El Perseguido – Capítulo 112: Chi Yuan Shan

Traducido por Shisai

Editado por Sakuya


—… Lo diré cuando lleguemos a casa esta noche —respondió Chi Yan, bajando la cabeza.

—Está bien, pero no olvides devolverlo con intereses esta noche —Ye Ying Zhi no lo obligó a decirlo ahora.

Después de regresar a la casa de la familia Ye, el mayor no lo llevó de regreso al pequeño edificio, le indicó al conductor que los llevara a la biblioteca al oeste de la casa principal.

Chi Yan sabía que estos lugares albergaban la herencia de varias familias, y no se permitía la entrada a personas que no tenían el mismo apellido. No esperaba que Ye Ying Zhi lo llevara ahí para recoger libros. Se paró en la puerta, sin atreverse a entrar.

—Hermano mayor Ying Zhi, ¿es apropiado que entre? ¿No está prohibido este lugar a personas con otros apellidos?

—Ya vas a tomar mi apellido Ye, ¿qué es una biblioteca a la que no puedes ingresar? —A Ye Ying Zhi no parecía importarle, llevó a Chi Yan a la biblioteca.

Tenía tres pisos y no se encontraba nadie más dentro. Había varias filas de estanterías de madera negra que se extendían hacia arriba hasta el techo y Chi Yan no sabía por dónde empezar a buscar después de entrar. Ye Ying Zhi lo ayudó a elegir algunos libros simples para llevar, y después de regresar al pequeño edificio, sacó un cuaderno donde escribió sus notas en el pasado y se lo dio a Chi Yan como referencia.

Sin embargo, el joven no pudo establecerse para estudiar durante este corto período de tiempo. Después de regresar al pequeño edificio, acompañó a Ye Ying Zhi a tomar su medicina primero, luego fueron de regreso al dormitorio. Chi Yan estaba asustado todo el camino al ser cargado, temiendo que Ye Ying Zhi se enfermara repentinamente debido a su falta de fuerza física. El otro vio que sus ojos se agrandaron, sonrió y le dio un beso en la frente.

—¿De qué tienes miedo? Este hermano mayor no te va a comer.

Me temo que tu cuerpo no pueda soportarlo. Chi Yan casi quería decir estas palabras, pero se las tragó. Había aprendido a ser más sabio y prefirió evitar decir algo que lo provocase.

Almorzaron en el dormitorio. Después de tener sexo dos veces por la tarde, cayó en un sueño profundo y no se despertó hasta las siete de la noche para cenar. Chi Yan y Ye Ying Zhi comieron lentamente y terminaron de comer después de las ocho en punto. El mayordomo se acercó y dijo que tenía algo que informar a Ye Ying Zhi.

En estos días, cuando Chi Yan estaba cerca, el mayordomo no se atrevía a venir al pequeño edificio para buscar a Ye Ying Zhi a menos que hubiera una emergencia. Ambos hombres fueron al estudio y luego regresaron al dormitorio unos minutos más tarde.

Ye Ying Zhi hizo un gesto con la barbilla en dirección a Chi Yan y le dijo al mayordomo—: Puedes contarle al joven maestro Chi lo que sucedió y dejar que Ah Yan decida por sí mismo.

El joven adivinó débilmente que este asunto estaba relacionado con él, pero no podía imaginar de qué se trataba.

El mayordomo bajó los ojos y repitió con reverencia la noticia que acababa de recibir.

—Durante la cena al final de la ofrenda ceremonial de esta noche, el Sr. Chi se desmayó repentinamente. Ahora lo han enviado de regreso a la casa Chi. Al Sr. Chi le gustaría verlo.

—¿Qué quieres decir? —Chi Yan frunció el ceño.

El Sr. Chi al que se refería el mayordomo era su padre, Chi Yuan Shan. Su abuelo estaba en retiro en ese momento por lo que su padre había representado a la familia Chi para participar en la ceremonia de oración. Pero de la nada, Chi Yuan Shan se desmayó repentinamente sin motivo y luego le pidió que regresara, sospechaba que podría haber alguna conspiración o trampa esperándolo en la familia Chi. Pero era inútil conspirar contra él. Aparte de Chi Rong, el resto de la familia Chi no tenía ninguna razón de peso para querer que muriera.

—La situación ahí realmente no es muy buena, así que el joven maestro Chi debe regresar y echar un vistazo —El mayordomo respondió cortésmente.

Ye Ying Zhi agitó la mano.

—Solo dilo, ¿cuál es la situación con Chi Yuan Shan ahora?

El mayordomo reflexionó un momento y susurró—: … Puede que sea la última vez que lo vea.

Las pupilas de Chi Yan se encogieron. Chi Yuan Shan solo tenía cincuenta y pocos años este año, cuando lo vio desde la distancia durante la ceremonia de la mañana, no había señales de que estuviera a punto de morir. Pero el mayordomo no se atrevería a mentir frente a Ye Ying Zhi, ya que las reglas de la casa de la familia Ye eran muy estrictas. Además, este mayordomo no era una persona incompetente. Habría enviado a alguien para verificar la noticia en lugar de simplemente escuchar a la familia Chi.

Chi Yan miró a Ye Ying Zhi y bajó la cabeza.

—Quiero volver y echar un vistazo.

—Iré contigo —Ye Ying Zhi asintió con la cabeza, luego miró al mayordomo—. Prepara el auto.

—No es necesario, hermano mayor Ying Zhi, no descansaste mucho esta tarde, por favor descansa bien en casa. Yo… echaré un vistazo y volveré. De todos modos, Chi Yuan Shan disolvió nuestra relación padre-hijo hace mucho tiempo —el joven miró al cielo afuera mientras hablaba.

—Aunque ya has roto tu relación con Chi Yuan Shan y no tengo que usar ropa de duelo para llorar su muerte, no hay ninguna razón por la que no debería acompañarte cuando ocurre algo así. También puedo descansar dentro del coche —insistió en subir al coche con él.

Cuanto más se acercaban a la casa Chi, más familiar se volvía el paisaje circundante. Chi Yan recordaba vagamente que cuando tenía tres o cuatro años, Chi Yuan Shan parecía tratarlo bien y le compraba juguetes. Uno de sus favoritos era un tren de juguete que funcionaba con pilas, muy de moda en ese momento. Su padre lo llevó al patio para armar las vías del tren de plástico y se sentó pacientemente con él, mirándolo mientras el pequeño tren de juguete corría por las vías del tren.

Pero después de mucho tiempo, a medida que crecía gradualmente, sospechó que las vías del tren de plástico amarillo y el pequeño tren de juguete rojo eran todas ilusiones.

Su madre no le había hablado del problema entre ella y Chi Yuan Shan. Después de que Chi Yan fue mayor y sensato, escuchó vagamente de varias personas y reunió información sobre lo que sucedió durante ese tiempo. Algunas personas le habían dicho que Chi Yuan Shan, durante su juventud, era un joven con aspiraciones similares a las de Xu Rui. Odiaba a la tradicional familia Chi y se fue después de luchar por la oportunidad de ir a una escuela lejana. Conoció a la madre de Chi Yan en la universidad y se enamoró rápidamente.

Sin embargo, era el hijo mayor e inevitablemente heredaría la familia Chi. Después de su graduación, el clan familiar comenzó a presionarlo para que se fuera a casa. Al final, ambas partes cedieron. Chi Yuan Shan acordó regresar y la familia Chi acordó permitirle casarse con la madre de Chi Yan, quien era una persona común. La madre de Chi Yan todavía era muy joven en ese momento. Al enterarse de los antecedentes y la situación de su amante, decidió abandonar su vida en el mundo exterior y casarse con un miembro de la familia Chi, incluso si esto significaba abandonar su carrera, su futuro y las oportunidades de visitar a sus propios padres.

Todo iba bien al principio y Chi Yuan Shan hizo todo lo posible para proteger a su esposa. A pesar de que nació en un clan familiar taoísta inusual, la pareja todavía tenía una vida cálida y dulce. Pero los buenos tiempos no duraron mucho. Justo cuando Chi Yan estaba a punto de nacer, su madre descubrió que el padre de Chi Yan tenía una amante afuera, y esa mujer también estaba embarazada de un niño que era cuatro meses menor que el de ella. Se enteró de esto porque la familia Chi no permitía que ningún linaje quedará afuera, por lo que trajeron a esa mujer de regreso y le dieron un lugar para quedarse en un patio fuera de la casa principal.

Chi Yuan Shan lloró y pidió perdón, dijo que fue engañado por fantasmas, que no sabía que la mujer estaba embarazada y que la llevaban a casa. Prometió que el niño sería criado por el clan y que no tendría contacto con la otra parte. La madre de Chi Yan lo perdonó.

El nombre de Chi Yan fue dado por su madre y Chi Yuan Shan, pero el nombre de ese niño que nació cuatro meses después que él, lo decidió el abuelo Chi. Lo llamó “Chi Rong” porque quería que Chi Yan y su madre acomoden a ese niño.

La situación más tarde fue bastante diferente de lo que Chi Yuan Shan había prometido. Al principio, solo eran rumores de que fue a visitar a Chi Rong y a su madre en su patio. La madre de Chi Yan lo cuestionaba y discutía con él; más tarde, la madre de Chi Yan ya no se preocupaba por él y ya no podía controlarlo. Posteriormente, Chi Yuan Shan regresó a casa cada vez menos. Cuando Chi Yan tenía seis años, Chi Rong y su madre se mudaron a la casa principal. Cuando tenía dieciséis años, su madre y Chi Yuan Shan finalmente se divorciaron. También rompió su relación padre-hijo y dejó la casa de la familia Chi por completo con su madre.

Podrían tolerar a los demás, pero es posible que otros no los toleren. Finalmente, el automóvil se detuvo frente a la puerta de la casa Chi. Ye Ying Zhi no pidió entrar con él. En cambio, se sentó en silencio en el coche y esperó, indicando que entrara.

Esta fue la primera vez que regresó desde que dejó la casa Chi cuando tenía dieciséis años. El anciano mayordomo de la familia Chi estaba en la puerta esperándolo, y cuando lo vio llegar, no pudo esperar, rápidamente lo llevó a la habitación de Chi Yuan Shan.

El hombre estaba acostado en la cama con una colcha sobre su cuerpo. Su rostro estaba cetrino y sus ojos estaban cerrados. De un vistazo, Chi Yan no pudo decir si estaba vivo o muerto.

Había un joven alto y delgado parado frente a su cama, era Chi Rong. Aparte de eso, no había nadie más en la habitación. El viejo mayordomo cerró suavemente la puerta y se retiró. Chi Yan lo escuchó vagamente dejar escapar un suspiro muy suave.

Chi Yan se quedó junto a la puerta y no se movió por un tiempo. Todavía estaba alerta contra el padre y el hijo. Después de todo, ambos querían matarlo. Chi Yuan Shan podría no estar involucrado en ese incidente, pero seguramente sabía lo que había hecho Chi Rong.

Si no se hubiera acordado del pequeño tren de juguete rojo cuando escuchó la noticia del mayordomo de la familia Ye, es posible que no regresará para echar un vistazo.

La gente era así. Si uno nunca lo ha recibido antes, es posible que no tenga muchas esperanzas o deseos. Pero una vez que lo había obtenido antes y luego lo había perdido, no pudo evitar engañarse a sí mismo de que todo esto era falso, todo era una ilusión, que no lo había perdido todavía y que esa cosa todavía le pertenecía. Pero Chi Yuan Shan nunca cooperó con su autoengaño, y siempre le presentó hechos una y otra vez, frustrando sus hermosas ilusiones sobre su padre, hasta que ya no tuvo ninguna esperanza.

Pero después de escuchar al mayordomo decir “puede que sea la última vez que lo vea”, decidió ir.

Probablemente, no se habría rendido por completo como pensaba.

Al escuchar el sonido, Chi Yuan Shan abrió los ojos como si sintiera algo. Miró a Chi Yan e hizo un sonido de “huh huh” en su boca.

El mayordomo no dijo tonterías ni exageró los hechos. Lucía como si estuviera a punto de morir. Ya estaba tan débil que no podía pronunciar una frase completa.

Chi Yan lo miró a los ojos y se acercó dos pasos. Esa mirada le recordó su infancia, cuando Chi Yuan Shan lo acompañaba para jugar con el pequeño tren, concentrado, tranquilo y dedicando su amor a su hijo. Durante este tiempo, no miró a Chi Rong.

Chi Rong dio dos pasos a un lado. Caminó involuntariamente hacia adelante y se puso en cuclillas junto a la cama de Chi Yuan Shan. Vio a la otra parte luchando y escupiendo desesperadamente algunas sílabas vagas, parecía que estaba preguntando “¿Cómo está tu madre?”.

—Ella falleció durante mi segundo año en la universidad —Chi Yan lo miró fijamente.

Chi Yuan Shan cerró los ojos, su rostro pálido y marchito, lucía triste. Movió sus dedos secos.

Chi Yan notó que, además del pulgar, los otros cuatro dedos de su mano izquierda se levantaron ligeramente hacia arriba. Estaba contando el número de años que había estado muerta su madre.

Como si estuviera infectado, de repente sintió una oleada de inmenso dolor en su corazón. No podía entender cómo Chi Yuan Shan, que parecía normal y estaba de muy buen humor esa mañana, de repente se vería como si estuviera muriendo; y tampoco podía comprender por qué se estaba comportando así.

Chi Yuan Shan volvió a abrir los ojos y miró fijamente a Chi Yan, como si estuviera recordando seriamente su apariencia actual. Sus labios se movieron, pero solo logró emitir dos sonidos. Por el movimiento de sus labios, dedujo que había dicho “Hijo”.

Intentó con todas sus fuerzas levantar su cuerpo para acercarse, pero no pudo hacer esta simple acción. Finalmente, Chi Yan no pudo soportarlo más y se inclinó para acercarse a él. Luego escuchó a Chi Yuan Shan murmurar dos vagas palabras en sus oídos: —Rápido, vete.

Chi Yan no pudo descifrar lo que dijo y giró la cabeza para mirarlo. Chi Yuan Shan dejó caer la cabeza, cerró los ojos y su respiración se detuvo.

Lo último que dijo fue “Hijo, rápido, vete”.


Shisai
¡¿Qué está pasando?!

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