No quiero ser amada – Capítulo 58: Rihannan y Arundell

Traducido por Maru

Editado por Sharon


Basil entró al camarote de Rihannan con rapidez y listo para arrastrar a la bestia de pelo negro por el pie si fuera necesario. Este era el mejor momento para ganar el favor de Rihannan, quien pronto se convertiría en la reina de Arundell. Una vez que esto sucediera, bueno… entonces era hora de cambiar de bando.

Igor, por otro lado, no había terminado. Él gruñó y separó los labios, pero Basil rápidamente gritó:

—Su Majestad, si ha terminado con su negocio, ¡vamos!

Los agudos ojos de Igor de inmediato lanzaron una mirada mortal hacia Basil por su repentina interrupción. Ante su mirada resentida, Basil chasqueó la lengua por adentro.

Solo te estoy ayudando. Empeorará si te quedas aquí más tiempo, Su Majestad.

—Su Majestad, ¡venga por aquí! —dijo Basil, su tono orgulloso y muy valiente.

A instancias repetidas de Basil, Igor se vio obligado a retroceder. Él rechinó los dientes y le dijo a Rihannan:

—Descansa bien.

Y así, Igor fue expulsado de la habitación lastimosamente. Tan pronto como Basil cerró la puerta, intentó escapar rápidamente, pero por desgracia, fue atrapado por el cuello.

—Oh, jaja… Su Majestad, es usted. Tranquilícese y déjeme decir…

Sin desanimarse por el desesperado llamamiento de Basil, Igor dejó escapar una risa demoníaca.

—No te preocupes. Escucharé lo que tienes que decir toda la noche, Basil.

Maru
F por Basilio. Te queremos.

Sharon
Aquí es donde las fujoshis enloquecen XD

♦ ♦ ♦

Unos días después, el barco llegó al puerto de Arundell. El grupo de tres se bajó del barco y entró en un carruaje. Rihannan no se molestó en preguntar a dónde irían. Ella creía que se dirigirían directamente a Edirne, la ciudad capital.

Los pensamientos de Rihannan se apoderaron de sentimientos encontrados mientras miraba el paisaje que pasaba. No solo regresó al lugar que esperaba evitar… ahora no pudo evitar sentirse frustrada ante el repentino pensamiento de las personas que encontraría en el palacio.

La difunta reina, aunque se preocupaba por Rihannan, era una persona difícil de comprender. Ella era la única figura en su vida que estaba a su lado y la apoyaba, pero a Rihannan le resultaba difícil mantener viva y bien su relación. Sabía que si la reina le daba la espalda, entonces su vida era tan buena como la muerte.

Y esos nobles aristocráticos se convertirán en una espina en su carne y costado, ahora más que nunca. Su situación actual no era mejor que su vida pasada. No había duda de que se convertiría en su presa si se encaminaba por el camino equivocado.

Ah… qué problemático… 

El pasado de Rihannan estaba lleno de relaciones fallidas mientras ansiaba el amor y el afecto de los demás, pero esta vez, ella no deseaba amor, no quería ser amada, no quería el equipaje que lo acompañaba. Ella quería un descanso.

¿Podré vivir una vida diferente aquí esta vez…?

A medida que las preocupaciones afligían su mente perturbada, el sueño cayó sobre ella. Cuando despertó, se sentía cómoda. Estaba segura de que tenía la cabeza apoyada contra la pared del carro en una posición incómoda, pero extrañamente… sentía que estaba acostada en una cama cómoda.

Alguien le cepillaba el cabello con suavidad y afecto. Solo un hombre vino a mi mente.

—¿Dimi…?

El toque se detuvo de inmediato.

Ligeramente despierta, agitó los ojos y se dio cuenta de que estaba acostada en la silla del carruaje y tenía algo duro apoyado en su cabeza para apoyarse. Cuando giró la cabeza, unos ojos violetas la miraron e inmediatamente se levantó en pánico, horrorizada al descubrir que había usado sus muslos como almohada hace un rato.

¿Cómo puede…?

Antes de quedarse dormida, ella montó en el carruaje sola, pero cuando despertó, Igor estaba mirándola.

—Abrí la puerta hace un tiempo para notificarte que hemos llegado a nuestro destino, pero estabas dormida. Te presté mi cuerpo por un tiempo porque te veías incómoda. Eso es todo.

—Oh, ya veo. Gracias. —Rihannan se inclinó y se pasó el pelo desaliñado por la oreja—. ¿Dónde estamos?

Debería haberles llevado unos días de viaje antes de llegar a la capital. El trayecto fue demasiado rápido.

—Si tienes curiosidad, mira por la ventana.

Ante el comentario de Igor, Rihannan retiró la cortina de la ventana.

—Ah…

Sus ojos temblaron suavemente. Ante ella había un paisaje tan legítimamente familiar. Era el jardín en el que jugaba de niña… el jardín de hoja perenne, el jardín de flores. La gran silla que descansaba debajo del gran roble donde solía leer un libro con su madre todavía estaba allí, y detrás de ella estaba la mansión.

Era su propiedad…

—¿Cómo…?

Mientras miraba la vista con una cara llena de sorpresa, Igor habló.

—Probablemente no los veas por un tiempo. Es difícil llegar aquí desde Edirne. También es un buen momento para saludar a tu madre. Y da la casualidad de que estamos cerca del puerto. —Igor se bajó del carro primero, luego le tendió la mano y le sonrió levemente—. No puedo darte mucho tiempo debido a nuestro apretado calendario. Ve y saluda. Tu gente te extraña.

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5 respuestas a “No quiero ser amada – Capítulo 58: Rihannan y Arundell”

    1. Basil es un aprovechador ja ja ja ja a es que ya esta cansado el pobre ..saben eso le dolió muy muy duro ..pronunció DIMI. . ESO amigas es duro de escuchar para un hombre …es como cuando dices el nombre de tu ex en plena acción ja ja ja me da pena pero creo que así podría ser un ejemplo además se lo me re ce la trato muy mal y aun no aprende …

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