No quiero ser amada – Capítulo 91: ¿Confiarás en mí?

Traducido por Maru

Editado por Sharon


Rihannan lo miró con ojos inquisitivos.

¿Miedo de su madre? ¿Qué quiso decir con eso?

—No estoy segura de seguir… —se interrumpió.

—Cuando la mente de una persona está traumatizada sin posibilidad de reparación, se quedan con métodos extremos. Y ahí es cuando se te dan dos opciones… quitarte la vida o la de los demás.

La cara de Rihannan se endureció, recordando sus elecciones pasadas.

—Matar a uno mismo es un sacrificio en sí mismo, pero cuando ese trauma y enfado se dirige hacia los demás, no termina ahí. Lo que sigue es un ciclo de muerte terriblemente horrible e interminable. A veces, la persona que crees que es incapaz de hacerlo podría… —Igor se mordió el labio y se atragantó con sus palabras—. De todos modos, nunca sabremos el resultado de una acción hasta que todo haya terminado.

Los ojos violetas la miraron como si miraran a través de su alma, preguntándole qué lado había elegido. Parecían saber que ella había elegido el primero, que se había quitado la vida porque era mentalmente incapaz de vivir. Pero le resultaba difícil predecir a qué categoría pertenecía Igor. Era frío, brutalmente frío, pero no podía imaginarlo como un tirano que asesinó innumerables vidas inocentes a sangre fría.

—Si tienes odio, en especial por aquellos por los que sientes afecto, seguramente crecerá hasta que ya no pueda ser contenido. Es por eso que le temo a mi madre —suspiró en voz baja—. Sé que digo demasiado y es posible que no lo entiendas, pero solo quería decírtelo.

—Así que… tienes algo que temes —se rio Rihannan suavemente y lo miró—. Cuando éramos jóvenes, pensé que eras fuerte, y que no había nada que te asustara. Eso pasó por mi mente.

—No, estás equivocada. Siempre tuve miedo —sonrió con amargura—, siempre hubo personas que buscaban mi título, que querían reemplazarme, y una madre que pensaba en mí como una herramienta o una simple pieza de ajedrez. Si no fuera su único hijo, ya habría sido utilizado y abandonado hace mucho tiempo.

—Es cierto que ella es diferente de otras madres, pero eso no significa que no esté dispuesta a perdonarte a ti, su único hijo.

Igor se rio con ironía.

—Tal vez sí… pero a todos les encanta jugar al rey cuando juegan al ajedrez. Si el rey muere, el juego termina. Sé que mi madre fue amable contigo. Lo sé. Pero a veces la persona más cruel es tu pariente más cercano. Es cierto que eres su ahijada, pero pronto serás mi esposa. Por favor, tenlo en mente. No la juzgues solo por su apariencia. Ella puede ser la persona más cruel…

Rihannan lo miró por un momento y dijo:

—Probablemente… te sentías solo.

Sus ojos se abrieron un poco. Nunca se vio de esa manera.

—¿Solo? ¿Yo?

—Dijiste que nunca tuviste a nadie en quien confiar. Ninguno. Y estoy segura de que Basil tiene sus límites. Sería extraño no caer en los pozos de la soledad.

Rihannan sabía bien lo que era ser rechazada por tu propia sangre. Incluso ella fue víctima de ello sin saberlo. Las frustraciones de Igor debían haber crecido mientras ella estaba rota y atrapada en medio del conflicto de él y su madre.

—Crees que nunca sentirás soledad, ya que otros pensamientos y sentimientos plagan tu corazón y tu mente. Y luego te das cuenta de que todo fue demasiado tarde y que todo el tiempo estuviste… solo —dijo Rihannan.

Somos mucho más parecidos de lo que pensábamos, Igor. ¿No te parece? ¿Por qué no podríamos ser así antes…? ¿Qué nos pasó?

Al igual que Rihannan, Igor anhelaba y ansiaba el amor de su madre.

Al igual que Rihannan, él estaba solo.

Si hubiera sabido, ¿las cosas habrían terminado de otra manera? Si hubiera intentado más, ¿habría sabido que había más de lo que parece?

—Tienes razón —Igor sonrió amargamente—. Debo haber estado solo… —Su voz sonó, interrumpiendo sus profundos pensamientos—. Pensé que era importante tomar el poder… pero faltaban algunas cosas. Tal vez sea como dijiste, tal vez sea la soledad. Ahora tengo poder, pero…

Igor extendió la mano y sostuvo su mano. Miró sus ojos azules en los que podía ahogarse, ojos que contenían motas de luz solar, de profundidad y emoción cruda, y que podrían congelarlo en trance.

—Rihannan, estoy confiando en ti… ¿confiarás en mí?

Estaba perdida por las palabras incapaces de entender su intención.

—¿Me vas a creer? ¿Confiarás? No ha pasado mucho tiempo desde que nos conocimos. ¿Cómo puedes confiar en mí?

Igor nunca había creído en ella durante su matrimonio. Pero ahora, cuando se acababan de conocer, ¿cómo podía permitirse hacerlo?

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9 respuestas a “No quiero ser amada – Capítulo 91: ¿Confiarás en mí?”

  1. Chinga tu madre Igor!!

    Aaaah, me lo haces más difícil, peroooooo… Eso no quita la infidelidad del pasado y el maltrato, así que, vamos a ver que nos darás de tu pasado, Igor .

      1. Si que se vaya a la mierda Igor , no hay excusas para el daño causado , es un cobarde que siempre intenta responsabilizar a otros , chngtmdr Igor como en todos los caps xD

      2. La experiencia de los años me dice que los malos entendidos y la familia inmiscuida en una pareja pueden destruirla, por eso lo mejor es hablar con la pareja y evitar todo lo posible lo malo y si es necesario alejarse de la familia e intentar ser felices como pareja, y si ya no hay vuelta atrás pues separarse 🙂

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