El Perseguido – Capítulo 106: Ir a casa

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


La gente alrededor no llegaba a escuchar de qué estaban hablando, solo podían verlos parados tan cerca que lucía íntimo. Ye Ying Zhi era naturalmente conocido por todos, incluso si alguien no lo conocía en persona, podía deducirlo al ver cómo el anciano Xu se levantaba para saludarlo personalmente.

Sin embargo, pocas personas habían saludado al chico. Si le preguntaban a quienes estaban familiarizados con la familia Xu, solo podían obtener una respuesta ambigua como: “Parece que es el novio de la hija de Xu Er Ye, la cual lo trajo de fuera.

Incluso las personas que respondieron estaban dudando en sus corazones. No estaban seguros, aunque el joven maestro de la familia Xu lo hubiese presentado como el novio de su hermana menor, al mirar su postura actual, lucía más como el pequeño amante del Patriarca de la Familia Ye. Habiendo dicho eso, ¿cómo podría una persona común de fuera estar tan familiarizada con el Tercer Joven Maestro Ye?

Debido a Ye Ying Zhi, nadie se atrevió a hablar demasiado, muy pocos se animaron a susurrar al respecto. No obstante, algunas de las personas ahí recordaron de repente que este joven parecía ser el nieto mayor que dejó a la familia Chi hace muchos años. Calculando su edad, asumieron que era posible.

Al ver que Chi Yan estaba de acuerdo, Ye Ying Zhi hizo un sonido de satisfacción y luego besó suavemente su aurícula externa disimuladamente antes de soltarlo y regresar al asiento reservado para él en la mesa principal. El joven se sentó aturdido y movió los palillos en sus manos con indiferencia, ignorando las miradas de la gente a su alrededor.

De repente sintió una mirada muy diferente, una que lo hizo sentir incómodo. Chi Yan levantó la cabeza y miró hacia atrás a lo largo de esa línea de visión, era Chi Rong. Estaba sentado junto a todos los miembros de la familia Chi. Después de cruzar miradas, se dio la vuelta y comenzó a hablar con una persona a su lado.

Chi Yan también apartó la mirada, se giró y estuvo a punto de decirle algo a Xu Rui. Este observó las diferentes expresiones de la gente en la mesa y prefirió hablar primero.

—Joven Maestro Chi, tu plato favorito —Xu Rui dijo de repente, señalando al pez mandarín ardilla frente a él.

Chi Yan entendió lo que quería decir y no respondió. Durante la comida, de vez en cuando les decía cosas triviales a Xu Rui y a su hermana.

Chi Yuan Shan tenía una vista panorámica de la escena en ese momento y continuó socializando con calma. De hecho, tan pronto como Ye Ying Zhi se acercó y Chi Yan se puso de pie, reconoció a su hijo, pero fingió no haberlo visto. Permaneció con un rostro inexpresivo, pero su corazón estaba lejos de estar tranquilo.

Por supuesto que sabía sobre la buena relación que tenían Chi Yan y el tercer joven maestro Ye hace unos años. Le había recordado a Chi Rong que prestara atención a esto y no exagere en ciertas cosas, al menos no dejar evidencia que pudiera causarle problemas. Pero no se lo tomó demasiado en serio. Después de todo, en ese momento, pensó que Ye Ying Zhi era solo el hijo menor de la familia Ye. Nació débil y enfermo, se estaba recuperando solo en Bie Yuan. Era joven y su mente no era lo suficientemente madura. Estaba solo y aburrido, por lo que asumió que usaba al pequeño Chi Yan para molestarlo, complacerlo, hacerle compañía y divertirse, naturalmente, él no se negaría a dejarlos interactuar.

Pero ahora Ye Ying Zhi era el jefe de la familia Ye. Su temperamento era impredecible, era frío, alienado e indiferente, nadie podía acercarse. Cuando los dos se separaron hace años, él no había tomado la iniciativa de prestar atención a los asuntos de Chi Yan, no sentía un afecto demasiado profundo por su hijo. Incluso si habían sido amigos cuando eran jóvenes, el cambio actual en su estado y después de no verse durante mucho tiempo, asumió que su relación habría disminuido a casi nada.

Había supuesto que el Patriarca de la Familia Ye podría no hacerse cargo de los asuntos relacionados con Chi Yan, por lo que le recordó a Chi Rong que preste atención adicional por precaución.

Sin embargo, la situación actual superó con creces sus expectativas. Frente a una multitud llena de amigos e invitados, ni siquiera se dio cuenta de que Chi Yan se había mezclado nuevamente en el círculo. Y el tercer joven maestro Ye se le acercó directamente tan pronto como entró, sus modales y comportamiento eran íntimos, era muy obvio que los sentimientos todavía estaban ahí. Pensando en esto, se sintió incómodo. Sabía todas las cosas que hizo Chi Rong pero fingió no saberlo. Simplemente abrió un ojo y cerró el otro. Parecía que todavía necesitaba recordarle que evitase ponerse ansioso al ver a Chi Yan. Era mejor observar los cambios primero y no actuar precipitadamente.

Una hora después, Xu Rui se levantó y fue al baño. Después de esperar diez minutos, Chi Yan salió a buscarlo.

Lo encontró parado afuera en el pabellón apoyado en la barandilla y disfrutando de la brisa.

—Um… simplemente no pude contenerme. Me preguntó y acepté sin pensar demasiado. Perdón —comentó sintiéndose un poco avergonzado.

—Está bien —Xu Rui sonrió con amargura—. Tampoco pensé que sucedería de esta manera. Al principio temía que te ignorara, que pensaras en formas de atraer su atención y que él terminara enfureciendo. Después de todo, esa persona es famosa por no gustarle estar cerca de nadie, especialmente cuando otros se le acercan deliberadamente. En la situación de este momento, tendrías problemas si hubieras apretado los dientes y te hubieras negado.

Chi Yan asintió, pero no dijo nada.

—Joven Maestro Chi, piénsalo, parece que te trata de forma diferente. ¿Viste que cuando mi abuelo fue a su encuentro no mostró mucha expresión? Cuando lo llamaste ‘hermano mayor Ying Zhi’, era como si estuviese viendo flores en flor. No creo que estuviese fingiendo —Xu Rui continuó. Al final de su oración, su voz tenía rastros de broma y burla.

El joven sonrió y lo reprendió, fingiendo estar tranquilo, pero en realidad se sentía muy avergonzado. Había aprendido esta habilidad de no dejar salir sus sentimientos en su rostro frente de Chi Yuan Shan. Pensó que la conversación entre ellos era lo suficientemente baja, pero no esperaba ser escuchado por Xu Rui, quien estaba sentado a su lado, tal vez Xu Xin también lo había escuchado.

A una edad tan avanzada, todavía llamaba a otro hombre “hermano mayor Ying Zhi”… y un número desconocido de personas lo escuchó… Se cubrió la cara y siguió a su amigo hasta la sala de reuniones.

Cuando se paró en la puerta, inconscientemente levantó los ojos y miró hacia la mesa principal. Ahí había un asiento vacío, esa persona ya no estaba.

Xu Rui siguió su mirada y explicó en voz baja—: El patriarca Ye siempre ha tenido mala salud. Rara vez aparece. Incluso si se presenta, no se queda mucho tiempo. El abuelo probablemente se sorprendió mucho de que asistiera al banquete esta vez. Hace cinco años, solo apareció el día del ritual.

Chi Yan estaba un poco triste al pensar que Ye Ying Zhi había dejado el lugar. Claramente dijo que “volvería a casa con el hermano mayor esta noche”, pero la otra parte se fue sin decir una palabra. Después de escuchar las palabras de Xu Rui, ese rastro de tristeza se convirtió en preocupación en un instante.

Por supuesto, sabía que su salud no era buena. Era ignorante y mimado cuando era pequeño. No era suficiente sentarse uno al lado del otro y tomarse de las manos. Si era posible, quería que el hermano mayor Ying Zhi lo abrazase y lo cargase. Una vez insistió en que lo llevara por el patio para mirar las flores y el otro sólo sonrió y estuvo de acuerdo. Aún después de pasear durante una hora, el pequeño Chi Yan mantuvo sus brazos alrededor del cuello del adolescente, aferrándose a él y negándose a bajar.

Era más bajo que sus compañeros en ese momento y lucía más pequeño, pero tenía algo de peso después de todo. Ye Ying Zhi lo mimó y no dijo nada, pero cuando regresaron a casa ese día, se enfermó, su rostro estaba azul y blanco, sus ojos estaban cerrados con fuerza, sus pestañas temblaban constantemente y apenas podía respirar.

Chi Yan se había asustado mucho. Después de que el médico se fue, siguió acostado al otro lado de la cama y sostuvo la mano de Ye Ying Zhi, sintiendo que sus dedos y palmas eran como hielo y temblaban levemente. Puso la mano derecha de Ye Ying Zhi sobre su estómago, tratando de pasar el calor, hasta que más tarde no pudo evitar acostarse junto a él y se quedó dormido.

Fu Bo se enojó con él por ese incidente. Por un lado, Chi Yan se sintió agraviado por Ye Ying Zhi y, por otro lado, sintió que merecía su pecado. Estaba tan preocupado que lloró en silencio y se quedó dormido. Al despertarse al día siguiente, tenía ambos ojos hinchados. Cuando estaba a punto de abrirlos, sintió los brazos de Ye Ying Zhi a su alrededor.

—No lo asustes, Ah Yan todavía es joven, soy yo quien está dispuesto a mimarlo —lo escuchó decir con suavidad.

—Tercer joven maestro, después de todo, es un niño de la familia de otra persona, y no puedes consentirlo para siempre —respondió el tío Fu con un tono de impotencia.

Ye Ying Zhi hizo una pausa y luego dijo con calma—: No importa de quién sea hijo, lo consentiré por el resto de mi vida.

Esas manos todavía no estaban calientes, pero se sentían mucho mejor que la noche anterior, ya no estaban tan frías como un muerto. Mientras fingía estar dormido, Chi Yan silenciosamente enterró su rostro en la palma de una mano, sintiéndose dulce y hermoso en su corazón. Pensando en ello con cuidado, Ye Ying Zhi era solo cinco años mayor que él, pero de hecho se sentía como un hermano mayor que siempre lo mimaba y malcriaba.

Pero desde entonces no se atrevió a pedirle que lo llevará a jugar y, a veces, cuando Ye Ying Zhi tomaba la iniciativa de alzarlo, encontraba varias razones para negarse. Más tarde, cuando creciera, ya no dejaría infantilmente que lo cargase afuera, pero los dos seguían siendo tan íntimos como siempre en Bie Yuan.

Entonces, cuando se reunieron hoy, Ye Ying Zhi se comportó muy íntimamente con él. Aunque Chi Yan se sintió avergonzado e inoportuno porque ya no era un niño, tampoco le sorprendió el comportamiento del otro. Tal vez en el corazón del hermano mayor Ying Zhi, siempre había sido un niño que aún no había crecido. Probablemente no lo consideraba un adulto, ni lo estaba mirando como un joven de su edad, seguramente no habría desarrollado ningún amor y deseo por él más allá del afecto que se tenían cuando eran más jóvenes.

Esa persona nunca hubiera pensado que cuando el joven Chi Yan tenía catorce o quince años, ya se había enamorado de él y lo había tratado como alguien a quien admiraba en lugar de tratarlo como a un hermano mayor.

Justo cuando miraba sin comprender, un hombre de negro se le acercó, se inclinó levemente y dijo—: Joven Maestro Chi, por favor, venga conmigo, el maestro lo está esperando en el auto.

Chi Yan siguió su gesto y miró en dirección a la puerta.

Había un auto negro estacionado en una esquina afuera de la puerta. La ventana trasera del coche estaba entreabierta. Las cálidas luces amarillas del auto estaban encendidas y pudo ver vagamente la silueta del hombre en el asiento trasero.

La garganta de Chi Yan se movió y miró a Xu Rui. Este le hizo señas para que se fuera.

Este hermano mayor te extrañó. Ven a casa conmigo esta noche y deja que te ame y te mime como es debido. Esta frase volvió a resonar involuntariamente en la mente de Chi Yan, junto con la voz baja y fría del hombre que sonaba plana, pero tenía un tono amoroso.

Se acabó. Cerró los ojos involuntariamente y extendió la mano para cubrirse la frente. Hermano mayor Ying Zhi está tan cerca, pero… lo extraño aún más.

Siguió al hombre hacia el auto con las palmas de las manos sudando inconscientemente. Le abrieron la puerta trasera y Chi Yan entró.

Sentado en el otro extremo del asiento, Ye Ying Zhi escuchó el sonido y giró la cabeza para mirarlo.

—¿Ah Yan tiene frío? —dijo, extendiendo su mano para tomar la del joven.

Sus manos eran delgadas, fuertes y frías. Era un sentimiento con el que Chi Yan estaba familiarizado. Se acercó a él y lo miró con cautela.

Las luces del coche hacían que los ojos oscuros del otro parecieran más gentiles. El motor arrancó y el coche se puso en marcha sin problemas.

—Hermano mayor Ying Zhi… —susurró e inclinó un poco la cabeza.

Sintió que Ye Ying Zhi lo estaba mirando, pero no se atrevió a devolverle la mirada. Pellizcó el cojín de piel del asiento.

—Ah Yan también te extrañó —no se dio cuenta de la dependencia y el agravio en su voz.

—Bien —Ye Ying Zhi inclinó su cuerpo, estiró su brazo para abrazar a la persona a su lado, de modo que Chi Yan pudiera apoyarse en su hombro—. Pequeño bebé, este hermano mayor te está llevando a casa.


Shisai
Mirando los arcos anteriores, ¿no se sienten desconfiados?

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