Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
El clima estaba despejado, los vientos eran suaves y el sol brillaba.
La luz del sol se derramó sobre la hierba verde oscura y la iluminó con una luz suave. El aire se llenó con el leve aroma de hierba fresca y flores. Todo parecía tranquilo y encantador. Seguí leyendo “Una Verdadera Estrella – Volumen 2 – Capítulo 22: Barrido de tumba”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Chi Yan estaba llevando los comestibles a casa cuando recibió una llamada telefónica de su madre.
Liu Fengying parecía haberse escondido en algún lugar e hizo esta llamada telefónica en secreto. Había bajado especialmente la voz: —Xiao Yan, una chica linda vino a nuestra casa justo ahora. La vi a través de la mirilla, dijo que es tu novia. Todavía estaba murmurando sobre cuándo conseguiste una novia, cuando Ying Zhi vino y abrió la puerta. Se fue a algún lado con la chica. Mamá realmente no sabía lo que estaba sucediendo en este momento, así que quería llamarte y preguntarte sobre eso primero. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 51: Disfraz revelado”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Ye Ying Zhi inmediatamente tomó la decisión de reembolsar el boleto de Chi Yan. Irían en auto a su casa.
Fue un viaje de casi una hora desde la casa de Ye Ying Zhi hasta la estación de tren, y sumando el tiempo de espera de media hora, el viaje a Ciudad H no podría considerarse corto. Sería mejor para ellos conducir directamente a través de la carretera.
Chi Yan no pronunció ninguna oración completa, incluso cuando se subió al auto y se abrochó el cinturón de seguridad. Ni siquiera se atrevió a mirar a su compañero y sus oídos aún estaban un poco rojos. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 50: Pequeño bastardo”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Chi Yan finalmente entendió lo que significaba “la retribución kármica viene rápido”.
Solía perseguir a Ye Ying Zhi todos los días en el juego, felizmente llamándolo “mi señora” en el juego. Ahora, en cada oportunidad, Ye Ying Zhi lo llamaría así.
Por ejemplo, “Mi señora, ven a cenar”, “Mi señora, es hora de irse a la cama”, “Mi señora, gracias por lavar la ropa de su marido”. Hubo demasiadas instancias para que él lo enumerara. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 49: Llamame”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
En este momento, una serie de golpes vinieron de la puerta.
Chi Yan miró hacia atrás y se encontró con la mirada de Ye Ying Zhi antes de salir de sus brazos. —Iré y abriré la puerta.
No se molestó por el sonrojo que había en su rostro, y tampoco calmó su corazón, pero ya se había apresurado a caminar hacia la puerta y la había abierto girando la perilla. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 48: Forma humana”
Traducido por Shisai
Editado por Sakuya
Ye Ying Zhi había llegado a su mesa, pero a él no le importaba Gu Xixi y simplemente fue directamente hacia Chi Yan. —Ah Yan, justo ahora tu superior dijo que hubo un error en tu proyecto. Tu consejero está muy enojado y pidió que regresaras rápidamente. Cuando no pudo comunicarse contigo, me llamó. Yo estaba cenando cerca. Recuerdo que dijiste que estarías aquí, así que vine a verte directamente.
Fue razonable y convincente. Seguí leyendo “El Perseguido – Capítulo 47: Reunidos.”
Traducido por Den
Editado por Yusuke
¿Cuánto tiempo ha pasado desde esos días?
Una vida donde podía dormir cuando estaba cansada, y beber continuamente de algo cada vez que tenía hambre.
A pesar de que mi mente se nublaba cada vez que intentaba pensar demasiado y no podía pensar correctamente, era una vida afortunada.
En verdad, ni siquiera tenía que levantar la mano.
Había una presión a mi alrededor que me envolvía, manteniéndome caliente, pero la presión desconocida me empujaba hacia abajo. Seguí leyendo “Una vez más en la luz – Capítulo 3”
Traducido por Den
Editado por Yusuke
Soy una idiota.
Si fuera lista, no estaría atrapada en la prisión subterránea durante una semana sin poder ver la luz.
Y no habría sido acusada de intentar envenenar a mi hermana menor.
Yací en la celda confundida.
¿Por qué Marianne me incriminó?
Pensé al recordar la sonrisa extraña de esa niña.
Esa sonrisa no era de ninguna manera una expresión que uno haría para vengarse después de ser envenenado. Seguí leyendo “Una vez más en la luz – Capítulo 2”
Traducido por Den
Editado por Yusuke
Débil, abrí los ojos.
Dentro de esta celda de la prisión subterránea se sentía como si no los ojos estuvieran cerrados. Ni un hilo de luz entraba en este lugar.
Humedeciendo mis labios secos con la lengua pensé: ¿Cuándo distribuirán la comida…?
Una vez al día nos daban un vaso de agua y un trozo de pan.
Como un perro disciplinado, esperé y esperé ese momento. Seguí leyendo “Una vez más en la luz – Capítulo 1: En la oscuridad”
Traducido por Den
Editado por Yusuke
Mi hermana menor, la quinta princesa Marianne recibía el amor de todos.
Cuando esa niña sonreía brillantemente, no había nadie que no la mirara.
Cuando esa niña hablaba, no había nadie que no la escuchara.
Los ojos dorados más llamativos del reino, una apariencia encantadora que no requería ningún esfuerzo y una personalidad cálida. Seguí leyendo “Una vez más en la luz – Prólogo”
Traducido por Shaey
Editado por Ayanami
Este tipo de desarrollo, nunca lo imaginé…
En el jardín del Palacio Real, la tez de Christina se puso pálida, mientras suspiraba.
El día anterior, Christina fue a la mansión del Marqués Klüger para reunirse con Irene. Aunque Alberto le había informado que le contaría a Irene el encuentro con el propio Tobías, Christina empezó a preocuparse al pensar en los sentimientos de Irene, así que fue a verla. Además, también había sentimientos dentro de Christina que querían saber qué clase de mujer es Irene. Seguí leyendo “Creo que mi prometido se ha rendido – Epílogo: La novia del Príncipe Heredero ~ A veces hermano y hermana ~ (16)”
Traducido por Shaey
Editado por Ayanami
—Espera un minuto. Eh, ¿qué clase de cosa hiciste para que resultara así?
Sentado en la silla del otro lado del escritorio, estaba su amigo Marx, quien se puso de pie, con una ligera inquietud mostrada en su cara, mientras le pedía una explicación a Alberto.
Casa del Marqués Klüger
Alberto visitó la habitación privada de Marx y se sentó justo frente al escritorio de éste, en el sofá, que da al jardín a través de la ventana. Cruzó sus largas piernas con elegancia, descansando su barbilla sobre su mano, declaró con voz desinteresada. Seguí leyendo “Creo que mi prometido se ha rendido – Epílogo: La novia del Príncipe Heredero ~ A veces hermano y hermana ~ (15)”
Traducido por Devany
Editado por Shiro
Después de unos minutos caminando llegaron a una esquina del patio de la escuela. No les fue difícil encontrar un lugar tranquilo ya que la edificación en la que estudiaban era enorme comparada con la poca cantidad de estudiantes que albergaba.
El patio de la academia estaba bellamente decorado con una fuente y gran variedad de parterres con flores, haciéndolo lucir como el sorprendente jardín de una residencia privada.
Lo mejor de esto era que los estudiantes pocas veces pasaban por ahí. Se podían escuchar algunas voces a lo lejos, pero no eran lo suficientemente claras como para comprenderlas. En otras palabras, nadie podría escuchar su conversación. Seguí leyendo “Juro que no volveré a acosarte – Capítulo 4: Indiferente es sinónimo de bienestar”
Traducido por Maru
Editado por Sharon
A pesar del trabajo por el que Aria la hizo pasar, Jessie no respondió y comenzó a organizar cuidadosamente la ropa en el armario. No era nada nuevo. Había sido sometida a la naturaleza caprichosa de Aria en el pasado, por lo que no se quejó en absoluto.
Tomó mucho tiempo, pero vio a Jessie actuar siguiendo sus instrucciones sin ninguna queja. Tan pronto como terminó su trabajo, Aria inmediatamente le dijo que se quedara afuera por un tiempo. La sirvienta se preguntó sobre la extraña orden, pero hizo lo que le ordenaron y esperó fuera de la habitación.
Debe haber una cerilla en alguna parte. Seguí leyendo “La Villana Revierte el Reloj de Arena – Capítulo 6: Un nuevo encuentro (2)”
Traducido por Maru
Editado por Tanuki
Una vez que las palabras salieron de la boca del duque y su mirada se posó en ellos, todos salieron rápidamente de la habitación, dejando a Lucía y Hugo solos.
Hubo un breve silencio entre ellos mientras se sentaban uno al lado del otro en el sofá. De repente, Hugo se dio cuenta de que era la primera vez que se habían sentado juntos en ese momento.
—¿Por qué mentiste? —le preguntó.
—Yo no mentí —contestó Lucía tras una pausa. Seguí leyendo “Lucía – Capítulo 24: Desacuerdo (2)”