El Duque que odia a las mujeres – Capítulo 3: Fiesta nocturna en el castillo

Traducido por Kiara

Editado por Tanuki


Mientras pensaba en lo que había pasado, Hanna volvió de comprar algunas cosas y, excluyendo a Marius, que nunca regresó, el carruaje continuó el viaje normalmente. Cuando llegamos a la capital, me impresionó mucho el paisaje urbano. No importa cuantas veces venga, las casas siempre están alineadas sin una brecha entre ellas y la gente está rebosando de vitalidad. Rara vez visitó la capital pero siempre me encanta su ambiente.

Después de llegar a la mansión de los Bourbon, saludé al jefe de familia. Los Bourbon son parientes lejanos por parte de mi madre y solo he venido aquí varias veces durante la infancia. Debido a que son aristócratas adinerados y poseen muchas tierras, su mansión en la capital denota su estatus social. Es una mansión que probablemente nunca visitaría si no fuera por una oportunidad como esta.

Aparte del tamaño de la mansión, también me sorprendió la cantidad de sirvientes. Además, dado que todos están vestidos de manera similar y se mueven de la misma manera, es casi imposible saber quién es quién. Es muy diferente del ambiente hogareño de donde provengo. En casa incluso puedo hacer un seguimiento del número de nietos que poseen los sirvientes.

Eso me recuerda que en la familia de los Bourbon debe haber un chico con el que jugaba durante mis visitas. Después de preguntar a los sirvientes, descubrí que aparentemente está estudiando en el extranjero en el reino vecino de Basseterre. Como era de esperar de los aristócratas con dinero. En cambio yo, no podría encontrar tanto dinero incluso si me parara de manos sobre una mina.

Hasta el vestido para el baile se realizó llevando nuestro fondos al límite. En respuesta a las expectativas de mis padres, definitivamente quiero encontrar un esposo y regresar para darles a todos la tranquilidad que esperan, también es importante que lo encuentre pronto para dejar que Hanna se case rápidamente o pronto ella ya habrá superado la edad para eso.

El dia del baile llegó rápidamente. Los Bourbon también tiene una hija en edad de casarse. Su nombre es Isabelle y es una belleza. Usaba un lujoso vestido bellamente decorado, se metió en el carruaje con una fragancia de rosas.

Los acompañantes para la fiesta de la noche son el Conde Bourbon y su esposa, la Condesa Bourbon. Parece que habían buscado a otros hombres como escoltas, pero como esta fiesta de noche es excepcionalmente inusual y las tres cuartas partes de los asistentes son mujeres, decidimos participar sin una escolta.

—Julia, es mejor que te rindas con el duque Magnaria. No hay duda de que caerá rendido a mis pies tan pronto como me vea —,  dijo provocativamente con sus gruesos y carnosos labios, mientras movía ligeramente su pecho.

—Eso es correcto, ningún hombre con buenos ojos te dejaría en paz, Isabelle. No estoy apuntando al Duque Magnaria, así que puedes estar segura. Mientras todas las mujeres atractivas están preocupadas por el duque Magnaria, buscaré un encuentro con hombres que asistan a la fiesta —, respondí con una sonrisa llena de compostura.

Así es, esta noche es la oportunidad perfecta. Me alegra que el Duque Magnaria sea un hombre encantador. Gracias a él puedo buscar a mi persona predestinada sin que otras damas me obstaculicen.

El dia de hoy me decidí por un vestido morado claro que combina perfectamente con mis ojos púrpura. Los accesorios están hechos con piedras de amatista, y el aspecto final me debería dar el aspecto de una dama agradable de la que nadie puede quejarse.

Mientras pensaba en eso, llegamos al castillo. Es un edificio enorme, tan grande que uno no puede evitar de preguntarse si una ciudad completa podría caber en este lugar. Los lujosos adornos brillan con la luz de las velas y crean una atmósfera mágica. La escala de esta fiesta se hace evidente con solo mirar la cantidad de carruajes aparcados.

Después de perder mucho tiempo finalmente llegamos a la sala. No importa a donde mire, solo veo a mujeres nobles vestidas elegantemente y su número es suficiente para aplacar el espíritu de lucha de cualquier dama. Cerca de doscientas personas parecen estar aquí.

¡¿Estas… son todas candidatas a matrimonio para el Duque Magnaria?! Se siente como si la fiesta de la noche terminará en cuanto él escoja una chica. Parece que Isabelle quería ir a conocer al Duque Magnaria de inmediato, así que estaba molestando a su padre, el Conde Bourbon.

—Isabelle, el duque Magnaria aún no ha llegado al castillo. Cálmate un poco.

—Padre, muchas jóvenes han venido aquí con el objetivo de atraparlo. Si no me encuentro con él lo antes posible, podría ser arrebatado por alguien más. El primero en llegar, es el primero en ser servido, es lo mismo con las personas.

Esas palabras son ciertamente correctas. Ah, cuando pienso que esta noche es el día predestinado, me siento bastante nerviosa, así que decidí ir al baño. Isabelle dijo que quería estar en un lugar donde pudiera reunirse con el duque Magnaria tan pronto como él llegara, así que terminé yendo sola al baño. Es un asunto que no me importa porque no tengo ni un poco de interés por el Duque Magnaria.

Mientras me abría paso con gracia entre la multitud, me dirigí hacia el baño. Allí confirmé que mi maquillaje tenía que ser retocado, practique mi sonrisa y me deje llevar en espera de un encuentro con mi futuro amor.

¡¡Bueno!! ¡Bien, vamos!

Así que me dirigí hacia el lugar donde estaban la pareja Bourbon e Isabelle. Había más personas a su alrededor también, así que comprendí de inmediato que, mientras estaba en el baño, había llegado el Duque Magnaria.

Muchas mujeres jóvenes estaban de pie al margen, divididas en los lados izquierdo y derecho. Sentí que el Duque Magnaria bajaría en ese momento, así que decidí quedarme al margen con otras damas que hacen de compañía. Ya que solo los aristócratas influyentes parecían poder hablar con el Duque mientras trataban de presumir a sus hijas, a veces se detenía a caminar y hablaba con ellas.

En cuanto a mí, no tenía ni un poquito de interés en el Duque, así que, por el momento, me quedé parada donde estaba. Luego podré salir en busca de mi persona predestinada tan pronto como el Duque pase. Por favor, solo termina la conversación rápido y elige una chica, no me importa quién.

Las damas nobles, que están frente a mí, se están sonrojando por el nerviosismo mientras miran al Duque que viene de frente. Esa vista es tan inocente que no puedo evitar sonreír.

La voz del Conde Bourbon puede escucharse cerca del lugar donde se encuentra el Duque.

—Soy el Conde Donald Bourbon y esta es mi hija Isabelle, que actualmente tiene 17 años. Puede que me parezca mal decir esto, pero ella es muy gentil y su actitud es el reflejo de una dama correcta y amable… También ha sido bendecida con la belleza que sería perfecta para ti, Duque.

—Duque, me siento honrado de haberte conocido. Soy Isabelle Bourbon, hija del conde Bourbon.

Escuche a Isabelle hablar como un pájaro gorjeando con una voz una octava más alta que su tono habitual, y luego bajar a uno mucho más bajo.

—Soy el duque Henry Magnaria. Señorita Isabelle, usted es tan jovial que no perdería ante el símbolo de la belleza. ¿Te importaría tener un baile conmigo más tarde?

—Sí, con mucho gusto, Duque.

Ooh, ¿el Duque Magnaria no tenía 29 años…? Como era de esperar, al igual que otros hombres, es débil ante ese tipo de mujeres con grandes pechos y llenas de feromonas.

Después de eso, el Duque se acercó gradualmente al lado donde me encuentro. A partir de entonces, parece que el que se ha ofrecido a bailar con varias mujeres, por lo que probablemente elegirá a las candidatas a matrimonio entre esas pocas. Bueno, en cualquier caso, si él prefiere mujeres atractivas, no hay forma de que me elija, así que, ¿no puedes simplemente darte prisa y alejarte?

Mientras pensaba eso, parece que el Duque apareció ante mí. Estoy diciendo que “parece” porque en ese momento todas las demás damas avanzaron un paso adelante, así que terminé escondiéndome detrás de ellas. Tal como está la situación, no puedo dejar que el Duque vea mi cara, ni tampoco deseo ver la suya.

Bueno como sea. Él es probablemente un hombre vicioso con sólo una cara bonita a su favor… pensé que al menos debería echar un vistazo a su cara ya que él es un hombre que probablemente no podría ver en ninguna otra ocasión, pero lamentablemente no estoy tan desesperada por verlo.

El Duque Magnaria se alejó y se pudieron escuchar las alegres voces de las mujeres que fueron elegidas, mientras que las que no, elevaron sus quejas con decepción.

—¡¡Lo hice!! ¡¡Padre!! ¡¡Podré bailar con el Duque!!

—Como se esperaba de mi hija. Después de todo, eres la más hermosa de entre todas las chicas de aquí, ¡ja,ja!

Como el Duque se alejó pensé en acercarme al lado de los Bourbon e Isabelle para decir algunas palabras de felicitación, pero un hombre se paró frente a mí. Era una persona con un cabello rizado color castaño y ojos verdes brillantes, tenía una atmósfera relajante a su alrededor.


Tanuki
Supongo que en el próximo capítulo sera cuando se conozcan, me divierten los pensamientos de Julia pero ya quiero ver romance

5 respuestas a “El Duque que odia a las mujeres – Capítulo 3: Fiesta nocturna en el castillo”

  1. Jajaja, la prota es súper simple y algo ácida, me parece tan divertida y graciosa. Also, ¿podemos reírnos acerca de cómo ella cree que no es atractiva?, ¿Por qué son así? 😹😹😹

    Muchas gracias por su trabajo y esfuerzo. uwu♡

  2. Lol, no sé porqué en la primera línea dice Hanna, xD
    Y me da risa el comentario generalista que lanza sobre el duque, de que a todos les atraen los grandes pechos y eso xD

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 

error: Contenido protegido