¡No quiero ser Princesa! – Capítulo 96: Ella y el baño (3)

Traducido por Lucy

Editado por Ayanami


—No puedo más…

Unas horas más tarde.

Cuando Freed por fin se separó de mí, en total agotamiento, proclamé el final.

Era la mitad de la noche.

Habiendo caído sin fuerzas en la gran cama, respiré con debilidad.

Tal vez, como reacción a lo sucedido ayer, desde entonces Freed ha estado en su apogeo.

Ya no recuerdo cuántas veces me hizo correrme ni cuántas veces se corrió él.

—Lidi, te estás rindiendo demasiado rápido.

El hombre que estaba igual que yo, tumbado a mi lado, mientras yo gemía, me apretaba las caderas y decía eso algo insatisfecho, a diferencia de mí, él está de lo más animado.

Ambos seguimos desnudos. Hablamos mientras estamos envueltos en un gran edredón.

—Me duelen las caderas… Freed se ve perfecto, eh…

Siempre lo he pensado, pero es increíblemente duro. He oído que la eyaculación de los hombres consume una cantidad considerable de resistencia, pero tengo la duda de si eso de verdad es real.

—Sí, o más bien no es suficiente en absoluto. Más tarde hazme compañía una vez más.

Mientras soltaba una bomba con suavidad, negué con la cabeza.

Más es imposible, al menos hoy es imposible.

—¡Eso… eso es todo por hoy!

—¿Eh?

Por lo que recuerdo, deberíamos haberlo hecho cinco veces. Creo que he cumplido bien la promesa.

Al verme negar con la cabeza ante lo imposible, Freed se rió como si encontrara algo divertido.

—¿Qué, qué?

—No, no es nada.

Diciendo esto, me abrazó y me encerró entre sus brazos.

Mientras me acurrucaba con obediencia entre sus brazos, la cara de Freed se acercó enseguida.

Era tan guapo como siempre. Pero, me he acostumbrado a él. Me pareció extraño que sintiera que esta situación era natural.

—Entonces…

—¿Nn?

Freed eliminó su sonrisa y, de repente, fijó su mirada en mi rostro con una mirada seria.

Sentí que su cara decía que no me permitiría mentir, aunque no podía entender lo que estaba pasando intenté escapar. Pero, al estar abrazada, como era natural, no podía moverme.

—¿Eh? Huh…

—Sé obediente. No tengas miedo. Ya he dicho antes que preguntaré más tarde. ¿Podrías decirme de qué hablaste con el príncipe Maximiliano?

Freed preguntó, reprimiendo mi arrebato con facilidad.

Habiendo olvidado por completo el asunto con el príncipe heredero del país vecino, dejé de moverme y puse una cara inexpresiva.

—¿Eh? ¿El príncipe heredero Maximiliano?

—Sí… Más bien, Lidi lo ha olvidado por completo, ¿no es así?

Al ver mi actitud, Freed presionó su frente como si estuviera sorprendido. Mis ojos se hincharon al ver que había tocado un nervio.

—Eh, err, umm, no… Solo he olvidado un poco, ya que es inútil pensar en ello. Si pasa algo, intentaré luchar entonces, supongo…

—¿Por qué eres tan espontánea?

Además, al preguntarme por qué estoy trabajando bajo la premisa de un enfrentamiento, hasta yo me avergoncé un poco.

Con mi disposición, naturalmente beligerante y el miedo a ese malvado Príncipe, estaba por completo de un humor como: “¡Si vienes, hazlo! ¡Voy a darle la vuelta a todo!”.

Dicho esto, si me preguntaran si tengo una estrategia, no, no la tengo… Mi padre y hermano se enfadan a menudo conmigo por eso.

—Aaa…, ja, ja, ja.

Esto es malo, con esto y lo otro, se me olvidó. En especial con el baño con Freed, y el otro baño, y el otro.

Mientras me reía para disimularlo, me miró.

Irrazonable. Está claro que Freed tiene la mitad de la culpa.

—Lídi, de verdad eres… ¿Y? ¿De qué hablaste con el príncipe Maximiliano? Dímelo con propiedad, sin intentar acortarlo.

Freed me miró fijamente, como si dijera que no me permitirá engañarlo, aunque lo intente.

Es propenso a preocuparse…

A pesar de pensar que no vale la pena preocuparse por los asuntos de ese hombre, de mala gana, le hablé de lo que recordaba de aquella conversación con el príncipe heredero.

♦ ♦ ♦

—Ya veo… has dicho que lo aborreces.

—Sip.

Más o menos he terminado la historia y he esperado la respuesta de Freed. Por cierto, solo le he hablado de la conversación durante el baile, no he revelado esa declaración descuidada.

Si la soltara aquí, tengo la sensación de que me vería en graves aprietos. De verdad es aterrador… Me lo guardaré para mí hasta el amargo final.

—Entonces, te dijo que había sido una broma, pero luego cambió de opinión. ¿Cierto?

—Sí.

Asentí con cuidado, mientras Freed confirmaba uno a uno los detalles de lo sucedido.

Al verme asentir, dejó escapar un profundo suspiro.

—¿Por qué has vuelto a pelearte con el príncipe Maximiliano? Él estaba interesado desde el principio, por supuesto que se aficionaría a ti si hicieras algo así, ¿no?

¿Qué haces, levantando banderas tú misma? Siendo observada con tal sentimiento, me encogí.

Era justo así. No tengo palabras para responder. Peleando con ese tipo de hombre, en lugar de alejarlo hice que se interese, eso es cierto.

Es un desarrollo cliché.

El típico desarrollo visto en mi vida anterior.

Haciendo todo a pesar de ser consciente de ello, incluso creo que soy una idiota.

Aun así…

También tengo una excusa. Porque no he podido evitarlo.

En primer lugar, él es el que eligió pelear conmigo primero.

—Porque… dijo que era igual que Freed.

—¿Eh?

Como Freed me preguntó, le expliqué la situación con detalle.

Antes no le hable de ello porque lo hice en general, así que mientras lo hacía le transmití el contenido de la conversación con el príncipe heredero.

—“Si solo se trata de ser el príncipe heredero, yo soy igual. Como de todas formas somos iguales, si viene conmigo la usaré de manera efectiva, ven conmigo a Sahaja.” Eso es lo que dijo.

Mientras hablaba con hosquedad, Freed miró al techo como si estuviera conteniendo algo.

—Bueno… qué debo decir, es lo que se esperaba de ese Príncipe.

—Entonces me enfadé…

Hasta entonces había sido capaz de ser educada, creo que había sido capaz de tratar con él con calma. Todo se volvió una locura a partir de ese momento.

—Me enfurecí… y antes de darme cuenta dije que lo aborrecía.

—¿Te has enfadado porque ha dicho que soy igual que él? —Preguntó Freed en voz baja.

Mientras miraba fijamente sus ojos azules, asentí.

No creo que haya hecho algo malo. Tampoco me arrepiento. Aun así, es un hecho que hice algo descuidado.

Por eso pensé que era inevitable que me regañaran, pero por alguna razón, Freed exhaló y me acarició con suavidad el cabello.

—¿Freed?

—Hmm… Hoy ya no puedo enfadarme con Lidi.

Sonrió con cara de preocupación.

Me pregunto si es mi imaginación que su expresión parece feliz, por raro que parezca. Mientras ladeaba la cabeza encontrándolo extraño, Freed entrelazó su mano con la mía.

Y con una voz dulce hiló las palabras con lentitud. —Sobre todo después de haber escuchado semejante historia…

—No, pero…

—No, ahórrame más por hoy. En realidad, lo que más quería escuchar es lo que le dijo Lidi al príncipe Maximiliano al final, pero ¿ya ves?

—Uf…

Después de todo, se expuso.

Parecía que Freed se había dado cuenta de que no le había hablado de ello a propósito.

Pero bueno, eso puede ser natural.

Después de esa declaración, Freed me ayudó cuando casi fui atrapada por el príncipe heredero Maximiliano. Estaba a cierta distancia para notar que algo pasaba, con su buen juicio era imposible que no se diera cuenta.

Con su mirada fija en mí, me quedé sin palabras.

La tumba… Ah, sí. Ya la he cavado. Es demasiado tarde, eh.

Cuando dejé caer los hombros de forma cabizbaja, Freed sonrió con amargura.

—No has hablado de ello antes, así que eso significa que no querías hablar de ello, ¿verdad?

—No um, no es así…

Si hablo de eso, de forma eventual, el asunto de Caín será expuesto. Eso es lo que me preocupa.

No es que no crea que pueda estar bien hablar ahora, pero en ese caso, me gustaría obtener el consentimiento de la propia persona. Por mucho que me llame su ama, no quiero hacer algo egoísta sin su consentimiento.

—Lo siento… —Cuando agaché la cabeza, al fin incapaz de decir nada, Freed volvió a acariciar mi cabello.

—Por eso he dicho que ya es suficiente, ¿no? Le ahorraré a Lidi la investigación de hoy como agradecimiento por haberse enfadado por mí. Pero si es algo de verdad importante, no te preocupes y habla conmigo como es debido. Será demasiado tarde si algo sucede después. ¿Puedes prometerlo?

—Sí, lo entiendo.

Habiendo sido advertida con gentileza, asentí con la cabeza.

Suponiendo que escuche alguna información útil sobre Sahaja de parte de Caín, en ese momento hablaré de manera apropiada, incluyendo su asunto. Hasta entonces, tengo que discutirlo con él.

—Sea cual sea la razón, entiendo que Lidi llamó seriamente la atención del príncipe Maximiliano. Es suficiente saber esto por ahora.

En los ojos de Freed apareció un peligroso destello que decía que a la hora de la verdad lo aplastaría.

Un sudor frío fluyó ante las palabras de Freed.

Cuando se percató de ello, mientras se entrometía con el flequillo que se me pegaba en la frente, habló:

—Lidi, verás… Probablemente soy mucho más celoso y cerrado de mente de lo que piensas. Aunque entiendo que no sientes nada por ese Príncipe, no tengo intención de dejar que él se te insinúe.

“En algunos aspectos, tengo que estar agradecido”, murmuró Freed con un rostro serio.

Pero, en cuanto a mí, me sorprendió.

Al fin y al cabo, quién iba a pensar que iba a tener celos de ese príncipe heredero.

Recuerdo que dijo algo así durante la fiesta nocturna, pero pensé que no era más que una broma.

—No importa cuántas insinuaciones me haga… no querría ir a casa de ese Príncipe.

Aborrezco a esos hombres.

Cuando fruncí el ceño, un pequeño beso cayó sobre mi frente.

—Lo entiendo. Pero creo que ya lo he dicho antes, esa no es la razón.

No tengo ni idea de lo que debería decirle a Freed, quien borró su expresión peligrosa y entrecerró los ojos de forma desgarradora.

—Hey, Lidi.

—¿Nn?

Freed me susurró al oído en voz baja. Su voz estaba llena de calor. Cuando me volví hacia él, me encontré con sus brillantes ojos color turquesa.

—De seguro en el futuro también habrá muchos hombres que te desearán. Aun así, no te entregaré en absoluto y no te soltaré. No importa los medios que tenga que utilizar… Aun así, ¿te parece bien?

—Sí. —Sin necesidad de pensarlo, asentí. No vale la pena preocuparse.

Freed es mi prometido.

Por lo tanto, como mi prometido tiene ese derecho, y sobre todo, de lo contrario estaría… preocupado.

Al responder de inmediato, Freed mostró una cara llena de alegría.

Atraída por su expresión de alivio, de forma inconsciente dije mis verdaderos sentimientos, los cuales había estado tratando de ocultar.

—No me entregues a nadie…

Deseo que me perdone por el tono enfurruñado.

Pero, ya no pienso en otros hombres.

Si Freed está bien conmigo, quiero estar a su lado.

No tiene nada que ver con la “Flor Real”. Es, sin duda, mi deseo.

—Lidi… —Mientras resonaban sus palabras llenas de emoción, el brazo que me sostenía tenía más fuerza puesta en él. Sin embargo, no me pareció doloroso.

Más bien, para responder, rodeé su espalda con mis brazos.

Al sentirme satisfecha, una sensación cálida llenó mi cuerpo y me abandoné a ella.

Se sentía agradable. Hasta ese momento, se sentía de verdad agradable.

En el siguiente instante, Freed mostró una sonrisa carnívora a la que ya estaba acostumbrada y, mientras cambiaba de posición, me empujó hacia abajo.

—Eh.

Cuando levanté la vista hacia él, sin entender lo que había pasado, declaró con una cara terriblemente feliz.

—Después de todo, hagámoslo de nuevo, Lidi… no puedo soportarlo más.

—Ah, um, justo ahora cuando he dicho que más me es imposible.

Comprendí que de repente me puse pálida. La sonrisa de Freed…

Esa sonrisa era de verdad aterradora.

—La culpa es de Lidi por ser tan linda… Eh, ¿no está bien?

—¿Eh? ¿Eeeh?

¡La he cagado, la he cagado por completo!

A toda prisa, me moví para alejarme.

Sin embargo, como era natural, él no me dejó escapar.

Me atrapó con facilidad, y luego…

—¡Mañana! ¡Te acompañaré mañana! Por favor, ¡ahórrame más por hoy!

—¿De verdad…?

—¡Lo prometo! ¡¡Lo prometo!!

Como resultado de suplicarle de forma desesperada que se apresurara a hacerlo, de alguna manera terminé prometiendo que también lo haría mañana.

Gracias a eso, de alguna manera conseguí evitar hacerlo, pero cuando volví en sí me di cuenta.

¿Eh… por casualidad, tampoco puedo ir a casa mañana?

Satisfecho, Freed me abrazó y sonrió.

Su sonrisa era negra de forma extraña. ¿Por qué se sentía llena de logro?

¿Eh? ¿Quizás caí en su trampa?

Fue demasiado tarde cuando me di cuenta.

Me había engañado…

A pesar de suspirar, me acurruque en su pecho.

Mmm. Me pregunto si me he precipitado demasiado…

A pesar de eso, busqué una buena posición y acerqué mi mejilla a su piel.

Sí… Aquí está bien.

Mientras exhalaba aliviada, el brazo que me restringía cobró fuerza.

Mientras me sentía reconfortada por su gesto, me quedé profundamente dormida en un abrir y cerrar de ojos.


Lucy
No me gusta que Freed no respete los límites de Lidi cuando ella le dijo que no >-<, o sea, es solamente por una noche, no te vas a morir. Me gusta mucho la idea de que Lidi empiece a sentirse más cómoda con sus sentimientos sobre Freed, me duele la idea de que los otros caminos, de alguna forma se hayan cerrado temporalmente T-T

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