Villana mimada por el príncipe vecino – Capítulo 65: El Reino de Lapis Lazuli

Traducido por Sharon

Editado por Ayanami


El viaje en carruaje se llevó sin problemas, y pronto, Tiararose y los demás llegaron a salvo.

Lo primero que hicieron fue ir al Castillo.

—Oh…qué nostálgico —dijo Tiararose, mientras era escoltada por Aquasteed fuera del carruaje. El sol brilló sobre ellos como si los saludara, ella levantó la mirada hacia el hermoso castillo de Lapis Lazuli.

El edificio es de un color azul pálido, con unas escaleras que dirigen hacia la puerta. Los Caballeros están de pie a ambos lados, y Akari se apresuró felizmente para saludarlos.

— ¡Princesa Tiara! ¡Bienvenida!

—Oh, Akari.

—Estás tan animada como siempre…

Tiararose estaba algo preocupada de que Akari pudiera tropezarse y caer, así que extendió sus manos hacia ella.

—Ha pasado tiempo —dijo con una sonrisa.

Tenía un hermoso cabello y ojos negros, un rostro dulce y un vestido elegante con lazos. Ella es la heroína del juego otome, “El Anillo de Lapis Lazuli”, y quien tiene el poder de la Oración Sagrada.

—Señorita Akari, estoy feliz de ver que se encuentra bien. Felicitaciones por su boda con el príncipe Hartnight.

—Felicidades, Señorita Akari. Estamos felices de asistir a la ceremonia.

—Príncipe Aqua, princesa Tiara, gracias. También estoy emocionada. Por favor, disfruten de su estancia.

Terminaron de darse los saludos respectivos, y Akari los dirigió a sus cuartos.

— ¡Preparé muchos dulces deliciosos, princesa Tiara! La Señorita Olivia ya llegó, ¡así que debemos tomar el té juntas!

— ¡Oh!

No había planeado hacer algo como eso, por lo que Tiararose se preguntó qué debería hacer. Pero, entonces, decidió que, por lo menos, podría presentarles a Liliarge, así que tenía sus méritos.

Aquasteed lucía algo exasperado, pero le dijo que podía hacer como quisiera.

—Dicho eso, estoy seguro que está cansada por el largo viaje, así que no la presionen demasiado.

— ¡Lo sé! Además, si algo sucede, puedo curarla con el poder de la Oración Sagrada.

—Ese no es el punto —suspiró Aquasteed, mientras Akari sacaba su pecho con orgullo.

Al verlos, Tiararose río, pensando que era un sacrificio que estaba dispuesta a tomar si podía comer algunos dulces…por supuesto, no le dijo eso a Aquasteed.

Continuaron conversando, mientras caminaban, hasta que alcanzaron el cuarto de invitados.

Como estaban casados, Tiararose y Aquasteed compartirían una habitación, mientras que Philliane y Elliot obtuvieron un cuarto para cada uno. Todos descansarían hasta la cena, que es cuando se encontrarían con la Familia Real de Lapis Lazuli.

El cuarto de invitados que les prepararon tiene un cuarto de descanso, un cuarto principal, el dormitorio y un baño. El interior está decorado de un blanco tranquilo y colores sepia. Es como si se les prometiera que su estadía sería pacífica.

Desde el balcón podían ver el jardín de rosas. La belleza era intoxicante, sin embargo, es un poco triste que no hubiera hadas alrededor.

Esto, alguna vez, fue normal para mí, pensó Tiararose. Pero estaba feliz de pensar que se había acostumbrado a Marineforest.

— ¿No estás cansada?

—Príncipe Aqua…estoy bien. Hay varias cosas que debo hacer, así que debo prepararme.

—En efecto. Además, está el asunto de la Reina Liliarge. No hay mucho tiempo libre.

Ella se giró y miró hacia su cuarto. Liliarge estaba acostada en el sofá, ya que al no estar acostumbrada a los carruajes, se había enfermado un poco.

A su lado, Philliane le estaba haciendo algunos ajustes al cuarto para volverlo más cómodo.

En cuanto a Eliot, había salido para buscar la tumba de los padres de Pheles. Tarmo y los otros caballeros que trajeron, se tomarían turnos para cuidar la puerta.

—Si hubiera algo que pudiera hacer también…

Como una princesa, difícilmente podía unirse a la investigación, así que no tenía más opción que esperar en el cuarto. Además, como parte de la realeza, había asuntos que necesitaban su atención, sin contar que debía cuidar de Liliarge.

—Por ahora, deberíamos dejárselo a Elliot. ¿No tienes que prepararte para la cena, Tiara? Iré a la biblioteca a investigar un poco. Tú quédate aquí y tomalo con calma.

Como es la primera reina, Aquasteed pensó que sería mejor si Tiararose se quedaba cerca. Después de todo, ambas son mujeres.

—Sí. Gracias, príncipe Aqua.

Tiararose le observó irse, luego preparó leche caliente con miel y algo de merengue para Liliargue.

—Es caliente y dulce.

—Sí, me gusta beberlo cuando estoy cansada.

—Ya veo. Realmente, parece que se encargará de mi fatiga.

Tiararose acarició la espalda de Liliarge y se preguntó si sería buena idea hacer que Akari la curase con la Oración Sagrada. Liliarge bebió su leche y suspiró contenta. Parecía mucho más tranquila, lo que era un alivio.

Cuando puso el merengue en su boca, su expresión se iluminó.

—Tiara, todos tus bocadillos son deliciosos y me hacen feliz.

—Estoy feliz de que te gusten.

Ya no lucía cansada, por el contrario, Liliarge parecía animada mientras comía.

♥ ♥ ♥

Ahora es de noche, así que Tiararose se cambió.

El vestido tenía lazos y moños sobreponiéndose, e incluso llevaba uno en el cuello junto con un accesorio floral. Su cabello rosado y suave, iba a juego con su vestido azul.

Aquasteed también estaba vestido para escoltarla.

El material era negro con líneas de un gris claro y dorado. Su corbata iba a juego con el moño alrededor del cuello de Tiararose.

Cuando entraron al comedor, vieron que el resto de la familia real de Lapis Lazuli ya estaba allí.

Primero, Alexander Lapis Lazuli Lactomut, el rey de Lapis Lazuli, saludó a todos como el anfitrión. Era el padre de Hartnight y quien lo quitó de la línea de sucesión.

—Bienvenidos. Ha pasado tiempo desde la última vez que los vi, estoy aliviado de verlos bien. Espero que no estén demasiado cansados por el viaje. Preparamos un festín para esta noche, así que por favor descansen y disfrútenlo.

—Muchas gracias. Estoy feliz de ver que no ha cambiado, Su Majestad.

Aquasteed sacudió la mano de Alexander, quien, a su vez, saludó a Tiararose.

—Princesa Tiararose. Te has vuelto más hermosa desde la última vez que te vi. Schnauss lloraría si te viera.

—Oh, por favor, Su Majestad…

Tiararose se rió incómoda, porque sabía que era verdad.

Después de eso, fue la reina quien los saludó. Entonces, Akari se movió al frente, como para mostrar su autoridad.

Estaba usando un vestido rosa con rayas y moños.

— ¿Has dormido bien? ¡Esta será una larga noche! —Dijo riendo.

—Akari, no digas cosas que podrían molestar a nuestros invitados.

— ¡Príncipe Hartnight!

Era el prometido anterior de Tiararose, y quien iba a casarse con Akari. Hartnight Lapis Lazuli Lactomut. Tiene un hermoso cabello dorado y ojos azules, además de ser el principal interés amoroso del juego.

—Ha pasado tiempo, príncipe Aquasteed. Y Tiara…Princesa Tiararose.

—Sí, ha pasado tiempo.

—Buenas noches, príncipe Hartnight.

Había cierta tensión en el aire, su conversación no avanzó después de eso. Tiararose se esforzó en pensar algo inteligente que decir, cuando una voz emocionada entró en sus oídos.

— ¡Hermana Tiara! ¡Es bueno verte!

— ¡Oh! ¡Príncipe Sirius!

— ¿Realmente han pasado tres años desde que hablamos? ¡Estaba emocionado de verte hoy!

Quien apareció es el hermano menor de Hartnight. El segundo príncipe, pero el primero en la línea sucesoria, Sirius Lapis Lazuli Lactomut.

Abrazó a Tiararose con fuerza, pareciendo muy feliz de haberla encontrado de nuevo.

Seguía siendo un adolescente, pero tenía rasgos lindos, al punto que uno podría confundirlo con una mujer. Sirius se rió con inocencia, y su cabello dorado, un poco más largo que el de Hartnight, se balanceó, mientras sus ojos celestes brillaban.

—Ha pasado tiempo, Su Alteza. Estoy sorprendida de ver que ha crecido.

—Aun así, todavía no te alcanzo, hermana Tiara…

— ¿Por mi altura? Oh, estoy segura de que me pasará muy rápido —dijo Tiararose, mientras le palmeaba la cabeza —no tiene nada que temer.

Alexander se rió al observarlos.

—En serio…Sirius estaba muy emocionado de verte, Tiararose, pero es el futuro rey, así que desearía que se comportara mejor.

—Oh, no me importa. No tengo hermanos menores, así que me hace feliz.

Además, aunque esta es una fiesta, todos son cercanos. Tiararose sabía que Sirius solía ser muy tranquilo y capaz, así que sonrió y aclaró que no había problema.

—Tiara y Sirius son muy cercanos, ya veo. No tenía idea.

—Yo también estoy sorprendida —dijo Akari, mientras llevaba la mano a su boca en un gesto exagerado. Aquasteed concordó.

—Sí, lo somos —dijo Tiararose, mirándolos con un asentimiento de cabeza —tuve muchas oportunidades para hablar con él, mientras tomábamos el té con al reina.

—Ah, ya veo.

Como el príncipe todavía era joven, a menudo se unía a las fiestas de té de su madre. Y ya que Tiararose era la prometida de su hermano mayor, terminó llamándola hermana mayor.

Ah, pero ese ya no es el caso.

Hartnight había anulado el compromiso, y ella se casó con Aquasteed. Tiararose sentía que ya no sería apropiado que la llamase hermana, pero entonces, Sirius abordó el tema por su cuenta.

—Sin embargo, ya no eres mi hermana —dijo —es algo lamentable.

Los adorables gestos del joven conmovieron a Tiararose hasta el punto en que quiso permitirle que se refiriera a ella de ese modo, sin embargo, se contuvo.

Al mismo tiempo, Hartnight se tensó. Si no hubiera anulado su compromiso, ellos realmente se hubieran vuelto hermanos. Parecía que estaba luchando por encontrar algo que decir, cuando Alexander abrió la boca.

—Sirius, ¿no deberías saludar al príncipe Aquasteed primero?

—Oh, es verdad. Estaba tan encantado de ver a Tiararose que lo olvidé —Sirius se disculpó. También se agachó frente a Akari —eso fue grosero de mi parte.

—Está bien, por favor, no te preocupes. Tiara es mi mejor amiga. Así que prácticamente soy tu hermana, príncipe Sirius…

—Señorita Akari…

—Por favor, no digas esas cosas —dijo Tiara con una sonrisa incómoda.

— ¡Piensa en Tiara y yo como hermanas! ¿No sería eso glorioso y divertido? ¡Y yo estaría feliz de tener un hermano menor tan lindo como el príncipe Sirius! ¿No estás de acuerdo, Tiara?

—Uh, sí…

— ¿Cierto? Ah, tengo regalos para la fiesta de té de esta noche… ¡Oh, eso puede esperar!

Akari no dejó de hablar. Ahora no sólo Tiararose, sino Alexander también reían.

—Estoy feliz de que la esposa de mi hijo sea tan animada —sonrió la reina. Quizás ella era una de las únicas personas que tenía mucho en común con Akari —Señorita Akari, si esto continúa, el príncipe Sirius no podrá saludar al príncipe Aquasteed.

—Ah, es verdad.

Akari levantó su mano hacia su boca, en una expresión de disculpa, y se rió levemente.

Aun así, esta atmósfera se volvió muy animada.

Incluso Sirius parecía feliz al observar a Akari, así que Tiararose estaba aliviada.

—Lamento mucho mantenerlo esperando, príncipe Aquasteed. Soy Sirius Lapis Lazuli Lactomut, el segundo príncipe.

—Aquasteed Marineforest. No estaremos por mucho tiempo, pero le agradezco por recibirnos.

—Ciertamente.

Sirius sacudió la mano de Aquasteed, y sonrió feliz.

La fiesta continuó sin problemas. Ahora, Tiararose estaba observando los postres que estaban alineados frente a ella.

Supo a primera vista que la calidad de los dulces había aumentado desde su última visita a Lapis Lazuli. Las sugerencias de Akari en el castillo debían haber causado una evolución dramática.

La mayoría de ellos era de chocolate. Estaban presentados en platos individuales, y cada uno parecía estar contando una historia.

Dentro de unas medias-esferas de chocolate había pequeños pasteles chiffon.

Los platos estaban bañados con miel, salsa de fresas, moras y chocolate. También había moños de chocolate y, a un lado, trufas cubiertas con cocoa y azúcar en polvo.

No sólo Marineforest ponía un gran esfuerzo en la presentación de sus dulces.

— ¿Qué piensas, princesa Tiara? Sabes, estos platos de chocolate fueron mi idea.

—Son deliciosos, Señorita Akari.

— ¿Verdad?

El chocolate se derretía en sus bocas en segundos. También había mucha variedad, de leche, blanco y amargo. Viendo que serían servidos a diferentes invitados, era evidente que fueron hechos acorde a los gustos de todos.

El plato de Aquasteed contenía chocolate blanco y amargo más que nada.

Akari está trabajando duro por su país.

Había popularizado los aros y accesorios, y desarrollado nuevos postres. Tiararose estaba impresionada, sobre todo porque ella estuvo encerrada en la Torre Blanca por su mal comportamiento.

Respeto su valor.

En cuanto a Akari, ella nunca accedía a algo que no quisiera hacer. Por lo tanto, nunca mentía, y siempre hacía lo que quería. Debido a ello, las personas confiaban mucho en sus palabras.

Además, tenía una gran personalidad, lo que ayudó a que su reputación se recuperase hasta el punto en que se encontraba ahora.

—Hermana Tiara, oh…lo lamento.

—Está bien, príncipe Sirius. ¿Qué necesita?

—La cosa es, tengo una petición…si es posible, me gustaría tener alguna de las flores que llevan su nombre. ¿Podría? —Preguntó, mirando a Tiararose a los ojos.

Su flor era muy hermosa y se había vuelto la Flor Nacional de Marineforest, por lo que habían traído algunas como regalo.

—Por supuesto, príncipe Sirius —accedió Tiararose

— ¡Muchas gracias! —El rostro del joven se iluminó.

— ¿Qué? ¿Quieres flores?

—Hermano mayor… ¡Sabes, es por esto que mi hermana se cansó de ti!

Bueno, esto es inusual…  

Sirius estaba mirando mal a Hartnight.

—Hermano, ¿por qué no le envías flores a la mujer que te gusta?

—Hmph.

Tiararose rió. Sí. Hartnight nunca había hecho algo como eso por ella. Ni siquiera habían ido a una cita. Lo único que hizo fue enviarle accesorios y joyería por su cumpleaños.

Príncipe Hartnight, realmente te están sermoneando…

Ahora, había algo refrescante en verlo. Aparentemente, Akari se sentía de la misma manera.

Estaba mirando a los hermanos con dureza. Tiararose casi podía escuchar sus gritos internos, diciendo:

— ¡¡Una escena tan entretenida no existía en el juego!!

—Maldición, no deberían discutir sobre esto aquí. Y en frente de Tiararose…

—Oh, lo lamento Tiara…

—L-Lo lamento.

Ambos se disculparon después de ser regañados por Alexander. Akari observó a su prometido inclinarse y se rió. Tiararose les aseguró que todo estaba bien con una sonrisa.

—Entonces, Hartnight, deberías darme algunas flores como regalo.

— ¡A-Ah! Bueno, por supuesto.

Él asintió a la petición de Akari. Entonces, se giró hacia Tiararose y Aquasteed, y dijo que también le gustaría tener algunas de esas flores.

—Por supuesto, no me importara. ¿No está de acuerdo, príncipe Aquasteed?

—Sí.

Hartnight golpeteó su pecho, aliviado después de escuchar su respuesta.

El aire incómodo comenzó a evaporarse, y la mesa se volvió más animada. Akari se sentó junto al primer príncipe y comenzó a explicarle los postres.

— ¿Son deliciosos? —Dijo con una sonrisa.

—Son demasiado dulces —se quejó Hartnight, pero aun así se comió cada pedazo. Claramente, no le disgustaban.

Tiararose estaba aliviada de verlos felices juntos.

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