Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 46: Un final

Traducido por Hime

Editado por Sharon


Era un día libre.

Todos los días son así pero, generalmente, hoy era un día libre. Para ser específica, era el día libre de la academia.

Por lo tanto, hoy me reuniría con Lilia.

—Mira… primero que nada, quiero que sepas que mi casa, la Casa del marqués Anderson, no tiene nada que envidiarle a la casa ducal de Ambrose.

—Sí.

Hablé con Lilia acerca de los detalles de varios asuntos.

Al decirle que fui secuestrada, cundió el caos cuando escupió de repente su té.

Tu reacción es exagerada como siempre, Lilia.

Cuando analizé el error de Richard y la verdad acerca de Robert, Lilia mantuvo el ceño fruncido.

—No sé como decir esto, pero…

—Sí.

—¿La casa ducal de Ambrose es incompetente?

—Qué mordaz.

Me encogí de hombros ante sus palabras.

Incluso si ella no hubiese tenido esa intención, ya que la casa ducal Ambrose tiene un rango superior a la casa Anderson, podría haber sido interpretada como si mirase en menos a mi familia. Pero esas no eran sus intenciones.

En muchos sentidos, Lilia era una chica sencilla.

—Quiero decir… primero que nada… Robert, ¿verdad? Él es en realidad el primogénito de la casa ducal Ambrose y tú tío, ¿cierto?

—Así es.

Después de lo sucedido, obtuve una explicación por parte de mi madre.

Robert en realidad era el hijo de Dukeridd y el hermano mayor de mi madre. También era cierto que fuera el primogénito.

Como sea, tras varias circunstancias, fue expulsado de la familia Ambrose.

—La gente pensaba que era extraño que fuera expulsado de la familia durante un tiempo en que hubo varios asaltos sexuales.

—Bueno, eso es verdad….

Esas circunstancias fueron causadas por Robert.

No lo escuché en detalle, pero cuando aún era joven, usó el nombre de la familia ducal Ambrose como cobertura e hizo un montón de cosas. Particularmente, había una hermosa chica de la baja nobleza junto a otro montón de chicas con las que estuvo involucrado que fueron silenciadas usando el apellido familiar.

La chica de la baja nobleza sólo podía llorar hasta dormirse. El crimen no salió a la luz por un buen tiempo, pero fue descubierto cuando un grupo de mujeres se embarazaron. Y cuando una de ellas habló, las otras víctimas le siguieron, y Robert fue expuesto.

A los ojos de la ley era claramente un asalto sexual, y la cárcel era el castigo. Pero Dukeridd, quien era el duque de Ambrose del momento, de alguna forma movió sus hilos.

Robert fue despojado de su apellido pero no fue arrojado a las calles. En lugar de eso, fue posicionado como un sirviente en una de nuestras residencias. Debió ser el deseo de mi padre el trasladarlo y monitorearlo simultáneamente.

Sin embargo, a pesar de que Chris intentó darlo de baja debido a sus malas conductas, Robert nunca fue despedido.

Sería algo imprudente hacerlo, porque era imposible corroborar un crimen que nunca fue comprobado.

—Cuando un heredero noble causa tal escándalo, la credibilidad de su casa se perderá. Ya que no estabas en la casa ducal Ambrose, quizás tu caída hubiese sido amarga. Al menos en la casa Anderson, si mi hermano mayor hiciera algo así, sería apresado en el calabozo de nuestra casa.

—Así que es así…

—Es ridículo que no recibiera un castigo apropiado y se mantuviera como un sirviente, tan solo por el estúpido deseo de esperar que él cambiara. Causó un escándalo tan grande desde el principio, es imposible para él mantener su prestigio como noble.

Lilia era dura.

Pero al parecer, darle el castigo apropiado podría haberlo llevado por el camino correcto. Como sea, mi amable padre aún quería darle otra oportunidad a Robert.

Al final…

—Bueno… al final he crecido un poco después del tiempo que pasé secuestrada.

—¿No dijiste también que él tenía una mala actitud?

—Sí. Se dice hace tiempo que ha tenido una pésima actitud hacia nuestro jefe de cocina. Pero ya que es una mujer joven… Bueno, debió parecerle molesto obedecer, así que dejó de hacerlo. Aparte de eso, él nunca se ha ausentado a trabajar

En realidad mis padres llevaban un tiempo lidiando con esto.

Como Robert mantiene las apariencias, ellos pensaron que su comportamiento cambiaría en algún momento. De acuerdo a mi madre, de haber pasado años sin incidentes y él muriera, habría sido enterrado junto a los demás miembros de la familia.

Ella nunca esperó que me secuestrara.

Por eso, mis padres se disculparon conmigo varias veces.

—Oh, bueno. Así es como es la casa ducal Ambrose.

—¿Qué quieres decir?

—Indulgente, quiero decir. Así como no hiciste nada acerca de Su Alteza Rayford.

Ciertamente, era tal como LIlia dijo.

Para mi madre, Robert era su hermano mayor biológico. Uno no podría decir que ella no sentía el más mínimo afecto hacia su familia. Así como mi hermano Albert era importante para mí.

—Entonces, ¿Richard está bien?

—Según el diagnóstico del médico, al parecer su herida sanará en una semana más.

—Eso es bueno. Pero no puedes absolverlo, ¿verdad? Es debido a Richard que fuiste secuestrada.

No me siento segura de decirlo.

Lilia me dijo hace poco que “la casa ducal Ambrose es indulgente”. Si le contara la situación actual, ella me regañaría. Pero si no lo digo, no lo dejará estar.

De pronto, golpearon la puerta.

Había pasado un tiempo desde que Lilia vino, por lo que él debió traernos un poco más de té.

—Por favor disculpen mi intrusión, señorita y señorita Lilia. He comprado un poco más de té.

—Gracias, Richard.

La puerta se abrió y Richard entró con un vendaje alrededor de la cabeza.

Lilia lo miró dubitativa. Luego me miró y frunció el ceño.

Richard vertió té en nuestras tazas, miró el busto de Natalia y salió de la habitación. Después de lo que pasó, no ha cambiado nada.

—¿Qué sucede?

—Richard sólo ha estado trabajando dentro de la casa.

—¿Fue perdonado?

—Quién cometió el crimen al fin y al cabo fue Robert, después de todo… Richard solo fue atacado el día en que debía ser mi escolta…

Miré atentamente a Lilia mientras contestaba. Ella me miró fijamente, entrecerrando los ojos y arrugando las cejas.

—Carol, tú… no lo dijiste.

—¿A qué te refieres?

—Es debido a que Richard miraba en cualquier dirección que fuiste secuestrada. Y ya que Richard era tu escolta, Robert tomó la oportunidad y atacó. En otras palabras, todo es debido a Richard.

Los ojos de Lilia se entrecerraron.

Ella podía ver a través de todo. Sólo ahora me dí cuenta de mis conocimientos.

—Tú… ¿decidiste al azar que Richard sería tu escolta?

No respondí.

—Si tomas en cuenta lo que acabo de decirte, ese hombre, sin lugar a dudas, no es alguien bueno. Y debo decirlo… eres la única persona que podría hacer algo así…

—Eso es tan…

Richard era un excelente mayordomo. Su única debilidad eran los pechos.

No podía permitirme perder un sirviente tan bueno sólo por mi torpeza. Así que hablé con él, y decidimos que sólo trabajaría en el interior de la casa para que el incidente no se repitiera nunca más.

En su estado actual, no soy tan cruel como para informarle a mi madre.

—Ahh… En verdad… La casa ducal Ambrose es realmente indulgente.

—No puedo responder a eso…

—Bueno, mientras estés bien con ello… Además, si sólo trabaja en casa, ya no habrá peligros en adelante.

—Sí.

—Natalia, has algunos preparativos para tu próximo día libre.

—Sí, señorita Lilia.

Natalia giró la cabeza al oír sus palabras.

Además, ¿cómo digo esto…? En realidad, la razón principal por la que mi rescate fue rápido, fue gracias a Natalia.

A pesar de que ella no tenía que preocuparse por nada en su día libre, se desvió e hizo compras alrededor del camino que conecta La Orden y la mansión ducal.

Y así, fue Natalia quién encontró al lesionado Richard tan rápido y lo reportó a la Orden.

Al día siguiente de mi rescate, ella no dejaba de disculparse mientras lloraba, aunque pienso que no fue su culpa.

—Bueno, bien está lo que bien termina, ¿verdad?

—¿Sí?

—Me alegro de que estés bien —sonrió Lilia.

En efecto, después de todos los giros y vueltas, estoy a salvo. Fui ayudada por muchas personas y pude regresar sana.

—Lilia, a tí también, muchas gracias.

—¿Eh?

—Tú me dijiste que la entrepierna de un hombre es su punto débil. En la emergencia, pude patear a Robert en la entrepierna y escapar.

—Ah… —Lilia me dedicó una sonrisa suave e irónica—. Bueno, no lo pienses demasiado.

—Pero lo hago y te lo agradezco.

—Está bien, ahora… dime, ¿qué pasó con el señor WIlhelm? —cambió el tema, incómoda.

Lilia cambiaría el tema cada vez que fuera alabada. Eso la avergonzaba. Pero también era adorable al actuar de esa forma.

—Oh, si ¡por favor escucha!

—¿Eh?

—A decir verdad, ¡han habido avances entre el señor Wilhelm y yo!

Era realmente encantador.

Con esto, mi plan para convertirme en su esposa ha avanzado un paso más.

—¿Qué quieres decir con que haya progresos?

—Aquel mismo día, le dije una vez más “quiero ser tu esposa”.

—He, he. Y entonces, ¿qué dijo él?

—¡Que sí!

Tenía una enorme sonrisa en mi rostro.

Simplemente rememorar sus palabras me emocionaba.

—¡El señor Wilhelm dijo que considerará convertirme en su esposa!

—¿Eh?

—¡El dijo que lo considerará! ¡Soy afortunada! —grité, agitando mi cabeza.

—¿Soy solo yo? Eh, ¿exactamente que cambió?

Solo pensar en el día en que me convertiría en esposa del señor Wilhelm me llenaba de alegría.

—De ser su amiga a considerarme como esposa, ¡he progresado!

—Ahmm… Si eres feliz, entonces está bien.

—¡Sí, soy muy feliz!

Señor Wilhelm, por favor espérame.

Yo, Carol Ambrose, sigo siendo inmadura.

Pero definitivamente me convertiré en una dama digna de ser la esposa del Capitán de Caballeros.

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