Matrimonio depredador – Capítulo 60: Cazando con los Kurkans

—Eso no es necesario.

—Está bien, Blair. —Ella acarició suavemente su cabeza—. Buena decisión. Si lo hiciera, las cosas se pondrían serias, ¿verdad? —Él no respondió, así que ella continuó—: Espera un poco más y todo caerá en tus manos. Será mucho mejor que un títere como ese hombre. No seas demasiado impaciente.

Ella lo miró con cariño, pero él no dijo nada. Inclinándose, pasó una mano por su cabello.

—Todo será tuyo —susurró—. Leah, este país… este continente… Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 60: Cazando con los Kurkans”

Matrimonio depredador – Capítulo 59: Visitante inesperado

Leah divagaba, sentía que estaba viviendo en un sueño. Cada vez que recordaba su conversación con Ishakan en el salón glorioso, su corazón se aceleraba. La sombra de melancolía que siempre se había cernido sobre ella se había evaporado.

Nada era definitivo todavía, pero una débil esperanza había crecido dentro de ella, asegurándole que, de alguna manera, todo saldría bien. Ella nunca habría sentido este optimismo por sí misma. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 59: Visitante inesperado”

Matrimonio depredador – Capítulo 58: El secuestro de la novia

Mirándolo a los ojos, Leah no pudo evitar recordar su primer encuentro, que fue un encuentro deliberado que Ishakan había disfrazado como una coincidencia. Se sentía como si hubiera sucedido ayer, Ishakan con su capa y ella con su disfraz.

El recuerdo no alivió sus dudas.

Se rumoreaba que los kurkanos y los dignatarios de Estia estaban dialogando. No sería extraño que Leah, por ser una figura clave de la sociedad de Estia, sea un objetivo del rey de los kurkanos. Para Ishakan sería fácil persuadirla y robar toda información confidencial como le fuera posible. La razón le advirtió que debía alejarse de él y sus mentiras, pero su corazón no quería creer en esa posibilidad. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 58: El secuestro de la novia”

Matrimonio depredador – Capítulo 57: Innumerables pensamientos

Leah pensó que Ishakan se estaba aprovechando de la situación, pero impulsivamente se sentó sobre sus muslos de todos modos. Él la abrazó cortés y firmemente, teniendo cuidado de no tocarla de manera inapropiada. Ella no pudo evitar reírse. Estaba actuando como una silla real.

Había una sensación de comodidad y estabilidad mientras se apoyaba contra él, recorriéndola desde el pecho hasta la punta de los dedos. Era una situación peculiar y tuvo que contenerse para no apoyar la cara en su hombro. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 57: Innumerables pensamientos”

Matrimonio depredador – Capítulo 56: Toma a la princesa real de Estia

Ishakan miró a Leah, que se le aceleró el corazón, el pánico le oprimía el pecho.

Según las leyes de sucesión de Estia, las mujeres no podían heredar el trono. El príncipe Blaine era el único heredero legítimo. Pero si Byun Gyeonbaek se convertía en parte de la familia real… podría ser rey.

Eso era lo que Leah le había ofrecido a Byun Gyeonbaek, la última vez que habló con él. No obstante, había una condición crucial: el matrimonio tendría que mantenerse para legitimar su posición. Si Leah moría en la primera noche, la sucesión moriría con ella. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 56: Toma a la princesa real de Estia”

Matrimonio depredador – Capítulo 55: Prometida de Byun Gyeongbaek de Oberd

La forma más fácil de manejar a Byun Gyeongbaek era capitalizar sus debilidades; la acción de los kurkan en la casa de subastas lo había puesto en desventaja. La libertad de los kurkan, era algo que a este le ofendía y Leah sabía que si no intervenía, él iniciaría maniobras militares.

Siempre lo trató con indiferencia, por lo tanto, el hombre actuaba con cautela, luego de terminar su conversación con él, la condesa Melissa, que había estado observando desde la distancia, se acercó. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 55: Prometida de Byun Gyeongbaek de Oberd”

Matrimonio depredador – Capítulo 54: Gitanos

El cielo estaba oscuro. El aire húmedo que cubría el bosque, agitaba las hojas; presagiando lluvia. Decenas de personas se agolparon en la zona para respirar aire fresco, en el habitual evento de cacería del príncipe.

Un sabueso recorrió la tierra húmeda mientras los escuderos ahuyentaban a las presas más pequeñas, despejando el camino al príncipe que iba en compañía del conde Weddleton, padre biológico de Cerdina, quien se vio obligado a ir de cacería.

El conde sacó a relucir varios temas antes de abordar el que le interesaba. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 54: Gitanos”

Matrimonio depredador – Capítulo 53: La sangre de un lobo

Lea vaciló. Quería preguntarle a Ishakan muchas cosas, pero más que nada quería alejarse para apaciguar su mente, abrumada por los recuerdo de sexo interminable y aterrador.

Había llorado y luchado como una niña abrumada. Sus sentidos habían sido llevados a sus límites. Él fue primitivo y crudo, alguien gobernado por sus impulsos. Los recuerdos la hacían retorcerse de vergüenza.

—Sea lo que sea, —apretó los puños— no necesito saberlo. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 53: La sangre de un lobo”

Matrimonio depredador – Capítulo 52: No te preocupes

Podía sentir su virilidad hincharse. La vívida sensación era desconcertante. Él palpitaba, presionando sus suaves paredes, parecía que empujaba sus órganos y ella creyó que podría estallar. El dolor la dejó sin aliento, su cavidad a punto de desagarrarse.

—¡Agh… me duele…! —se quejó.

Ishakan ignoró sus gritos. Respiraba con pesadez. Le hundió sus afilados dientes, en la parte posterior de su cuello, cuando su miembro expulsó caliente semén dentro de ella. Sus embestidas se profundizaron, Leah sintió cómo le llenaba las entrañas por completo. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 52: No te preocupes”

Matrimonio depredador – Capítulo 51: Por favor, para

La noche oscura era un abismo sin fondo de deseo diabólico y pecaminoso.

Ya lo habían hecho dos veces y aún así el hombre no estaba satisfecho. Leah no estaba sorprendida por su insaciable lujuria; pensó que había subestimado lo voraz y vigoroso que era. Pero ahora era consciente de lo increíblemente ingenua que había sido. ¿Ayudarlo? Había entrado en la guarida de una bestia hambrienta y se ofreció en bandeja. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 51: Por favor, para”

Matrimonio depredador – Capítulo 50: Difícil de saciar

La vista de su hermoso rostro marcado con sus fluidos fue demasiado. El deseo rugió a través de él e Ishakan se abalanzó, haciéndola volcar en un rápido movimiento. Agachado sobre ella con las manos clavadas en el suelo, Ishakan parecía más un depredador que un amante, una cacería que terminaba con la presa inmovilizada e indefensa.

Sorprendida por el movimiento brusco, Leah se congeló por un momento. No podía moverse ni un centímetro. Sentía dolor por la fuerza de su agarre en su muñeca, y estaba mortificada y asustada, recordando de repente al chico Kurkan que se había vuelto loco y la había atacado. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 50: Difícil de saciar”

Matrimonio depredador – Capítulo 49: Súplica

Al escuchar a Ishakan, Leah recordó lo que Genin le había contado. Había estado dando vueltas en su cabeza desde el momento en que Genin le explicó por primera vez la verdadera naturaleza de un Kurkan durante la luna llena. Solo una palabra vino a su mente ahora, haciendo eco a través de recuerdos confusos. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 49: Súplica”

Matrimonio depredador – Capítulo 48: Sangre

Agotados de esperar el inicio de la subasta, los invitados empezaban a impacientarse. Incluso los diligentes sirvientes, que habían estado atendiendo a los invitados, habían desaparecido. La irritación se podía sentir en el ambiente hasta que finalmente, un cliente comenzó a gritar en voz alta.

—¿Qué pasó? ¿Pasó algo malo? —vociferó. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 48: Sangre”

Matrimonio depredador – Capítulo 47: Kurkan valioso

La creciente actividad de los traficantes llamó la atención de Leah. Había tenido lugar una batalla en la que los traficantes de esclavos rivales buscaban posicionarse estratégicamente en Estia, el lugar más conveniente para los secuestros. Al tratar de reprimir los disturbios correspondientes, Leah se había familiarizado con la esclavitud de los kurkanos, y eso le causó un profundo dolor. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 47: Kurkan valioso”

Matrimonio depredador – Capítulo 46: Los planes de Leah

Leah trató de ocultar su sorpresa. Sabía, por los libros, que las bestias tenían un periodo de apareamiento, pero nunca imaginó que también afectara a los kurkan.

—Es lógico que un kurkan se aparee y busque satisfacer su instinto reproductivo —explicó Genin.

—No hay de qué preocuparse, es normal que actúe de manera más impulsiva cuando estaba frente a su pareja —intervino Haban. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 46: Los planes de Leah”

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