Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 50: Primer período – Pruebas

Traducido por Hime

Editado por Sharon


—Ahem.

Debería aclarar mi garganta por ahora

De alguna manera, la mirada de todos sobre mí se sentía muy cálida. Nunca creí que me debilitaría de esta manera.

Pero de todas formas, voy a hacerlo todo desde el inicio. Nada ha sucedido. Con eso, logré calmarme.

—Bueno entonces, por favor miren la primera página del documento.

Les he entregado cuatro páginas.

En realidad me hubiese gustado enseñar mucho más, pero el contenido que voy a enseñar fue seleccionado.

Encima de todo, aunque al final daré  una clase para los Oficiales de la Orden, originalmente iba a enseñarle a soldados comunes. Con ese propósito, pensé que esto era lo más sencillo de entender.

Y la primera página era un examen.

—Hay opciones bajo las preguntas. Así que todos, por favor contéstenlas primero.

—Esto es…

—Luego será el momento de las preguntas. Por favor, contesten primero.

La gente más seria, sentada al frente, arrugó el ceño.

Era de esperarse. Supongo que yo habría hecho lo mismo de estar en su lugar.

Pero este examen era sencillo. Simplemente quería entender cómo pensaban todos. Como dije, no era una desventaja.

Vi que todos tomaban una pluma y marcaban un círculo en sus opciones.

Después de un rato, cuando sus movimientos cesaron, comencé la clase.

—Bien, entonces ¿terminaron todos de responder?

—Señorita… como decirlo… ¿te estás burlando de nosotros?

—No, en lo absoluto. Um… Vice-capitán Víctor, ¿verdad? Nunca tuve esa intención.

A pesar de mis palabras, él volvió a fruncir el ceño.

¿Estaba decepcionado? Bueno, de todas formas, ese era el contenido de las preguntas.

—Entonces, las leeré en voz alta, por favor contesten por turnos… Comenzando con el Comandante de Batallón, Alexander.

—Mu…

Sentado cerca de la ventana izquierda había un hombre de gran constitución.

Desde que empecé a ver caras nuevas, el señor Wilhelm me hizo una tabla con asientos designados de antemanos. Con esto, no tendría problemas recordando sus nombres.

Al ser un Comandante de Batallón, el gran hombre tenía la misma complexión que el señor Wilhelm. Me pregunto si la cantidad de músculos tiene algo que ver con eso. Su cabello, que lucía como la melena de un león, era impresionante.

—Entonces, la primera pregunta: “Tu compañero está lesionado. Debes encontrar una venda para cubrir la herida. ¿Qué tipo de venda usarías?”. ¿Un pañuelo limpio o un pañuelo mugriento? Por favor, conteste.

—El primero, el pañuelo limpio.

—Correcto. Muchas gracias.

Le expresé mi gratitud, pero el señor Alexander mantenía el ceño fruncido.

¿En realidad era algo para enfadarse?

—Siguiente… sentado al lado, Comandante de Batallón, Gazette.

—Mi turno, ¿hu…?

—Sí, por favor. La segunda pregunta: “Mientras estás cocinando, encuentras insectos escarbando entre los ingredientes. ¿Qué haces?”. ¿Colocas los ingredientes en un recipiente después de remover a los insectos, o colocas los ingredientes en un recipiente junto a los insectos? Por favor conteste.

—Número uno, los pondría en un recipiente después de quitar los insectos.

—Correcto. Muchas gracias.

De igual manera, el señor Gazette también frunció el ceño.

Por Dios, apenas al inicio y ya teníamos este tipo de resultado. Al parecer no entienden el trasfondo.

—Entonces, el que está sentado al costado, Vice Capitán Victor, por favor responda.

Guardó silencio.

—La tercera pregunta: “Hay agua frente a ti. ¿Cuál beberías?” ¿Agua tibia y hervida, o Agua maloliente con insectos en ella? Por favor conteste.

—Suficiente de esta farsa.

En lugar de responder, el Vice Capitán Victor se detuvo.

Hime
No es como si fueran preguntas muy inteligentes, Carol...

Bueno, ya había previsto algo así.

El Vice Capitán Victor cambió la mirada fulgurante que me lanzaba. Pero estábamos en un lugar oficial en la Orden. Nadie me haría daño.

Además, el señor Wilhelm observaba en la parte de atrás. Nada podía tranquilizarme más que eso.

—Mm… ¿no lo ha entendido?

—¡¿Cómo te atreves…?! ¡Somos la Orden de Caballería, ¿cuánto más vas a burlarte de…?!

—¡Victor! —alzó la voz el señor Wilhelm y le detuvo antes de que abandonara su asiento. Pero entonces, el Vice Capitán Victor le fulminó con la mirada.

—¡¿Reunió aquí a los oficiales para hacernos preguntas tan ridículas?! ¡Capitán!

—Cálmate y contesta. Esta clase está fuera de los horarios de trabajo de la Orden.

—¡Pero…! ¡Estamos siendo humillados por una chiquilla!

—También lo pienso. Como sea, si atiendes a la clase de Carol, lo entenderás. Pero antes, cálmate y presta atención.

—¡Tch…!

El Vice Capitán Victor se echó hacia atrás, al parecer, bastante molesto.

Y, para colmo, la sala entera se alzó con muecas de desagrado. Debería dar lo mejor de mí.

—Continuando. ¿Tienes una respuesta?

—Hmp… Número uno, agua hervida y tibia.

—Correcto. Muchas gracias.

—¡¿Exactamente qué deberíamos inferir de esto?!

Hime
Recapacita, Carol, recapacita

—Primero que nada, quiero aclarar que no estoy aquí para tratar de estúpidos a los oficiales de la Orden. Originalmente esta clase iba a ser impartida a todos los miembros de la Orden.

Hoy era una excepción.

—En la Orden, hay una gran variedad de personas, ricos y pobres. Asumiendo que hubo una clase de alto nivel, la comprensión de cada individuo varía. Estos documentos fueron hechos pensando en personas que no tienen conocimientos sobre higiene personal. Además, hay una razón para este examen.

—¡Tch…! ¡Oigámosla entonces!

—Si, ahora entiendo mejor la consciencia de los presentes.

Alcé la página con las preguntas escritas para que todos pudieran verlo.

La clase que debía dar ahora era algo de conocimiento público. Era sentido común.

Pero al mismo tiempo, era una forma de proteger la vida propia.

—Todos aquí piensan que es mejor tocar heridas con objetos limpios. Y en los alimentos, piensan que no debería haber insectos. Y que es mejor beber agua limpia que agua sucia. ¿No es así?

Ahora.

A partir de aquí, habría clases sobre higiene.

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