad, remordimiento… Todos estos sentimientos negativos inundaron de inmediato la mente de Claire.

—Encarnación del diablo, nunca debiste haber venido a este mundo. Seguí leyendo “Al borde de lo impresionante – Capítulo 18: Mago Oscuro”

Una Verdadera Estrella – Capítulo 79: Cayendo de un caballo

Traducido por Smacc

Editado por Nelea


La actuación de Tang Feng en el segundo episodio de La Clase de Entrenamiento True Star fue tan buena como su actuación en el primero. Ya fuera cantar o montar a caballo, estaba muy por encima de los otros estudiantes. Esta vez, sin embargo, él no estaba en el centro de las recientes noticias populares. Para hablar sobre este asunto, tendremos que retroceder a la lección de equitación hace unos días. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Capítulo 79: Cayendo de un caballo”

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