Ya no te amo – Capítulo 18

Traducido por Melin Ithil

Editado por Sakuya


A la mañana siguiente, Arend estaba revisando los documentos que su caballero había reunido. Todo sobre Niveia y Wistash que había solicitado la noche anterior.

Con los documentos en mano, emitió un sonido sombrío y triste.

—¿Es esto todo lo que pudiste investigar? Es muy poco.

—Con qué palabras tan ingratas se expresa de mí, que parezco búho, su majestad. Quizás debió liberar y asignar algunas personas para que lo investigaran —Rudiger entrecerró sus ojos y expresó su resentimiento. Se había quedado despierto toda la noche tratando de llevar a cabo la repentina orden de su señor. Para recopilar toda esa información, tuvo que correr el mismo, tenían muy poco personal entre sus filas en esa diligencia. Había recopilado todo lo que había podido, pero aún era muy poco.

—Entonces, ¿está insatisfecho, señor?

—No.

—¿De verdad?

Joachim se rió suavemente y regresó su mirada hacia los documentos en sus manos. Su empleado había hecho un buen trabajo, por eso era su mano derecha. No era mucha la información, pero contenía justo lo que necesitaba. Por ejemplo, lo que había pasado hace tres años, el hecho de que ella se hiciera cargo de la casa de esa persona que ahora detestaba y que había visto en el baile, Valor. Como ella era la famosa y única falta del Marqués de Solen. Todo eso que le había dicho, todo era verdad. Había podido averiguar eso de la noche a la mañana. Su amor por el duque, eso era especialmente importante.

—Por lo que puedo ver, solo encontraste rumores, Rudiger.

—No recopilé rumores.

—Entonces, ¿quién diablos le dio al duque de Wistash una buena reputación? —Dejó salir una queja antes de reír con fuerza y arrojar los papeles.

Su caballero había escrito todo eso la noche anterior, quería quejarse al ver como lo maltrataba, pero cerró la boca. Sabía que si su señor se enoja, lo reprenderá escribiendo poemas inútiles sólo porque se sentía mal. Prefirió aclarar una duda que había surgido

—¿Por qué diablos siente curiosidad por el duque? Incluso me hizo buscar a su ex-prometida.

—¿Quieres saberlo? Ella será mi esposa.

—¿Cómo? Si es eso cierto, ellos vivieron juntos diez años, todo mundo va a perder la cabeza.

—Mmm…. —Rió alegremente. Se había comprometido cuando era joven y vivió a disgusto con esa pareja durante 7 años. Lo que esto significaba para otros no le importaba.

Parece que tengo mucha suerte.

Cruzó sus piernas y se apoyó en el sofá para pensar. La razón por la que no le dio una respuesta inmediata fue para averiguar si lo que le había dicho era verdad. Ahora que había comprobado que era cierto y que además conocía la razón por la que quería dejar Thierry, se había vuelto perfecta. Su lengua hormigueo por alguna razón.

—Fue por mi hermano que vine a Thierry a buscar esposa.

—Oh, así que fue por él, me sorprendió la idea de que quisieras venir.

—Resulta que me dio un buen consejo.

Él tenía un medio hermano, era el hijo mayor de su padre, pero debido a que no era hijo de la emperatriz, tuvo que cederle el trono. Sin embargo, siempre mantuvieron una buena relación. De repente, había anunciado su compromiso con una nativa de Thierry, pronto ella quedó embarazada.

—¿Cómo es posible? Nunca ha habido un escándalo más grande. Aunque la pareja es bastante unida.

Una extranjera había concebido una princesa. No podían aceptarlo. Era de cierta forma natural que la gente a su alrededor estuviera asombrada, pero incluso todo el continente se sorprendió.

—De todos modos, es justo lo que necesito ahora. —Se rió tranquilamente haciendo que su guardaespaldas dejara de quejarse.

Cuando había comentado que estaba pensando en casarse, su hermano le recomendó ir a Thierry a buscar novia, incluso su cuñada se lo había insinuado.

—Su majestad, Thierry es mi país natal, es hermoso ¿no le gustaría tener niños pequeños, hermosos y amables?

—Creo que puedes saberlo con solo mirarme.

—De todos modos, eres bueno para las palabras vergonzosas.

En retrospectiva, el 80% de sus recuerdos con la pareja eran lamentables debido al creciente afecto entre ambos, pero ambos le recomendaron Thierry para conseguir esposa.

Pese a eso, la razón por la que Arend eligió este país, fue por una razón más sencilla, era un gran imperio, con mucha gente, de entre tantos, debía haber alguien digno para convertirse en su esposa. Pensó en ello vagamente. Si su caballero supiera eso, seguramente se habría ido de espalda. De todos modos, al final, consiguió justo lo que quería. Era justo como pensó ayer. “Recogió una piedra que habían tirado al barro y descubrió una joya.” Pronto otro pensamiento lo sacó de su mente.

—¿Qué hora es?

—Ya es tiempo de reunirnos con el emperador de Thierry en la explanada. Si se levanta en ese momento, llega perfectamente a tiempo.

—¿Es así? Entonces vámonos.

Había dos personas esperándolo.

♦ ♦ ♦

Niveia se despertó temprano por la mañana, no había podido dormir bien la noche anterior. Anoche había tomado la mano de Rubiel y dormido en el carruaje hasta que regresaron a la propiedad del marqués, se sintió como una secuestradora, él lo pensó.

—¡Rubiel! ¿Estás a salvo?

Su padre lo decía debido a ella. Creyó que estaría enojado, pero no lo estaba, solo parecía preocupado.

—¿Padre…? Tengo sueño…

—Sí, sí, ya es tarde… —Abrazó a su pequeña hija con fuerza, tenía una expresión que lo hacía lucir como si fuera a estallar en lágrimas. Revisó a la niña varias veces para asegurarse que no hubiera ningún daño y finalmente se fundió en un abrazo realmente largo con ella.

Sabía que tenía resentimiento hacia ella, que se había llevado a la joven, pero le importaba más que había regresado sana y salva. Era un padre para su hermana, pero no para ella. Habría preferido creer que el marqués era incapaz de saber cómo ser un padre y no que era alguien que podía dar tanto cariño. La hizo sentir como una niña que había fallado al hacer su travesura y se dirigió a su dependencia.

La ansiedad de ver a Arent al día siguiente no se le olvidó, así que solo pudo dormir cuatro horas antes de levantarse temprano para poder estar lista al ir al palacio imperial al medio día y encontrarse con él. Cosa que no era sencilla al ser una noble que tenía que hacer todo por sí misma, sin embargo, era algo normal para ella.

En aquel anexo no había quien la ayudará a bañarse y vestirse, pero pronto unas pisadas llamaron su atención, así que miró fuera de su habitación para encontrarse con un par de ojos rojos como rubíes, asomándose.

—¡Hermana!

—¿Rubiel? —Su presencia la sorprendió, no era usual que los nobles ociosos se levantarán antes de mediodía y la pequeña se había quedado despierta hasta tarde el día anterior, así que aún debería estar en el país de los sueños. Además, que hacía en su dependencia. —¿Qué haces aquí?

—Vine porque te extrañé, ¿puedo entrar?

—¿De verdad? Claro, pasa. —Ese cariño inocente era extraño, estaba de mal humor pero dejó que la niña entrara y se sentara.

Ella pasó risueña y se sentó en un mullido sofá, para después dar un vistazo a los preciosos vestidos caros que colgaban en el armario de su hermana. —Wow —realmente los admiraba. Se comportaba con total familiaridad. Quizás la visita del día anterior al palacio con su hermana, había sido una prueba de intimidad—. Me alegra que estés aquí y poder venir a verte durante el día, me aburro cuando estoy sola.

—¿Por qué es eso? ¿La niñera no juega contigo? —Ella trató de responderle amablemente, mientras elegía un vestido. ¿Cuál sería mejor, blanco o rojo?

—Ella juega conmigo, pero siempre es lo mismo, ya he leído todos los libros, jugué con todas las muñecas y me divertí mucho…

—¿No tienes amigos?

—Sí, pero todos se quedan en sus casas.

—¿Cómo es eso? Sería bueno que tú los invitaras o te invitaran a jugar de vez en cuando.

—Es porque su esposa me odia.

Niveia miraba el vestido blanco en su mano izquierda y el vestido rojo delante de ella, entonces miró hacia atrás hacia la niña sentada en un sillón lo suficientemente alto para dejar sus piernas colgando con las puntas de sus dedos apuntando al piso.

—Su esposa dijo que odia eso.

—Su esposa, ¿te refieres a la marquesa?

—Sí.

Miró la cabeza de Rubiel, inclinada, mirando la punta de sus pies para después volver la mirada hacia el frente. Era natural, no hay esposa que pueda aceptar de buena manera un hijo ilegítimo que haya sido nombrado contra su voluntad. Más aún si se trataba de su madre que era abiertamente ignorada en la mansión.

Vertiste tu ira hacia la niña.

No era amada por el marqués y no podía confiar en nadie en ese lugar, así que ver a la niña feliz, debió haberla enfurecido.

Si no te sentías cómoda, ¿por qué te quedaste?

No podía entender sus circunstancias y simplemente la compadeció tranquilamente. Dentro de ella, incluso se disculpó.

| Índice |

15 thoughts on “Ya no te amo – Capítulo 18

  1. elegtsol says:

    Muchas gracias por trabajar esta novela, me encanta y espero sigan traduciéndola con más asiduidad! Las dos hermanas sufren del mismo mal, tener una madre/padre horrible… Que ganas tengo de ver como el ML le dice que se comprometen y la cara que pone el tolai del exprometido mijijiji

  2. MuffinStar says:

    Dios! Cada capitulo me deja con ganas de leer mas!
    Ya quiero ver la cara de sorpresa de todos cuando sepan que Niveia sera la esposa de Arent Joachim sobre todo quiero ver la reacción de Valor y el del idiota del príncipe heredero.
    Gracias por la actualización.

  3. Vale~ says:

    Muchas gracias por el cap ♥, es una lastima que no pueda ser hermanas muy unidas debido a cómo se comportó su padre, Rubiel es una niña muy linda; ya quiero leer cuando el idiota de Valor se entere de su casamiento Ja! Se le va a caer el cielo

  4. Nina chan says:

    muchas gracias por el capítulo, me gustaría que en algún momento el padre de la prota se arrepienta del maltrato que a sufrido por parte de su propia famila, espero con ansias el capítulo de la boda y cuando anuncien el compromiso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.