Te equivocaste de casa, villano – Capítulo 10: Así es como el villano y yo… (5)

Traducido por Shroedinger 

Editado por Hime


Sus ojos alertas recorrieron silenciosamente los alrededores, tratando de captar la situación y, una vez más, su mirada se posó en la persona que estaba frente a él.

—¿Por qué estoy…?

Una voz quebrada se derramó de los labios de Lakis cuando instintivamente los separó, pero se cortó con un gemido bajo, incapaz de terminar su oración. Parecía que le resultaba difícil hablar en ese momento debido a la lesión en su cuello.

Levantó la mano y sintió las vendas alrededor de su cuello. Luego, miró su cuerpo que estaba igualmente envuelto, y su mirada permaneció allí por un tiempo. Después miró hacia arriba de nuevo y sus ojos azules parecían más tranquilos que nunca. Parecía haberse dado cuenta de que Yuri lo había tratado.

Al ver a Lakis así, Yuri abrió la boca.

—No estoy seguro si lo recuerdas, pero hace dos noches te lastimaste y te desmayaste frente a mi casa. Así que te traje dentro y te traté.

Quizás si fuera la heroína Anne-Marie, tendría la amabilidad de explicar cómo era la situación cuando lo descubrió y el progreso de su herida. Entonces ella se quedaría a su lado y le diría que se quedara en la cama hasta que sus heridas mejoraran.

Pero Yuri no hizo eso.

—Sé que quizás tengas algunas preguntas, pero tengo que ir a trabajar ahora mismo.

No sentía la necesidad de dar explicaciones y sobre todo, el simple hecho de pensar en organizar las palabras en su cabeza para explicarle a Lakis, la hacía sentirse molesta.

—Pregunta rápida antes de irme. He tratado duramente sus heridas pero no soy experta. ¿Quiere que llame a alguien de la clínica?

Aun así, en caso de que decidiera quejarse más tarde de que el tratamiento fue terrible, Yuri decidió aclarar esta parte antes de continuar. Por supuesto, si él fuera el Lakis Avalon que ella conocía, no había forma de que le dijera que siguiera adelante, incluso si fuera de los labios hacia afuera.

—No tienes que hablar, puedes usar la cabeza para responder.

Sus ojos azules simplemente miraban a Yuri y era imposible saber qué estaba pensando. Después de mirarla así por un rato, finalmente negó levemente con la cabeza.

Fue justo como esperaba. Dado que ella lo había confirmado, asintió.

—Dejé las cosas que podrías necesitar en la mesa a tu lado para que puedas usarlas como quieras mientras yo no estoy. Si quieres dormir un poco más, puedes. Si quieres irte, también puedes hacerlo, por mí está bien.

Su última frase significaba que podía irse sin decir nada mientras ella estaba fuera. A ella no le importaba. De un vistazo, era difícil saber si estaba siendo considerada o negligente o tal vez incluso si tenía sangre fría. Su voz frívola parecía a la vez seca y suave. Así que aquellos que no la conocían se confundieron sobre si su tono era dulce o helado.

Mientras Yuri hablaba, Lakis permaneció como estaba, simplemente observándola con una mirada que era difícil de leer. Después de que ella terminó, salió de la casa dejando atrás de sí la mirada que la seguía.

Honestamente hablando, no era de sentido común dejar solo en casa a alguien que estaba tan herido, e irse como si nada. Y, por supuesto, Yuri lo sabía, pero durante mucho tiempo, ella había sido una persona que no veía razón para seguir el sentido común.

Yuri caminó hacia la calle Blue Ferret, donde estaba ubicada la cafetería, pero no fue directamente allí, sino que entró en un callejón apartado. En realidad, no necesitaba salir de casa tan temprano, pero se apresuró aquella mañana debido al hombre al que había metido en este callejón hace dos días. Para separar la basura, Yuri caminó hasta el basurero.

♦️ ♦️ ♦️

La recolección de basura en la calle Ferret solía hacerse una vez a la semana, y ese día no era otro que aquel. Afortunadamente ella lo recordaba, o el hombre al que había atado habría sido encontrado por otra persona. Cuando Yuri llegó al basurero, tiró de su hilo y despertó a la persona enterrada dentro.

—Hola, buenos días.

El hombre que estaba atado en un amasijo de hilo blanco, parecía haber recuperado la conciencia hacía un tiempo, y cuando escuchó el modesto saludo de la mujer se retorció un poco. Por otra parte, habían pasado dos días, así que era natural que hubiera recuperado la conciencia.

—Lo siento, estaba tan ocupada ayer que me olvidé de venir a verte.

La voz de Yuri era desalmada mientras se disculpaba.

—Pero eres tú quien me ha estado siguiendo durante un par de días, ¿Verdad?

Los ojos del hombre parecían gritar que quería decir algo.

La primera vez que Yuri sintió que una sombra la seguía fue la semana anterior. Incluso cuando estaba en la cafetería, notaba una mirada sospechosa de vez en cuando, pero decidió no hacer nada hasta que el otro lado hiciera un movimiento primero, por lo que actuó como una empleada común. En primer lugar, estaban los locos ocasionales que intentaban seguirla en secreto desde la cafetería, así que pensó que ese podría ser el caso nuevamente.

Faltaban unos treinta minutos para que llegara el recolector de basura. Entonces Yuri quitó los hilos que bloqueaban la boca del hombre, con la intención de preguntarle el motivo.

—Si tienes algo que decir, adelante.

Pero la respuesta que Yuri quería no llegó.

Al momento siguiente, con los labios fruncidos, el hombre le sopló algo a Yuri. Sin embargo, ella notó la cosa que volaba hacia ella y a pesar de su sorpresa la atrapó casualmente con sus dedos.

Al ver que esto sucedía, los ojos del hombre se abrieron de par en par.

Inclinó la cabeza hacia un lado y su cabello oscuro fluyó suavemente con su movimiento. Los ojos rojos de su hermoso rostro inexpresivo alternaban entre la aguja atrapada en su mano y el rostro del hombre.

—Ahora… ¿Qué es esto?

—¡Espere…!

Mientras murmuraba de una manera aburrida, se movió con naturalidad y clavó la aguja en el cuello del hombre.

—Yooo…uu…

El efecto se hizo evidente de inmediato. Era una droga paralizante. Era un pequeño truco.

Con su curiosidad satisfecha, Yuri parpadeó con tristeza.

—Bueno, ninguna persona normal iría con este tipo de cosas en la boca.

Algo acerca de esta vez la había estado molestando más que antes y ahora parecía que el hombre no era un acosador ordinario. Pero él estaba completamente paralizado, lengua incluida, por lo que no podía decirle nada.

Una leve sed de sangre brilló brevemente en sus ojos mientras su hermoso rostro absorbía el brillante sol de la mañana.

¿Debería simplemente matarlo?

Pero si este hombre era alguien que vino a buscar a Arachne, entonces necesitaba averiguar de dónde venía la cola. Como la había estado siguiendo durante una semana, definitivamente no perseguía a Lakis Avalon.

Después de tomar una decisión, Yuri extendió su hilo nuevamente y ató todo el cuerpo del hombre. Lo sacó del basurero y lo metió en un lugar secreto donde nadie lo encontraría.

Era uno de los lugares que había mirado de antemano cuando se mudó allí por primera vez, por si acaso. Incluso si se escondía un cadáver en ese lugar, no lo encontrarían pronto.

Esperando que la parálisis desapareciera por la noche, Yuri se ajustó el vestido y se alejó del lugar. De alguna manera, el camino al trabajo parecía muy largo.

♦️ ♦️ ♦️

Poco después de que la esbelta mujer desapareciera de su vista, Lakis escuchó el sonido de la puerta cerrándose, y así, se quedó solo en la casi lúgubre y silenciosa casa.

Contuvo la respiración un rato y escuchó los ruidos del exterior, pero los pasos de la mujer se alejaban más de la puerta.

“¿De verdad se fue así? ¿La dueña de la casa simplemente deja a un hombre al que nunca había visto antes, sólo en su casa…?”

Durante un tiempo, trató de comprender la situación en la que se encontraba. Pero no importa cuánto pensara en ello, la realidad en la que se encontraba ahora no era muy realista.

Dirigió su atención a la variedad de cosas que estaban sobre la mesa a su lado. Tenía varios suministros médicos, toallas calientes, agua para saciar la sed y pan para llenar el estómago.

Por supuesto, era imposible que un paciente como Lakis comiera algo como pan.

Su expresión se volvió extraña al recordar a la mujer que dijo que tenía que ir a trabajar y se fue de la casa sin dudarlo.

¿Cómo me desperté en un lugar como este?

Lakis empujo su todavía caótica  mente y comenzó a rebobinar con calma el proceso que condujo a la situación actual.

«Oye, Lakis.»

En ese momento, una voz sonó en su cabeza, aparentemente haciendo eco en su mente. Desde que la escuchó, la realidad, que parecía flotar en el aire, inmediatamente ganó gravedad y él descendió al suelo.

«¿Estás vivo?»

Los ojos azules de Lakis se entrecerraron.

Era una voz que estaba escuchando de nuevo después de pasar por la vida y la muerte, pero en lugar de sentirse feliz, se sentía mucho más cansado de ‘eso’.

Lakis dio una respuesta bastante insensible como de costumbre.

“Me duelen los oídos. Si quieres ladrar, hazlo más tarde.”

Era difícil para él hablar debido a la lesión en su cuello, pero cómo podía hacerlo interiormente al objetivo con el que mantenía una conversación, no era un problema.

Por un momento, en la cabeza de Lakis, las maldiciones en voz alta resonaron en respuesta a sus despiadadas palabras.

«¡¿Es eso algo que deberías decirle a alguien que estaba preocupado?!”»

Quizás ‘eso’[1] realmente habían estado constantemente preocupado mientras él estaba inconsciente, porque su voz era más fuerte que de costumbre.


[1] La voz tiene género, así que será ‘eso’ o ‘aquello’ mientras tanto.

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