Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah esbozó una sonrisa tensa. Encontró adorable que Melissa haya cambiado la forma en que solía llamarlos: de bárbaros a kurkanos.
Sabía que incluso cuando tenía una excusa, con las negociaciones del tratado de paz, no podía limitarse a quedarse en el palacio, necesitaba reunir información, así que, a través del conde Valtein enviaba y recibía noticias Entre ellas, Laurent del Ministerio de Finanzas, le informó que estaba listo para proponer un nuevo plan de reforma tributaria en la próxima reunión del Gabinete. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 35: El rey es como un niño”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Ishakan arqueó las cejas, cuando Genin le informó los eventos que habían ocurrido en los aposentos de la princesa.
—Pensé que te había dicho que la cuidaras, Genin. —El humo del cigarro flotó frente a su rostro, sus pupilas doradas brillaron—. Pero estás aquí…
Su rostro palideció, se arrodilló frente a él golpeando su cabeza contra el suelo. Y temblando pidió perdón, lo que dejó sin respiración a Haban. Era difícil ver a Genin pidiendo perdón. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 34: Un vuelo pasajero”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah sintió náuseas, apenas podía detener el bilis que le subía por la garganta. Sabía que pronto Cerdina la llamaría, pero jamás pensó que Blain la huebiera esperado por tanto tiempo; la taza de té en su mano, hacía tiempo que se había enfriado. Sobre la elegante mesa de caoba, los aperitivos y los pasteles quedaron desmenuzados.
La miró con frialdad de arriba a abajo tomando nota de la ropa Kurkan que llevaba. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 33: Implacable y cruel”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Los primeros rayos de sol aparecieron, asomándose por la ventana hacia la princesa dormida. El entorno pacífico era intoxicante, libre de caos, y la atraía a quedarse para siempre. En lo profundo de un dulce sueño, ella no se inmutó por el mundo exterior.
Para alguien que últimamente no había podido dormir bien, la tranquilidad del puro silencio que la envolvía era un rayo de salvación.
Leah, aturdida, se despertó desconcertada. Se frotó los ojos, tratando de eliminar los rastros de somnolencia.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 32: Te esperé”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah le acarició el rostro, sus delicados dedos se deslizaron sobre su frente, bajaron por sus pómulos afilados y se detuvieron en sus labios.
Ishakan cerró los ojos y permitió que le cepillara el cabello que se le pegaba a la frente. Los finos mechones de color castaño oscuro se suavizaban bajo su toque. Una sensación de hormigueo recorrió su cuerpo.
Ella acercó sus labios a los de él. Fue un ligero y delicado beso, como el roce de una pluma… incitando el deseo de más.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 31: Lecho de flores”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
En cualquier otro momento sus palabras eróticas, le habrían causado vergüenza, provocando que se sonrojara y estremeciera, sin embargo, Leah se mantuvo rígida, sin reacción.
Estaba abrumada por el placer, era como si las acciones de Ishakan le hubiesen derretido el cerebro como chocolate. En su débil estado, solo fue capaz de agarrar el dobladillo de su vestido con las manos temblorosas.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 30: Dos figuras disfrutando de la luz de la luna”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Toda fuerza abandonó su cuerpo. Como una mota de algodón, agobiada por el agua, Leah se derrumbó en los brazos de Ishakan.
—Escoge. ¿Qué quieres hacer ahora?
Un aliento caliente salió tan pronto como abrió la boca. A medida que aumentaba la fiebre, la claridad de su mente la abandonó poco a poco.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 29: Delicioso”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah sintió como si le hubieran echado un balde de agua fría, atrapada en una pesadilla mientras su mente se nublaba al escuchar sus palabras. Su respiración se estremeció mientras luchaba por recuperar el control de su cuerpo, que comenzaba a volverse lento.
—¿Qué quieres decir?
Byun Gyongbaek se rió. Ella sabía a qué se refería, así que deseó que fuera solo una broma, sin embargo, él estaba borracho y no sería misericordioso.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 28: Poción de amor”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
A primera vista, cualquiera asumiría que Ishakan era un mal bailarín. Sin embargo, al verlo moverse con tanta gracia con la música, Leah pensó que le habían enseñado a bailar la danza de Estia de antemano.
—Parece que tienes la habilidad de atraer problemas —Leah rompió el silencio. Su falda giraba como una flor antes de caer con gracia alrededor de sus pies.
—¿De verdad insistirás en jugar a la princesa cuando bailamos? —Ishakan sonrió.
Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 27: Tan rojo como la sangre”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Ishakan se dirigía a Leah como un cazador experimentado que tenía la mira puesta en su preciada presa; esperar y lanzarse a matar cuando menos lo esperaba.
En sentido metafórico, él la tenía atada de manos, no podría escapar con facilidad.
En silenciosa frustración, Leah frunció el ceño, se mordió el labio y trató de liberar su mano de su agarre, pero él apretó más, cuando al fin la soltó, exhaló aliviada. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 26: ¿Me otorgas esta pieza?”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Los tintes morados eran difíciles de producir. Por lo tanto, solo la familia real de Estia y Byun Gyongbaek de Oberde tenían suficiente tela púrpura para usar.
Era el último símbolo de riqueza y poder.
—Era más vívida y hermosa que cualquier otra seda púrpura que haya visto antes. —Recordó el conde Valtein con nostalgia—. No hay palabras que puedan describir su magnificencia porque solo se quedaría corto en describir su perfección… Era como tus ojos. —añadió como una ocurrencia tardía. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 25: Me decepcionas, princesa”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Los invitados al banquete se sorprendieron; en las mesas había una gran variedad de vinos y delicias de Estia, incluso las decoraciones eran una obra de arte. Era una clara demostración de todo lo que tienen y pueden ofrecer a sus aliados.
Leah por su parte, estaba exhausta por los preparativos y la conferencia. Ella quería que terminara.
Con una expresión en blanco, Leah arrastró sus pies al salón, el dobladillo de su vestido, color crema, rozó el suelo de mármol pulido. Caminó por el pasillo, de una manera digna a pesar de su cansancio, podía sentir las miradas persistentes en la parte posterior de su cabeza. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 24: Un regalo invaluable”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Por fortuna, el incidente pasó desapercibido y Leah despertó sintiéndose renovada después de la emocionante experiencia de haber salido.
Los preparativos para la conferencia habían comenzado desde temprano. Los sirvientes se apresuraron para asegurarse de que todo saliera bien.
Ella solo desayunó un trozo de galleta glaseado con miel y un pan bañado en vino. Podría parecer miserable, pero fue suficiente para ella; incluso comió más de lo normal para evitar desmayarse debido a la falta de energía. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 23: Soborno”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Byun Gyongbaek solo lo miró sin comprender. Leah trató de encogerse de hombros, reprimiendo la risa creciente en su garganta, tomando respiraciones profundas y soltándolas lentamente.
Ella era consciente de que Byun era el tipo de hombre que se confunde con facilidad. Pero la imagen frente a ella estaba más allá de sus expectativas. Ella luchó por tratar de contener la risa mientras miraba a Byun Gyongbaek, con la boca abierta, tartamudeando con incredulidad.
—¡¿Q-Qué?! —balbuceó indignado. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capítulo 22: Lo emocionante de asesinar”
Traducido por Yonile
Editado por Meli
Leah abrió la boca y volvió a cerrarla, incapaz de saber qué decir. No sabía cómo su conversación había tomado ese rumbo, pero Ishakan la estaba tratando como si solo encontrara otra compañera en la cama.
A pesar de su rostro enrojecido, Ishakan solo entrecerró los ojos y la miró con aire contemplativo.
—¿Quieres hacerlo una vez más? —preguntó, y observó a su alrededor, antes de volverse hacia ella—. Estoy bien si lo hacemos afuera. —Se encogió de hombros. Seguí leyendo “Matrimonio depredador – Capitulo 21: Un encuentro desafortunado”