Pronto, utiliza el rostro del demonio – Arco 4 – Capítulo 9

Traducido por Shiro

Editado por Meli


—¿En dónde estás? —indagó el hombre, un portazo se escuchó en el fondo.

La expresión de Zhou Yun Sheng era relajada, pero su tono al responder fue de confusión e impotencia:

—Estoy en el club de negocios Hanshan, habitación 108. ¿Puedes venir…?

El otro colgó antes de que pudiera terminar de hablar. Zhou Yun Sheng guardó su móvil y se sentó con las piernas cruzadas sobre el inodoro a esperar.

Un minuto después, la puerta del club fue abierta por la patada de dos guardaespaldas vestidos de negro. Cao Mo Kun se apresuró a entrar, jadeando con dificultad. Su expresión se distorsionó ante la depravada escena.

Resistiendo su ira y pánico, comenzó a revisar los cuerpos uno a uno, justo en ese momento, la puerta del baño se abrió y un pálido joven de ojos llorosos, lo miró sin pestañear. Caminó hasta él, se quitó su sobretodo y lo envolvió herméticamente.

Abandonaron el club en medio del mar de disculpas que articulaba el gerente.

—¿Estás bien? —Después de abordar el auto, abrió el sobretodo y miró al joven.

Si el conductor y los guardaespaldas no estuviesen presentes, lo habría desvestido para revisarlo también.

—Estoy bien. No me atreví a probar el vino y la comida que me ofrecieron. Vi a algunas personas consumiendo drogas y me asusté, por eso me escondí en el baño. —Asustado, Zhou Yun Sheng se encogió hasta hacerse una pelotita en los brazos del hombre, descansando su cabeza sobre su cálido pecho.

—¿Por qué eres tan insensato? Ji Han Yu se fue, ¿por qué no te fuiste con él? ¿No sabías lo qué hacían allí? ¿Cómo te atreviste a quedarte cuando ni siquiera comprendías la situación? Te diré, para ellos, eres un delicioso platillo, ¡te habrían devorado por completo! —Cao Mo Kun lo abrazó con fuerza, regañándolo entre dientes.

—Ellos son amigos de Ji Han Yu. Por su orgullo, se ha distanciado de ellos, pero no creo que esa sea la decisión correcta. Mientras más amigos tenga, más oportunidades tendrá. ¿Qué tal si uno de ellos pudiese tenderle la mano? Está emprendiendo su propio negocio, necesita esas conexiones —comentó Zhou Yun Sheng.

Tal era la ira de Cao Mo Kun que habría podido vomitar sangre, pero enfurecerse con el joven era imposible.

Shiro
En China se piensa que las emociones extremas, como la ira, afectan al hígado. Y el mal funcionamiento de este órgano puede causar presión arterial alta en la vena porta, conduciendo a una hemorragia gastrointestinal y una posible hematemesis (vómito con sangre fresca, no digerida, normalmente abundante)

—Soy su tío. Si necesita una conexión, solo tiene que buscarme a mí. ¿Por qué necesita que te preocupes por él?

—Destruiste a su familia, y su mamá enfureció a la tuya casi hasta la muerte, ¿cómo podrías ayudarlo?

—¿Te dijo eso? ¿Te dijo que yo no lo ayudaría y que necesitaba que te prostituyeras? —Entornó los ojos, hostilidad brotaba de su pecho.

El silencio de Zhou Yun Sheng confirmó sus sospechas. Quería desahogar su ira, o al menos sacar un puro y fumar, pero se abstuvo en cuanto vio el cabello negro azabache del joven. Entonces, se giró para tomar su móvil, marcó un número y puso la llamada en altavoz.

—¿Qué haces?

—No estoy haciendo nada. —La voz de Ji Han Yu se escuchaba muy ronca, y jadeaba con fuerza.

—¿Te estás follando a alguien? —interrogó Cao Mo Kun, y miró al joven a su lado, el cual estaba rígido de pies a cabeza.

—No —negó Ji Han Yu mientras le dedicaba una sonrisa a su amante que lo pellizcaba sin cesar.

No tenía intención de contestar el móvil, pero cuando vio que era su tío, se salió y se levantó de la cama.

—No es necesario que me mientas, puedo oírte. Si estás enamorado de Fang You Ran, no me opondré. —Le arrojó un cebo.

—Está bien. —asintió luego de un momento en silencio—. Tío, estoy con You Ran. Tu apoyo es muy importante para nosotros. Gracias.

—¿Qué hay de Lin Cheng Ze? —instó Cao Mo Kun.

Como Fang You Ran estaba junto a él, escuchando, Ji Han Yu moderó sus palabras, diciendo con desdén:

—A quién le importa, de principio a fin, no significó nada para mí.

—Está bien. Ya veo, continúa. —Cao Mo Kun colgó la llamada. Luego, agarró al joven por la mandíbula y lo obligó a levantar la mirada—. ¿Ves? Ese es el hombre al que amas. Desde el inicio, nunca se preocupó por ti. ¡Incluso se está follando a tu mejor amigo!

Zhou Yun Sheng derramó lágrimas falsas para interpretar el papel de un joven herido y lamentable. Cuando Cao Mo Kun lo vio, su gélido corazón se estremeció con ferocidad, y una dolorosa sensación se extendió desde su pecho hacia todo su cuerpo.

—¿Por qué lloras? Por un asunto tan pequeño, lloras como si hubieses perdido a tus padres. ¿No tienes un futuro por delante? —lo reprendió, pero con pañuelo en mano, le limpiaba con gentileza las lágrimas.

En principio, había pensado en organizar un encuentro fortuito dentro de unos días, para que presenciara a Ji Han Yu teniendo una aventura con Fang You Ran. Pero no esperaba que su sobrino lo llevara a una fiesta sexual.

Había cometido una grave violación. Ji Han Yu era solo el hijo de una hija ilegítima; podía apoyarlo si estaba de buen humor, pero si no lo estaba, lo empujaría al abismo.

Zhou Yun Sheng apartó su pañuelo y, usando su manga, se limpió el rostro.

—Mis padres ya están muertos, ¿quieres hacerme sentir peor?

—Me equivoqué. Cariño, no llores. Ji Han Yu no es nada, me tienes a mí. No llores más. —Cao Mo Kun nunca antes había consolado a alguien, y cayó en cuenta de que mientras menos dijera, menos errores cometería. Así que lo abrazó, besándole con suavidad la coronilla y la frente.

—Para mí, ¿quién eres? No olvides que nuestro acuerdo pronto expirará —dijo Zhou Yun Sheng entre dientes.

La respiración de Cao Mo Kun se detuvo ante sus palabras.

¡Maldición!

En efecto, un paso en falso solo llevaba a otro, si hubiese sabido que acabaría en la palma de la mano del joven, sin escapatoria alguna, jamás lo habría hecho acceder a un acuerdo tan humillante.

Sin darle oportunidad de que se explicara, Zhou Yun Sheng continuó:

—Dame los trescientos mil. Los necesito ya; en efectivo.

—¿Por qué? No me digas que todavía piensas tirarlos por el drenaje. ¿De verdad eres tan estúpido? Que haya dicho que no tiene dinero no lo hace cierto. ¿Por qué no usas tu cerebro? Estar en bancarrota no significa ser pobre, al contrario, es una manera de preservar los activos excedentes. Incluso un camello hambriento es más grande que un caballo. La familia Ji puede estar en aprietos, pero no han llegado al punto de no poder reunir siquiera trescientos mil. Estaba jugando contigo. —Cao Mo Kun, habló entre dientes, conteniendo a su caótico corazón.

Zhou Yun Sheng permaneció en silencio durante largo tiempo y, al final, sacudió la cabeza.

—No soy tan barato como crees. Ya sea que estuviera jugando conmigo o no, llegados a este punto, tengo que terminar con él.

Cuando terminó de hablar, miró discretamente su IA. Había instalado algunas cámaras estenopeicas en casa para monitorear la evolución sentimental de los protagonistas. La primera vez que ambos tuvieron relaciones, habría querido aparecer al instante para capturar a los fornicadores in fraganti, pero desafortunadamente, en ese momento también estaba en la cama con Cao Mo Kun, por lo que tuvo que darse por vencido.

Ya que lo estaban haciendo de nuevo, no podía perder esa maravillosa oportunidad. Prometió que haría experimentar a Ji Han Yu lo que era de verdad un amor genuino y desinteresado, y lo conseguiría.

Cao Mo Kun se percató de su determinación y por fin se sintió satisfecho. Entonces, hizo que sus guardaespaldas fueran de inmediato al banco y retiraran trescientos mil en efectivo. Así, Zhou Yun Sheng llegó frente a la puerta de su casa cargando con una pesada maleta.

El sonido de la puerta abriéndose fue muy leve y el dúo, inmersos en su amor, no lo notaron. Zhou Yun Sheng caminó hasta la puerta de la habitación de Fang You Ran, su rostro se tornó sombrío en cuanto vio los dos cuerpos desnudos.

Ji Han Yu, que estaba de espaldas a él, arremetía con locura, y Fang You Ran no podía soportarlo más.

—Más suave… Más suave. Duele… —En cuanto levantó la mirada, se pasmó, sintió que todos los sonidos quedaron atascados en su garganta y luego de un momento, exclamó—: ¡Xiao-Ze! —empujando reflexivamente a Ji Han Yu de encima de él.

—¿Regresaste? —Ji Han Yu tiró del cobertor para cubrir el cuerpo desnudo de su amante y se puso su ropa interior sin prisa.

—R-Regresé… Regresé para ver cómo te follas a mi mejor amigo. —Zhou Yun Sheng, inexpresivo, caminó hacia el sofá junto a la cama.

—No intentes incriminarse como si nosotros fuéramos los sucios y tú muy santo. ¿No estás regresando después de haber disfrutado en una fiesta sexual? ¿Qué tal estuvo? ¿Esos tipos ricos te satisficieron? ¿Su dinero logró saciar tu pequeño y sediento agujero? —se burló Ji Han Yu con palabras hirientes.

Zhou Yun Sheng no se enojó, pero Cao MoKun, que estaba fumando sentado en la sala de estar, mostró una expresión siniestra. No tenía idea de que su sobrino era igual a su madre, ambos tenían el talento de cortejar el desastre.

Por su parte, Zhou Yun Sheng continuó soportando y, en lugar de permitirse ceder ante el impulso de torcerle el cuello a Ji Han Yu, abrió la maleta con el efectivo y arrojó fajos de billetes al tiempo que enunciaba:

—¿No necesitabas trescientos mil con urgencia? ¡Aquí los tienes! ¡Te los doy! ¡No falta un solo billete! Grabé un anuncio usando solo un par de vaqueros un día helado, por ti. ¡Me vendí para convertirme en la mascota de un anciano solo por ti! Por ti, hasta le jalé bolas a tu cuerda de amigos de mierda, esperando que pudieran tenderte una mano en momentos de necesidad.

»Vendí mi cuerpo, mi autoestima y mi alma, ¿y es así como me pagas? ¿Follándote a mi mejor amigo? ¿Llevándome a una fiesta sexual y arrojándome a una manada de animales drogados para que se aprovecharan de mí? ¿Qué diablos te hice para que tomaras esas represalias en mi contra?

Cuando los fajos de billetes se estrellaron contra la cara de Ji Han Yu, quedó estupefacto.

¿Por qué se había involucrado con Fang You Ran? Por supuesto, porque no lo miró con desdén o lástima cuando más desamparado estuvo. Porque no se distanció de él, no lo abandonó ni lo ignoró; al contrario, hizo todo lo posible por ayudarlo. Su amor era cálido, sincero y sin reservas.

Pero los billetes esparcidos por todo el lugar le mostraron que, sin que él lo supiera, alguien había dado todo por él. Desde su cuerpo, a su autoestima e incluso su alma.

Y él había intentado destruir a esa persona en una sucia orgía.

Al ver lo humillado y afligido que estaba el joven en contraposición a su hermoso rostro, Ji Han Yu sintió como si lo hubiesen abofeteado docenas de veces.

—Tú… —la voz que salió de su boca era ronca—. ¿No le dijiste a tu amigo que solo amabas mi dinero?

—¿Por qué tengo que decirle a otros que te amo con locura? Ese asunto es privado. Pensé que mientras me esforzara lo suficiente, eventualmente verías mi empeño y méritos, que podríamos atravesar las dificultades de la mano, hombro con hombro. Pero no esperaba que con que Fang You Ran te alimentara, te consolara un poco y te ofreciera algo de cambio, robaría tu corazón.

El adolescente parecía agotado. Con lentitud, se recostó en el sofá y agitó su mano.

—Olvídalo. De nada sirve que me queje ahora. ¿Solo porque dije un chiste de mal gusto, maquinaste un plan tan cruel para destruirme? Ji Han Yu, tu corazón está corrompido. Toma el dinero y vete. Aléjate de mí todo lo que puedas, verte me enferma.

Ji Han Yu no tenía el coraje de tomar el dinero. Pensar en que él había sacrificado su dignidad para obtenerlo, lo hacía sentir un gran dolor, como si hubiesen penetrado su corazón con un cuchillo y lo retorcieran. No importaba cuán inteligente y ambicioso fuera Lin Cheng Ze, seguía siendo un menor de edad, cosa que lo afectaba. Sin mencionar que, todo lo que el joven pagó por él, había quedado allí expuesto, lo cual inevitablemente lo conmovió.

Lin Cheng Ze no salía todos los días y regresaba tarde porque estaba jugando; resultó que cuando dijo que pensaría en algo, no lo hizo para salir del paso; él no estaba adulando a sus amigos porque quería un nuevo sugar daddy, sino que lo hacía por su beneficio.

¿Por qué no me di cuenta antes? ¿Por qué lo malinterpreté? ¿Por qué concebí un plan tan terrible solo por una oración? Si nos hubiésemos sentado a hablar, las cosas jamás habrían llegado a este punto.

Viendo al adolescente con los ojos enrojecidos y desplomado en el sofá, Ji Han Yu no sintió el más mínimo odio, solo culpa y arrepentimiento sinfín. Si pudiera retroceder el tiempo, sin duda lo atesoraría; apreciaría su relación.

Fang You Ran salió de debajo de la colcha, con sus mejillas llenas de lágrimas.

—¡Xiao-Ze, lo siento tanto!

—Si de verdad lo sientes, toma este dinero sucio y lárgate. ¡No quiero volver a verte! —Zhou Yun Sheng lo miró con frialdad.

Fang You Ran, no era inocente, le había robado el novio a su mejor amigo. El mismo que lo había acogido durante varios años. Cuando Lin Cheng Ze se vio envuelto en el incidente de las fotografías pornográficas, él pudo haberle ayudado; habría bastado con que lo defendiera con unas pocas palabras, reconfortarlo para que no hubiese sido reducido hasta un estado tan deplorable. Nunca lo ayudó con simpatía, sino que lo trató con frialdad. ¿Qué clase de lógica era esa? ¿Era eso amistad verdadera?

Ji Han Yu no quería irse; no quería romper así. Estaba a punto de rogarle que le permitiera quedarse cuando vio a su tío entrar con parsimonia y ojos llenos de hostilidad.

—Cariño, ¿terminaste? Ven a casa conmigo si has terminado. —Levantó en sus brazos al joven que temblaba con los hombros encogidos..

—Tío, ¿qué haces aquí? ¿Qué relación tienes con Xiao-Ze? —La tez de Ji Han Yu, ya antiestética, se tornó cenicienta al pensar en una posibilidad.

—Soy el «anciano» que mencionó. Cariño, si no lo hubieses dicho, jamás habría pensado que esa era la imagen que tenías de mí —Le mordió el lóbulo de la oreja, le sonrió con amor y añadió por lo bajo—: Vámonos ya.

Se marcharon, le tomó a Ji Han Yu varios minutos recuperarse de la conmoción. Entonces, mirando los billetes rojos dispersos por el suelo, se cubrió la cara avergonzando, lágrimas derramándose. Sentía que acababa de perder lo más preciado de su vida.

Fang You Ran vio su expresión desolada y llena de arrepentimiento y el pánico lo invadió. Pensó que había invertido lo suficiente en él. Le había dado todo lo que tenía, lo cual había conmovido al otro, pero, en ese momento, en comparación con Lin Cheng Ze, se había convertido en un completo hazmerreír.

Si Ji Han Yu llegara a romper con él, ¿qué podría hacer?


Shiro
Muero de la risa. xD Amo cómo ZYS invierte el blanco y el negro. Es de mis MCs favoritos. <3

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