Traducido por Maru
Editado por Sharon
La noticia de la llegada del enviado del palacio despertó a los soldados y marineros cercanos. El puerto estaba bullicioso. El soldado a bordo del barco de Arundell entregó la carta a un mensajero mientras esperaba. Su misión era entregar la carta con el sello del rey y devolverle a la dama una respuesta adecuada.
—¡Su Majestad!
El leal sirviente del rey, Basil, con una sonrisa plantada en su rostro, entró en el camarote con una carta en la mano.
Un hombre de cabello negro sentado en el escritorio levantó la cabeza. Su sangre era evidente. Su cabello y ojos tenían los rasgos distintivos comunes entre Arundell, mientras que su altura y forma facial diferían de los hombres de Arundell. Levantó la mano y se echó el pelo hacia atrás: su piel estaba ligeramente bronceada mientras esos oscuros ojos violetas emitían una sensación de intensidad.
—¡La carta finalmente ha llegado! —Basil colocó la carta estampada con un sello real sobre el escritorio. Luego dijo emocionado—: Ahora que la carta está aquí, ¿volvemos a Arundell? Estoy seguro de que la carta contiene un acuerdo para enviar a su princesa.
Igor no respondió y abrió la carta sellada. Mientras leía, la boca de Basil se movía sin parar.
—¿Sabes cuánto me ha estado maldiciendo mi esposa últimamente? Ha pasado más de un mes desde la última vez que vi el nacimiento de mi segundo hijo. Aish, todo se debe a este desastre. Todavía tengo que darle un abrazo adecuado… —Basil se sorbió la nariz—. Todo es gracias a usted, Su Majestad… que me trata como a un perro… ¡Ah!
El rey, Igor, se levantó de su asiento con un golpe y Basil, sorprendido, chilló en voz alta. Sus piernas se debilitaron y respondió con una ferviente y sincera excusa.
—Oh, no… quiero decir… No lo culpo en absoluto, Su Majestad… Uh… solo relájese y…
Para su sorpresa, Igor se acercó a la ventana en lugar de criticarlo. Basil se preguntó qué rareza giraba en la cabeza del rey esta vez. Los ojos de Igor parecían mirar algo… a alguien… como un cachorro que necesitaba cagar.
Basil se aclaró la garganta y disipó apresuradamente los pensamientos traviesos en su cabeza.
—Su Majestad, ¿qué le pasa de repente? ¿Qué demonios hay escrito…?
—Un noble cuyo apellido es Alessin ha llegado como mensajero de Crichton. Esa persona quiere estar a solas conmigo.
—Alessin… Ah… ¿Qué pasa si…?
Basil recordó de repente un incidente hace mucho tiempo, un incidente que nunca olvidaría porque casi le cuesta la vida.
♦ ♦ ♦
[Flashback]
Un día, de la nada y sin informar a la reina de su repentina partida, Igor y Basil escaparon del palacio y corrieron durante toda la noche a una pequeña finca en el sur. Viajaron durante días sin fin, descanso o comida. Pero, por desgracia, el joven rey no pudo encontrarla. Estaba tan ansioso por verla, pero al final, ella había navegado hacia mucho tiempo a Crichton antes de que llegaran.
Y entonces, ocurrió el siguiente problema.
Aunque regresaron sin problemas al palacio, una tormenta se dirigió rápidamente hacia él. La reina, furiosa, inmediatamente desató su ira hacia Basil, el joven sirviente del rey. Fue amenazado de izquierda a derecha exigiendo saber a dónde huyeron. Si fallaba, moriría de una muerte tortuosa.
Pero antes de eso, Igor le preguntó una vez si podía confiar en Basil.
—¿Puedo confiar en ti? —le preguntó.
—¡Por supuesto, Su Majestad! —soltó Basil.
—Entonces haz lo que te digo si quieres vivir.
Basil se conmovió hasta las lágrimas ante la respuesta del niño. ¡No moriría!
—¡Sí, su Majestad!
Y así, Basil fue arrastrado por la gente de la reina, quien era como un dragón que arrojaba fuego. Sí, Basil recordaba vívidamente esa ardiente saliva que salía de su boca sin parar como un dragón que respiraba fuego… Era como una heroica general femenina. La reina se acercó a Basil con las mangas enrolladas, los labios sonriendo cruelmente y las manos acercándose a su cuello. ¡No, no era una heroica general femenina sino un demonio! Basil sabía que su muerte vendría de la propia reina, la muerte por asfixia.
—¿Dónde has estado con Igor? —preguntó la reina.
Pero él permaneció en silencio y fue golpeado hasta el punto de casi morir. Entonces la reina volvió a preguntar. Pero Basil guardó silencio. Y, golpeado nuevamente, fue arrojado a prisión.
Igor probablemente tenía un poco de simpatía sobrante, porque más tarde fue a salvarlo de la muerte. Al final, su escapada secreta se convirtió en un secreto encerrado en sus corazones. Nadie supo que el joven rey visitó la propiedad del conde Alessin ese día.

La madre del protagonista masculino es muy agresiva y violenta, entiendo que este preocupada por su hijo, pero golpear al sirviente hasta morir creo que es un tanto exagerado de su parte. ¿Qué clase de lección le quiere dar al niño golpeando a alguien así? (se que el prota puede ser un reencarnado, pero imaginate que realmente fuera verdaderamente un niño, que repercusiones tendra en su mente infantil, que acciones hara en el futuro con esta clase de enseñanza).
Muchas gracias por la traducción <3
Gracias por el capítulo, pero yo digo, si Rihanna cambio, no habría posibilidad de que Igor también lo hiciera? 😉
Ya te lo digo… reencarnado igual sigue siendo idiota. No, si este chico no escarmienta.