—¿Ha oído hablar de ella? —me pregunta Paul, todavía sorprendido mientras me observa.
No puedo decirle que lo leí en un libro…
Después de todo, mi hermano todavía no sabe que voy a la biblioteca todos los días a leer.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 26”
¡Dios mío…!
Mientras me arrastro a través del Bosque de Rosas Marchitas en busca de Dietrich, veo a lo lejos una figura que se asemeja a él, por lo que me apresuro a ir en su dirección.
Este «bosque» en realidad es un pequeño jardín, el cual pertenecía a Camille, por lo que viene siendo un anexo al palacio Dalia, lugar donde vivimos Dietrich y yo.
Seguí leyendo “La querida hermana del gran duque malvado – Capítulo 4: Eres mejor de lo que pensé, villano (4)”
Cuando Yulan llegó a la clase de Violette esa tarde, se dio cuenta de que algo iba mal.
Violette parecía emocionada, pero su sonrisa no era la que él esperaba. No se le daba muy bien sonreír, a menudo lo hacía de forma incómoda y tensa, pero normalmente se relajaba cuando estaban juntos. Su sonrisa complacida, su sonrisa asombrada o su sonrisa distante y autocomplaciente eran encantadoras a su manera, y mucho mejor que la máscara frígida tras la que escondía sus sentimientos. La mayoría de la gente se creía la máscara. No veían lo mucho que sufría. Idiotas ridículos… Él estaba de acuerdo con ellos en que ella era maravillosa, pero apenas habían arañado la superficie del porqué.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 34: Puedes relajarte”
Después de terminar las clases, los compañeros de Violette salieron del aula uno a uno. Esa señal de que era hora de irse a casa siempre le pesaba en el corazón, pero hoy era diferente. Estaba muy agradecida con Yulan por haberla invitado a salir. Su tristeza seguía presente, pero por ahora estaba enterrada en lo más profundo.
Le costaba mucho manejar sus peores emociones. En el pasado, Violette había intentado reprimirlas, pero acababan estallando con más violencia de la que ella quería. Dejando a un lado la segunda oportunidad, seguía sin conocer una forma segura de dejarlas salir.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 33: Cómo pagarte”
Aunque no tardamos mucho en llegar al pueblo en caballo, es increíble verlo por mí misma. ¿Las pequeñas ciudades como esta siempre estaban tan concurridas y animadas?
¡Las calles se parecen a lo que me imagino que fue la Europa medieval de mi vida pasada!
Hay floristerías, panaderías, tiendas de licores y alimentos, entre muchas cosas más, todo alineado frente a nosotros en una calle ajetreada.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 25”
Como de costumbre, estoy haciendo mi práctica matutina con la espada en el jardín cuando me doy cuenta de que Eric se acerca a mí.
Me pregunto qué podría estar haciendo aquí. Dejo de hacer mis alineamientos de práctica cuando se acerca y me doy vuelta para mirarlo.
—Alicia, ya que tienes diez años, ¿quieres intentar visitar la ciudad?
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 24”
Marin seguía con los ojos llorosos, pero tenía una sonrisa en la cara cuando vio a Violette irse a la academia temprano.
Violette se dirigió mucho antes de lo habitual como táctica para evitar a Maryjun, pero hubo una ventaja inesperada: fue la primera persona en llegar a su aula y probablemente la tendría para ella sola durante al menos diez minutos. Se sentía más cómoda aquí que en su casa, y además tenía unos minutos de privacidad. Eso era prácticamente el paraíso para Violette.
Dejó escapar un suspiro involuntario.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 32: Eso fue bondad”
A la mañana siguiente, Maryjun era la misma de siempre. Se había acostumbrado a atrapar a Violette de camino al comedor y a recorrer los pasillos con ella; a Violette le resultaba incómodo, pero evitarla o regañarla era mental y emocionalmente agotador. Había mejorado en dar automáticamente respuestas educadas mientras su mente estaba en otra parte.
Desde su infancia, a la hora de comer, solo se concentraba en la comida sobre la mesa. Tanto si comía sola como si lo hacía con la “familia feliz”; cuanto más atención prestaba a las circunstancias de su comida, peor se sentía. Pero los cocineros eran excelentes, y la comida que le proporcionaban siempre se ajustaba a sus gustos; la gente decía que la comida deliciosa aliviaba el alma, y Violette estaba ciertamente de acuerdo.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 31: No estás sola”
Traducido por Yonile
Editado por Lugiia
POV Alicia (diez años)
En un abrir y cerrar de ojos, ya han pasado dos años.
Todos los días han sido casi iguales: practico mi esgrima tan pronto como me despierto, luego leo y por la noche voy a visitar al abuelo Will.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 23”
Traducido por Yonile
Editado por Lugiia
—¿El palacio real?
¿Cómo alguien que solía trabajar para el palacio terminaría en este tipo de lugar?
—No estuve de acuerdo con un par de personas poderosas y cuando expresé mis objeciones, todo lo que hice fue ganar su ira. Me cegaron y luego me tiraron aquí.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 22”
Traducido por Lugiia
Editado por Freyna
Aunque Marin seguía teniendo pesadillas sobre aquel día, nunca le contó a nadie lo que había visto. Tampoco le preguntó a Violette, pero seguramente todos en la casa lo sabían. Si los sirvientes adultos no podían ayudar, no había nada que una niña como ella pudiera hacer, nada excepto apoyar a Violette tanto como pudiera. No obstante, sus esfuerzos se desvanecían cada vez que Bellerose la llamaba.
Medio año después de que Marin empezara a trabajar allí, algo cambió. Bellerose empezó a llamar cada vez menos a Violette a su habitación. Luego, Bellerose ya no podía salir de su cama. Al final, ni siquiera podía levantarse.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 30: El día en que el mundo cambió”
Traducido por Lugiia
Editado por Freyna
Como de costumbre, el estómago de Marin estaba vacío mientras deambulaba por los callejones en busca de comida. No le importaba lo que encontrara: restos de comida, basura podrida o incluso agua para beber. Su mente desnutrida solo le decía que se metiera algo, cualquier cosa, en el estómago, o moriría.
Se tambaleó, su visión se nubló y su conciencia empezó a perderse. Se suponía que estaba buscando comida, pero su cuerpo solo daba vueltas en medio de la confusión; apenas había dormido últimamente y vagaba sin rumbo, perdiendo la noción de dónde estaba. Su mente y su cuerpo estaban al límite.
Seguí leyendo “¡Juro que no volveré a acosarte! – Capítulo 29: El día que aprendió de la locura”
Traducido por Yonile
Editado por Lugiia
A pesar de que tiene los ojos cerrados, ¿cómo puede caminar tan fácilmente sin chocar con nada? Incluso gira en las esquinas sin ningún problema.
Nadie como él apareció en el juego, ¿verdad? Creo que este pueblo solo se mencionó brevemente.
Espera un segundo… ¡Así es! ¡Ahora recuerdo!
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 21”
Traducido por Yonile
Editado por Lugiia
En el momento en que salgo de la niebla, me invade un olor horrible.
¿Qué es eso?
El aire está completamente saturado con él, haciéndolo sentir pesado y repugnante cuando llega a mi nariz. Me cuesta tanto respirar que empiezo a sentirme un poco débil.
Seguí leyendo “¡Me convertiré en la villana que pasará a la historia! – Capítulo 20”
Los rumores no deseados eran evidentes: estaba seguro de que estaban susurrando que un niño maldito había entrado en la Academia. Aunque sucedía siempre donde quiera que fuera, aun así no podía aceptarlo con calma.
Ya debería haberse acostumbrado, pero extrañamente le parecía imposible. Cada vez que sucedía, sentía como si arrancaran un pedazo de costra de algún lugar en su corazón que creía curado.
En este sitio, no había ninguna Yurina que lo sostuviera en sus brazos y le dijera que sus ojos eran bonitos. Entonces, ¿qué debería hacer?
Seguí leyendo “Crié a un sirviente obsesivo – Capítulo 29: La adaptación de Raynard a la Academia (3)”