—¿Oh? Gracias. —Marianne sonrió a Hess, quien tomó una toalla y se la tendió con la mano—. Tus ojos son hermosos, como ópalos.
—¿Disculpa? Oh, no… Gracias.
Hess hizo una reverencia con la voz acelerada. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 83”
Lilia se dirigió hacia la biblioteca después de que Tina saliera de la habitación. Su objetivo era, por supuesto, Ray. Aún no tenía noticias de los resultados de su examen. Las soluciones estaban abiertas a todos, así que mientras caminaba, pasó junto a un par de estudiantes. Todos le abrieron paso al verla.
[S] Todavía te queda camino por recorrer, eh. ¡Oigan todos, Lilia no da miedo! No muerde, ¿saben?
[L] Qué grosero… No se puede evitar entonces. Hablaré bien con todos uno por uno… Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 56”
Yoo Jonghyuk se abalanzaba sobre Poseidón, al que incluso las constelaciones de grado narrativo evitaban.
【—…¿Estás hablando de este loco?】Dionisio preguntó.
Activé el «Punto de Vista de un Lector Omnisciente». Los pensamientos de Yoo Jonghyuk fueron empujados a mi cabeza.
Seguí leyendo “Lector Omnisciente – Episodio 63: Fin del mito (2)”
El carruaje del duque era precioso, aunque estuviera pintado todo de negro. En el centro de la brillante pared lateral del vehículo estaba el emblema de la familia. Era incomparable con aquellos cabriolés que estaban inclinados o tenían partes rotas. Para empezar, este carruaje les doblaba en tamaño.
Leandro hablaba con el barón. Como no me interesaba ningún procedimiento formal de saludo entre altos nobles, tomé mi maleta y me acerqué al carruaje. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 53: El destino cambiado (3)”
Hace media hora, al llegar a la gasolinera. Fu Wenduo buscó gasolina mientras Tang Mo se dirigió al bungalow de enfrente para encontrar provisiones, pues, luego de que entraran en Beijing, la comida y agua serían escasas y aunque su demanda de estas era baja, no estaba ausente. Él quería prepararlo todo y evitar incidentes.
—La capacidad de retroceder en el tiempo es real. Me di cuenta por la estantería carbonizada en la parte trasera del quiosco. Estaba ennegrecida pero… —Tang Mo se detuvo un momento—. Había una revista intacta. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 106: La marea alta siempre llega rápido”
Poco después, durante un desayuno tardío en la estancia de Claude, dejé caer la noticia.
—Esta noche planeo ausentarme por un momento.
En ese instante, la mano de Claude, que sostenía la vajilla, se detuvo de forma repentina. Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 117”
Gracias a la pintura que hizo de las manos y pies de su hijo, el vestido de Qing Feng se había manchado con tinta. En el momento en que estaba saliendo del cambiador, Ru Yi se acercó.
—Señora, la Belleza Yu está aquí.
¿Qué está haciendo aquí? Seguí leyendo “Harem Imperial – Capítulo 87: Agitándose (3)”
—No lo creerías si te lo dijera. Es mi… novio.
Después de que Kali dijera esas palabras en voz baja, de repente se sintió avergonzada. Aunque había vivido durante eones, nunca había estado expuesta al amor entre un hombre y una mujer. Decir la palabra “novio” por capricho hizo que se sintiera avergonzada. Seguí leyendo “Elección Absoluta – Capítulo 105: Volvamos a casa”
Los jueces eliminaron al participante con la puntuación más baja. Emily, que por lo general clasificaba en primer o segundo lugar, cayó al quinto puesto, y Hayden quedó en penúltimo lugar, apunto estuvo de hacer las maletas. Casi se desmayó cuando él y el participante con la puntuación más baja se pararon frente a Bonnie, esperando su sentencia. Nunca pensó que estaría en una posición tan embarazosa.
Cuando regresó a la villa, perdió el control; volcó la nevera para agarrar todas las cervezas y beberlas. Los participantes lo evitaron, temiendo que pagara su ira con ellos. Seguí leyendo “Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 8 – Capítulo 10”
—¿Qué pasa con el gran duque?
—Cuando recibió el informe del equipo de búsqueda que acababa de hacerse cargo, inmediatamente regresó a la residencia. Dijo que volvería mañana.
—¿Dejó al vice chambelán en el templo?
—Sí. Por cierto, era muy terco. Tenía tres costillas lesionadas, pero seguía preguntando sobre las actualizaciones del equipo de búsqueda cada hora. Según me dijeron los sirvientes, no comió adecuadamente. Seguí leyendo “Prometida peligrosa – Capítulo 82”
Escuchando a un lado, Tina que no entendía la situación actual ladeó la cabeza, desconcertada. Al principio, Lilia tampoco sabía lo que Kris estaba pasando, pero de inmediato se dio cuenta de algo. Los resultados del examen acababan de publicarse, así que de seguro se trataba de algo relacionado con eso. Pensando desde la perspectiva de Kris, Lilia pudo adivinar lo que Kris iba a preguntar.
De seguro sobre qué “medidas” había tomado Lilia para conseguir esa puntuación. Seguí leyendo “La poseída hija del Duque – Capítulo 55”
Aunque hace mucho tiempo abandoné la finca, Leandro seguía siendo mi amo y yo su sirvienta. Recogí la camisa que había tirado al suelo para recordárselo.
—¿Tiene alguna muda de ropa?
—Todas mis cosas están en el carruaje. Seguí leyendo “Sin madurar – Capítulo 52: El destino cambiado (2)”
La lluvia caía de forma intermitente, en forma de llovizna casi invisible, el suelo estaba mojado.
Cuando Tang Mo salió del bungalow, su cabello se mojó y se le pegó a la frente. Miró hacia la gasolinera de enfrente y no pudo ver a Fu Wenduo ni a Fu Wensheng. Estimó que habían entrado juntos para buscar gasolina.
Con la comida en las manos, cruzó al otro lado de la carretera. Seguí leyendo “La Tierra está en línea – Capítulo 105: Hermano Tang~”
—¿Cuántas veces he de repetirte que no planeo quitarte la vida para que finalmente lo creas?
Arrugó ligeramente su expresión, como si aún sospechara que yo desconfiaba de sus palabras.
—Si llegara a perder la razón una vez más y mi intención es asesinarte… Seguí leyendo “Un día me convertí en una princesa – Capítulo 116”
—Hahahaha, Kuro-san si que es interesante. —Kuro
—¿Wa fu? ¿Eso crees?
—Por supuesto, me pregunto que pasara si sigues a Habotan, esto es divertido. ¡¡No quiero saber nada…! —Habotan
Un hombre con largo pelo negro rie de asombro. Sus ojos color naranja lucen dispersos, pero la atmósfera que emana cuando habla es más amigable que tensa. Es pequeño, incluso para un hombre, mide casi lo mismo que fumitsuki-san. Seguí leyendo “El vampiro reencarnado solo quiere una siesta – Capítulo 76: El consejo de Yotsuba”