El plan de la villana Roxanne – Capítulo 4: El segundo hermano es demasiado tsundere

Escrito por Polly

Asesorado por Maru

Editado por Bonnie Lee


No sé qué está esperando de mí, pero no deja de mirarme… ¿Pensará en cómo matarme? Sería mucho menos incómodo para mí si al menos me insultara como siempre hace.

Hace quince minutos que George entró a mi habitación, después de que Katherine fuera por mi biberón, y desde entonces no ha dicho nada. Solo está allí parado junto a mi cuna mirándome fijamente con sus pequeñas manos agarradas de los barrotes de madera.

—Tú… no entiendo por qué tanto escándalo. Eres un bebé bastante feo, y no haces nada interesante. Continue reading

Joven esposa del Capitán (de 62 años) – Capítulo 31: Orden de la Nieve

Traducido por Bee

Editado por Sharon


En la mañana, fui con mi madre al sastre.

Ayer confiaba en poder pasar. Sin embargo, todavía estaba nerviosa, así que no pude dormir mucho. En tal estado, ¿estaría bien por la tarde?

Fuimos por las prendas tal y como había dicho mi madre.

Ella no era mucho más alta que yo, por lo que tampoco crecería mucho a partir de ahora. Por lo tanto, creo que la ropa que compré hoy podría usarse por el resto de mi vida.

Después, comimos una comida ligera en la ciudad. Continue reading

Mi hermana, la heroína – Capítulo 115: Extra

Traducido por Sharon

Editado por Tanuki


La melancolía llenó el aire en uno de los cuartos de la Mansión Noir.

Para bien o para mal, la Mansión siempre estaba llena de vida y alegría debido a la presencia de una cierta Señora. Sin embargo, un sentimiento de cansancio abrumador llenó el salón.

Sólo había dos personas allí.

Una de ellas era Mishuli Noir.

Eran unos años después de haberse graduado de la Academia. Con casi veinte años, seguía siendo una señorita permaneciendo en la Mansión Noir. Lo más probable es que vaya a pasar toda su vida allí. Continue reading

El Duque que odia a las mujeres – Capítulo 5: El duque de Magnaria

Traducido por Kiara

Editado por Tanuki


Corrí por extraños corredores hasta que llegué a lo que parecía el tipo de lugar que estaba buscando. La terraza fue creada para parecerse a un jardín cuadrado en un rincón tranquilo y alejado del salón del palacio; de allí escuché las voces de las damas.

—Oh querida, solo eres una pobre aristócrata, ¿cómo conseguiste que el Duque te notara?

— ¿No es porque le dijo que le dolían los dedos sin siquiera bailar e hizo que le quitara los zapatos y le acaricia los pies? Me sorprendió la forma en que decidió usar su cuerpo porque obviamente no tiene confianza en su cara. Continue reading