Decidimos actuar de inmediato, antes de que Su Alteza se enterara y me regañara, así que Bärg y yo nos dirigimos directamente al despacho del señor Rasco.
El señor Rajita había querido acompañarnos, pero era evidente que su presencia solo complicaría las cosas, así que declinamos amablemente su oferta. Seguí leyendo “Dinero de consolación – Capítulo 114: Rajita es un seguidor de Rasco (2)”
