Por lo que yo sabía, era un artículo bastante caro, así que no cualquiera podía hacerse con él… Por otra parte, para un Crawford, aquel precio era calderilla.
—En ese caso, espero su amable cooperación.
—Ah, sí, yo también. Seguí leyendo “Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 58: Diferencia entre un melodrama y un romance angustiado (3)”
Dos de julio. El sol centelleaba como el cristal y el cielo de la tarde se extendía en un azul inmaculado, sin una sola nube a la vista. Finalmente, el momento que todos aguardaban había llegado: el torneo de artes marciales daba comienzo.
Se había dispuesto un escenario monumental en la explanada principal del cuartel de los caballeros de Eluan, situado en el extremo sureste del palacio imperial Lucio. Alrededor de una vasta plataforma circular, las gradas para los espectadores se alzaban como una muralla. De los postes colgaban toldos para mitigar el rigor del sol, que ondeaban perezosos con cada ráfaga de viento. En un costado del recinto, se ofrecía una plétora de postres ligeros y bebidas refrescantes, mientras sirvientes de palacio, impecablemente uniformados, escoltaban a los invitados y organizaban el evento. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 190”