Traducido por Maru
Editado por Sharon
Rihannan sonrió, pensando en la fiesta del té que se celebraría en unos días. Sin que la señora Cessley lo supiera, había estado preparando adecuadamente su mente para la próxima fiesta del té.
Estaba cansada de la situación en la que su posición iba cambiando dependiendo del cariño que recibía del rey.
Esto necesitaba cambiar.
Pasara lo que pasara para poder pasar el resto del tiempo contratado sin complicaciones, necesitaba asegurarse de que los nobles entendieran que ella era una reina a la que temer, que su poder era un hecho que separaba su relación con el rey.
La fiesta del té comenzó como estaba previsto.
El lugar donde se llevó a cabo fue un jardín lleno de magníficas flores que brotaban incandescentes. La vista celestial era algo raro para los nobles que normalmente no tenían acceso a ella. Fue solo por esta razón por la que se eligió específicamente.
Como era de esperar, las reacciones de las damas de la corte fueron buenas.
—El jardín es extremadamente hermoso, mi reina.
—Tienes razón. Los pétalos de las flores meciéndose con el viento hacen que parezca que están lloviendo hermosas flores.
La luz del sol era cálida y el suelo de hierba verde salpicado de pétalos de flores hacía que el paisaje pareciera pintoresco. Mientras bebían té alegremente, aspirando el dulce aroma de las flores, las conversaciones entre las damas de la corte continuaron felices.
—Incluso la gente de otras naciones alaba mucho los jardines del palacio de Arundell. Es bastante famoso. Hablan de la dificultad de ver hermosos jardines como este en sus naciones, incluso en Crichton.
—¿De verdad? ¿Es eso cierto, mi reina?
Al escuchar eso, Rihannan se rio con ligereza.
—A la gente de Crichton le encanta plantar árboles más que embellecer su jardín de flores. Sin embargo, estoy de acuerdo en que no hay otro jardín más hermoso que el de Arundell.
—¡Oh, cielos!
Las damas de la corte se abanicaron.
—Dado que su majestad, quien vivió en Crichton durante un tiempo antes de venir aquí, lo reconoce, entonces debe ser cierto.
Una risa clara y resonante entre las damas resonó de inmediato.
Pero mientras lo hacían, la marquesa Pless, que había estado estudiando el rostro de Rihannan durante un tiempo, de repente hizo su movimiento. Abriendo los labios, dijo:
—Pero mi reina, está pálida de cara. ¿Tiene alguna preocupación últimamente?
Los rostros de la señora Cessley y la duquesa Saphia, que estaban junto al lado de la reina, se endurecieron rápidamente. Sabían que la marquesa era alguien que expresaría sus pensamientos antes de analizarlos.
Rihannan levantó lentamente la punta de los labios y miró a la marquesa Pless.
—No realmente, ninguna preocupación en particular. Me pregunto por qué habla como si lo hiciera yo, marquesa.
Al escuchar la respuesta de Rihannan, la marquesa Pless dejó escapar un suspiro.
—Mi reina, circulan rumores de que la relación entre usted y el rey se ha vuelto amarga y distante. ¿No ha oído hablar de ello?
—Marquesa Pless, ¿de qué está hablando?
Al final, la duquesa Saphia no pudo contener su rabia.
La marquesa Pless abrió mucho sus ojos grandes y redondos mientras descansaba su mano sobre su pecho.
—Oh, duquesa, por favor no me malinterpretes. Solo digo esto porque estoy preocupada por nuestra reina. Si hay algún problema entre ella y el rey, deberíamos ser nosotras las que ayudemos, ¿no es así?
—Marquesa, ¿cómo se atreve…?
Cuando Rihannan levantó la mano, la duquesa Saphia rápidamente cerró la boca. Solo podía mirarla en silencio mientras se mordía los labios.
Rihannan miró a la marquesa Pless con una suave sonrisa en su rostro.
—¿Así que hay rumores como ese flotando? Gracioso. Mis oídos se han ensordecido debido al hecho de que, al parecer, solo he pasado mis días en silencio dentro del palacio. Pero es muy amable, marquesa, al contarme este rumor porque parece muy preocupada por mí.

Realmente espero mucho de tu Rihanna plis… No me decepciones…
Ya que despierte riha al fin
Ahhhhhhhhhhhhh! Gracias <3
Me siento en misa cuando leo religiosamente sus actus de Domingos :')
Gracias mil