Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 49: La fuerza de Tiararose

Traducido por Sharon

Editado por Sakuya


Lo que la esperaba en el Castillo, cuando regresó en el carruaje de Aishira… Era el sonriente Príncipe Heredero.

Oh, el Príncipe Aqua está muy enojado…

Pudo escaparse del Castillo, pero no regresar. No, en primer lugar, pasó fuera demasiado tiempo, así que lo más probable es que la habían descubierto.

—Bienvenida de regreso, Tiara.

—Sí, he regresado…

— ¿Estás mejor ahora?

—…Sí, bastante bien.

Le había dicho que no se sentía bien y necesitaba descansar. Tiara forzó su rostro a moverse para poder sonreír.

Detrás de Aquasteed estaba Philliane, que también sonreía. Tiararose podía sentir que estaba igual de furiosa, así que se disculpó.

Podría hacerles dulces como disculpa por preocuparlos, pensó Tiararose mientras caminaba hacia su cocina… Entonces notó que había una nota ahí que prohibía que cualquiera entrara.

—Oh, no debes agotarte cuando no te sientes bien. —dijo Aquasteed, palmeando su cabeza.

—Debes comer vegetales y alimentos saludables por un tiempo. Entonces veremos si te sientes mejor, Princesa Tiararose. —añadió Philliane con una sonrisa.

Sharon
Pffff, ¡castigada!

—…Sí.

Nunca pensé que me prohibirían hacer dulces…

Eso estaba bien, podía soportarlo. Pero que le prohibieran comerlos… Quería esconderse en su cuarto y llorar. Tiararose amaba los dulces y los juegos otome.

¿Se rendiría con el escenario oculto del Rey Hada por algunos dulces?

¿Se rendiría con los dulces por un juego otome?

Cuando los ponía en una balanza… No estaba segura de qué hacer. Tiararose suspiró de forma que los otros dos no pudieran verla.

Aquasteed dejó que Philliane se retirara, e hizo que Tiara se sentara en el sofá. Rápidamente se sentó a su lado y le dio una mirada seria.

— ¿Qué sucede?

—Sólo lo encuentro sorprendente. Nunca imagine que te vestirías de esta manera.

—Oh…

No estaba usando ninguno de sus hermosos vestidos de siempre, sino uno simple que eligió como disfraz. También usaba anteojos falsos, por lo que parecía bastante diferente, aunque reconocible.

Tiararose se paró del sofá e hizo un breve giro. Entonces hizo una reverencia.

— ¿Qué piensas? —rio tímidamente.

Era más fácil moverse con esa vestimenta, pero las ropas la hacían sentir fuera de lugar cuando estaba con Aquasteed. Lucían como un Príncipe y una plebeya… O eso es lo que Tiararose pensaba, pero en realidad lucía como una noble que jugaba a disfrazarse.

—Entonces, ¿por qué necesitabas escabullirte?

Aquasteed tomó la mano de Tiararose y la hizo sentarse en su regazo.

Estaba aliviada cuando pareció que no preguntaría, pero al parecer no era el caso. Aun así, no podía simplemente… decirle la verdad, que estaba buscando el escenario oculto del Rey Hada.

¡Oh, la presión!

Sus ojos se desviaron, pero luego regresaron para mirarlo. Esos ojos dorados la estaban observando. La mano que jugaba con su cabello bajó a su hombro, entonces subió hacia su cuello y su mejilla.

Ella tembló cuando le hizo cosquillas.

—No hagas eso. —susurró en voz baja.

—Príncipe Aqua…

—Pensé que eras una Princesa tranquila, pero eres un pájaro libre que se alejará fácilmente.

—Me disculpo por preocuparte. Quería saber más sobre el Rey Hada y este país.

Le contó que quería ver las cosa por su cuenta, mientras mantenía su verdadero motivo en secreto. Era verdad que quería saber más. No era… una mentira.

Pero la información del escenario oculto, y que se estaba moviendo en secreto porque no era un lugar al que se suponía que fuera, era algo que mantuvo para ella.

—Estoy feliz de que pienses en este país.

Los dedos de Aquasteed acariciaron su mejilla.

—Oh, ya sé. —dijo de repente. Sonaba como si se le acabara de ocurrir un brillante plan.

Tiararose parpadeó sorprendida. Hace unos momentos lucía enojado, pero ahora su expresión se ha iluminado.

—Ah, Tiara. Vamos a una cita.

— ¿Huh?

La palabra ‘cita’ la confundió.

No tenían muchas ocasiones para salir ambos, pero sonaba que podrían hacer algo divertido. Asintió de inmediato.

— ¡Me encantaría ir a una cita!

—Entonces está decidido.

♦ ♦ ♦

 Ajustaron sus horarios y, unos días más tarde, se fueron a la ciudad.

No estaban completamente solos, los guardias los observaban desde lejos, pero habían ocultado sus identidades, lo que era muy emocionante. Iban de la mano, con los dedos entrelazados. Ella recordó la primera vez que llegó a Marineforest.

Siempre fue un lugar hermoso, pero ahora…

—Se volvió mucho más animado, ¿verdad?

—Sí. Mis flores… Oh, eso es un poco vergonzoso.

Tiararose había causado que unas pequeñas flores rosadas florecieran con el poder de la bendición del Rey Hada. Se convirtió en la flor nacional de Marineforest, así que la podían ver en varios lugares.

Sin embargo, todavía no eran distribuidas por completo. Las personas todavía estaban en el proceso de plantarlas o usarlas como decoraciones.

Nunca pensé que tendría una flor nombrada en mi honor.

Esta era dulce, y varias personas las usaban en la cocina, Tiararose misma hacía eso. Casi era demasiado bueno que pudieran usarse para comer y cocinar dulces.

—Me pregunto si habrá dulces que usen las flores…

—Realmente te gustan, ¿verdad?

—Oh, ya empecé de nuevo…

Aquasteed compró una flor de una tienda que las vendía y la colocó en el cabello de Tiararose.

—Sí, te ves linda —dijo, antes de añadir: —Pero no puedes comer dulces todavía.

Tiararose no había comido ninguno, sin mencionar cocinarlos, desde que se escabulló del Castillo. No estaba sufriendo de una recaída, pero desafortunadamente, se encontraba pensando en ellos a menudo.

—Bueno, esa parte tuya también es linda…

— ¡Príncipe Aqua!

Tiararose miró a su alrededor cuando él la acercó de repente. Sus labios tocaron los suyos gentilmente.

Duró sólo unos segundos antes de alejarse, pero estaban en el medio de la ciudad, por lo que varias personas los vieron. Tiararose sacudió su cara roja, y Aquasteed rio.

—Desde mi punto de vista, eres más dulce que cualquier comida.

— ¡…!

—No tengo ojos para el pastel —dijo riendo.

Difícilmente era necesario agregar que Tiararose también pensaba que Aquasteed era más dulce y que lo amaba más. Pero estaba demasiado avergonzada para decirlo ahí.

Siempre es él. No es justo. ¿No siente vergüenza? preguntó groseramente. Lo miró fijamente, y él le regresó una sonrisa divertida.

Oh, no, me gusta demasiado.

Siempre terminaba siguiéndole la corriente. Y le gustaba, por lo que no había nada que pudiera hacer.

Ahh, pero, aun así.

— ¿Tiara?

Cuando se quedó perdida en sus pensamientos, Aquasteed la llamó para preguntarle qué le sucedía. Así que se rio por lo bajo y le respondió feliz.

—Estaba pensando cómo estoy viendo un lado tuyo que no veo en el Castillo. Es sorprendente.

— ¿En serio?

—Sí. Siempre eres muy genial y luces tranquilo en el Castillo, pero aquí pareces emocionado y juguetón. Es muy lindo. —Tocó la flor que le puso en el cabello. —Tus ropas y cabello siempre son perfectos en el Castillo.

Ambos estaban vestidos casualmente ahora. Lucían como nobles, pero nadie creería que eran el Príncipe Heredero y la Princesa. Y eso era emocionante para ellos.

—Tiara, probablemente eres la única persona que podría llamarme lindo.

— ¡Por supuesto, no quiero que nadie más lo piense!

Sharon
Dios, voy a morir por diabetes…

Infló sus mejillas y declaró que eso era lo único que nunca cedería.

—Después de todo, es mi derecho como esposa.

—Ah, me causas problemas. Mi esposa es tan linda que no sé qué hacer con ella.

—Príncipe Aqua, tú… ¿Huh?

Mientras caminaban y charlaban, algo entró en el campo de visión de Tiararose. Sobre el hombro de Aquasteed, alguien estaba plantando flores en un techo de ladrillos.

La montaña de ladrillos estaba a punto de- No, estaba cayendo. Tiararose vio todo en cámara lenta, incapaz de elevar su voz. Niños pequeños estaban jugando bajo el techo, y serían gravemente heridos si nadie hacía nada.

Príncipe Aqua podría- ¡No, es demasiado tarde!

Notando que algo estaba mal, Aquasteed se giró. Comprendió lo que estaba por suceder, pero Tiara fue más rápida.

— ¡Bendición del mar, protege a esos niños…!

— ¡Tiara!

Tiararose extendió su mano con desesperación y corrió hacia los niños.

No le gustaba usar magia, pero podía protegerlos con la bendición del mar. Dependía de ello ahora. Una capa de agua transparente apareció y cubrió a los niños. Los ladrillos en caída golpearon la protección y cayeron al suelo.

—Hah, ha… Sí.

De alguna forma evitó que golpearan a los niños.

Recordó una vez más lo grandiosa que era la bendición del mar que Pearl les dio. Fue abrumada por el alivio, y lo único que pudo hacer fue sentarse en el suelo.

Aquasteed se apresuró a su lado para levantarla.

En ese instante…

Gritos estallaron a su alrededor.

—Wow, wow

— ¡Esa magia fue sorprendente!

Todos estaban felices de que los niños estuvieran a salvo, y se acercaron a elogiar a Tiararose.

— ¡Eso fue increíble! Tienes mucho poder para ser tan joven.

— ¡Gracias por salvar a mi hijo…!

—Oh, estoy feliz de que nadie resultara herido.

Ella respondió a las personas mientras Aquasteed la llevaba en brazos.

El trabajador que estaba en el techo se acercó a disculparse. Admitió no haber estado prestando atención, y prometió que nunca pasaría de nuevo.

—Estoy bien, sólo necesitas disculparte con los niños.

— ¡S-Sí…! ¡Gracias por salvarlos!

Se acercó de inmediato a los niños y a sus padres, y el incidente llegó a su final.

Tiara sintió los brazos de Aquasteed tensarse a su alrededor, e inclinó su cabeza confundida… Su expresión se veía algo sombría.

— ¿Príncipe Aqua?

— ¿Realmente estás bien, Tiara? ¿No estás cansada por usar tu poder?

—Sí, estoy bien. Gracias, Príncipe Aqua.

—Entonces no hay problema. —dijo mientras acariciaba su cabello.

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10 comentarios en “Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 49: La fuerza de Tiararose

  1. Yinett says:

    Eh? Ahora nadie los reconoce? si la pobre Tiara se disfrazó lo mejor que pudo y todos sabían quién era! …No sé porque me fijé en eso 😅 Gracias por el cap.

    • Yeniive says:

      Hay a mi me encanto ambos son tan lindos ademas es adorable ver la actitud protectora de Aqua y el cariño de Tiara
      #QueremosHerederos

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