La Tierra está en línea – Capítulo 51: Ya viene, ya viene. Cierra la puerta…

Traducido por Shisai

Editado por Shiro


La habitación estaba a oscuras, la única luz provenía del ordenador. Tang Mo se inclinó, miró la pantalla y puso la mano en el ratón de manera inconsciente para moverlo. Sin embargo, una vez que pulsó el botón de aceptar, el puntero desapareció de la pantalla, dejando solo la cara de Fu Wenduo.

—Retrocede un poco —le dijo Tang Mo.

Fu Wenduo retrocedió tres pasos y reveló el entorno que había detrás de él.

Observó con atención las cosas que rodeaban al hombre de negro. Fu Wenduo tenía una luz allí, revelando que estaba en una pequeña habitación, cuya puerta estaba cerrada. El espacio estaba abarrotado de cajas de cartón, dando la sensación de un pequeño almacén. El polizón estaba mirando hacia arriba en ese momento.

—¿Qué estás mirando ahora? —preguntó.

—Un monitor muy pequeño —respondió Fu Wenduo de inmediato—, del tamaño de la palma de la mano que cuelga de una esquina del techo de la habitación —describió todo para evitar que Tang Mo siguiera preguntando—. Después que nos separamos, el Zapatero de Hierro me llevó a una pequeña habitación. Estoy en la misma fábrica que tú, pero en un almacén de comestibles que está detrás. Se fue después de traerme aquí. Lo intenté, pero no pude abrir la puerta ni las ventanas. La torre negra me dijo que la puerta y las ventanas no se podían abrir. Además, Tang Mo…

La voz del hombre se detuvo.

Tang Mo inclinó la cabeza, mirando el rostro tranquilo del otro en la pantalla.

—¿Puedes usar tu habilidad ahora mismo? —preguntó Fu Wenduo.

El corazón del exbibliotecario se encogió.

Tenía muchas habilidades. En ese momento, la más adecuada de usar frente a ambos hombres era la de «Tengo un campo espiritual peor que el de un protagonista». Esta era una habilidad única. Dos meses atrás, utilizó esa misma habilidad para sellar un fósforo gigante en su cuerpo. Y antes de entrar en esa oficina, Tang Mo lo había sacado en cuanto escuchó la voz de Xing Feng, preparándose para lo peor.

Después de que Fu Wenduo le llamara de repente por vídeo, colocó el fósforo junto al ordenador. Entonces, giró lentamente la cabeza y miró el arma que acababa de colocar sobre la mesa. Sus ojos se quedaron en la mesa vacía, donde había estado el fósforo, durante mucho tiempo antes de mirar su muñeca izquierda. En ella se veía el tatuaje de color rojo brillante, el cual sujetó para utilizar su habilidad.

Medio minuto después, miró a Fu Wenduo.

—No puedo usar mi habilidad. Cuando entré en la habitación, la había estado usando, pero en una momento de inatención atención, dejé de poder hacerlo.

—Yo estoy igual —respondió el de negro—. Después de entrar en esta habitación, quise romper las ventanas, la puerta o las paredes, pero no pude usar mi habilidad. Tang Mo, yo tampoco puedo usar mis accesorios.

Sacó el rubí de su bolsillo y lo elevó sobre su cabeza.

Se escuchó un ruido sordo cuando el rubí impactó contra su cabeza, para luego rodar y finalmente aterrizar en la palma de su mano.

—Tampoco puedo usar mis accesorios.

Los dos se miraron a través de la pantalla y permanecieron en silencio durante mucho tiempo.

Al momento siguiente, preguntaron al unísono:

—¿Cuál es tu misión?

El asombro dejó a ambos sin palabras.

Justo ahora, Tang Mo había escuchado el aviso de la misión de la torre negra. Pero no lo oyó en el lado de Fu Wenduo, lo que indicaba que la voz de la torre negra no podía transmitirse a través del vídeo. Aunque las dos personas se habían visto obligadas a hacer una videollamada repentina, primero debían determinar el propósito de la otra parte. Si se trataba de la misma tarea, era natural trabajar juntos, sin embargo, si era diferente, o incluso opuesta, entonces, su peor enemigo era el otro.

Tang Mo pensó un momento antes de decir:

—La torre negra quiere que encuentre algo para el Zapatero de Hierro.

Fu Wenduo sonrió.

—Qué coincidencia. Igual yo.

—Esa cosa normalmente es líquida pero también puede estar en forma de pasta.

—Muchas veces, se envasa en una lata, pero también puede estar en una botella.

Mirarse el uno al otro a través de una pantalla mientras desconfiaban mutuamente, Tang Mo, de manera inesperada, encontró la situación un poco interesante. La sensación que le traía sondear al otro era más emocionante que la urgencia del juego.

—Vamos a escribirlo juntos, Fu Wenduo. Estoy en una oficina, así que hay lápiz y papel. Tú tienes muchas cajas de cartón detrás de ti. Puedes escribir en ellas. Mostraremos la respuesta al mismo tiempo.

—De acuerdo.

Tang Mo sacó un bolígrafo y un papel del cajón del escritorio y Fu Wenduo arrancó un trozo de la caja de cartón. El exbibliotecario escribió tres palabras en el papel mientras el polizón hacía lo mismo con un cuchillo. Después de diez segundos, los dos se detuvieron al mismo tiempo.

Miraron la pantalla.

—Haré la cuenta atrás y luego lo mostraremos juntos —sugirió Tang Mo.

—Bien —convino Fu Wenduo.

Los dedos del jugador sujetaron los bordes del papel mientras hacía la cuenta atrás.

—Tres, dos, uno…

Presentaron las palabras que acababan de escribir a la otra persona.

【Betún para zapatos】

Tang Mo suspiró interiormente mientras fingía tranquilidad en la superficie.

—Parece que esta vez vamos a cooperar.

Fu Wenduo dejó el cartón.

—¿Cuál es la situación de tu lado?

—Entré en un lugar mucho más grande que el tuyo. —El exbibliotecario comenzó a explicar su situación—. Parece ser el área de trabajo principal de la fábrica. Una puerta conduce al área de procesamiento de alimentos. Antes de que la Tierra se pusiera en línea, muchos trabajadores debieron haber venido a comprobar los envases de los alimentos. Debieron haber habido muchas bolsas de comida. Ahora solo quedan algunas dispersas y otras sin descubrir. Me llevé una caja de pan por si el juego se prolongaba demasiado. —Hizo una pausa y continuó—. Ahora estoy en la oficina detrás del área de procesamiento de alimentos…

Tang Mo explicó a grandes rasgos lo que había hecho y Fu Wenduo dijo:

—De acuerdo. Esta vez nuestra misión es la misma. Pero el Zapatero de Hierro no ha aparecido y no sabemos dónde encontrar el betún. Pero ¿dijiste que había un jugador que ya ha participado en el juego?

Fu Wenduo estaba solo pero Xing Feng estaba en el despacho con Tang Mo.

El exbibliotecario asintió y miró al desconocido.

—Señor Xing, usted lleva tiempo participando en este juego. ¿Puede decirme las reglas específicas del juego?

El aludido se encogió en la esquina, mirándolo con horror. Una vez que descubrió que estaban teniendo una muy buena conversación —a sus ojos—, parecía muy asustado, y tragó saliva nerviosamente una vez que le hizo una pregunta.

—Es encontrar el betún. El Zapatero de Hierro dijo que el betún se encuentra en una de nuestras ubicaciones. Definitivamente está en estos dos lugares. Solo nos dejará ir si encontramos el betún. Si no lo encontramos, él… él… ¡Ah! Pronto lo sabrás. Lo sabrás…

Tang Mo vio la mirada temerosa del otro y entrecerró los ojos. Su mirada suspicaz estaba clavada en el cuerpo de Xing Feng, pero no volvió a hablar con él. Parecía que no había encontrado nada mientras seguía preguntando a Fu Wenduo.

—¿Cuál es tu situación concreta? ¿Hay peligro?

Tras escuchar esto, Fu Wenduo miró la parte inferior de la pantalla antes de levantar la vista.

—Nada especial, solo tres cuerpos.

Tang Mo frunció el ceño.

—Tienes tres cuerpos ahí. Estrictamente hablando, solían ser tres jugadores. Dos jugadores murieron aquí. Así que el número de personas en ambos lados del juego es el mismo… —Mientras hablaba, descubrió que Fu Wenduo estaba mirando algún lugar debajo de la pantalla y se puso alerta—. ¿Qué sucede?

—La apariencia de estos tres cuerpos es muy singular —comentó con ligereza.

—¿En qué sentido?

El polizón guardó silencio por un momento antes de levantar la vista.

—La sangre de sus cuerpos fue drenada y ahora están momificados.

Esbozó la escena utilizando el lenguaje más sencillo. Tang Mo no pensó demasiado y asintió ligeramente. Él no lo sabía, pero Fu Wenduo miraba la pequeña pantalla en un rincón de la habitación. Debía situarse muy cerca a ella si quería ver las cosas del otro lado con claridad.

La luz blanca y helada iluminaba toda la habitación. Fu Wenduo estaba de pie frente a una pared, expresión inmutable, pero había un cadáver momificado a tan solo diez centímetros delante de él. Un rostro marchito y oscurecido, unos ojos enormes que sobresalían a causa del miedo. Mucha gente no se imaginaba lo grandes y redondos que eran en realidad los ojos humanos ni cuánto podían llegar a sobresalir de las cuencas. Las pupilas negras apenas ocupaban una pequeña parte del centro, mientras que las blancas constituían la mayor parte del órgano.

Tres cuerpos momificados estaban clavados en la pared en posición de cruz, como la crucifixión de Jesús.

La distancia era tan escasa que el olor pútrido llegaba a la nariz de Fu Wenduo, pero a pesar de ello le habló a Tang Mo con inexpresivo.

—Si no hay pistas adicionales, solo podemos esperar la aparición del Zapatero de Hierro.

El exbibliotecario asintió:

—Sí, respecto a eso…

Entonces, se escuchó un fuerte estruendo. El corazón de Tang Mo se aceleró de repente. El ordenador se oscureció y la imagen de Fu Wenduo desapareció.

Al mismo tiempo, Xing Feng se aferró temerosamente a la pared de la esquina.

—Ya viene, ya viene. Cierra la puerta… ¡No puedo matarlo, no puedo matarlo…! —gritó con voz ronca y asustada.

Tang Mo tomó una respiración profunda y se dio la vuelta. Miró a Xing Feng y preguntó deprisa:

—¿Quién es? ¿El Zapatero de Hierro?

Xing Feng negó con la cabeza, su voz intermitente:

—No es… No es el Zapatero de Hierro. ¡El lobo! ¡Se acerca! —Entonces, de repente, pareció pensar en algo y miró emocionado a Tang Mo—. Eres un jugador oficial. Dijiste que tu habilidad no funcionaba, así que debes ser un jugador oficial. Debes ser poderoso. ¡Mátalo, debes matarlo! Si no lo matas esta noche, todos vamos a morir.

En ese momento, la voz de un niño se escuchó en los oídos del jugador:

¡Ding, dong! Jugadores, tengan en cuenta que después de tres minutos aparecerá el lobo limpiabotas que más odia el Zapatero. Maten al lobo limpiabotas y obtengan una Gota de Betún. Por favor, participen activamente y maten al lobo limpiabotas.

El noveno de los diez misterios sin resolver del Reino Subterráneo. ¿Por qué el laborioso y encantador Zapatero de Hierro es tan pobre? El Zapatero de Hierro estaba desconcertado. Hasta que un día descubrió que a los odiosos lobos limpiabotas les encantaba robar el betún. ¡Maten a los lobos limpiabotas! Todos son responsables.

Los avisos de la torre negra se detuvieron. En la fábrica oscura, los dedos de Tang Mo se apretaron gradualmente.

De repente, oyó un sonido sordo que se colaba por la puerta. Parecía que algo golpeaba la puerta del despacho de al lado con todas sus fuerzas. Lo repitió diez veces antes de que se oyera el estruendo de algo rompiéndose. La cosa parecía haber atravesado la puerta, estrellándose contra la pared del pasillo.

Un sonido feroz se escuchaba fuera de la puerta, como si la bestia estuviera rugiendo.

La expresión de Tang Mo se tornó sombría, tras lo que se dirigió a un rincón de la oficina y cogió un jarrón de porcelana azul y blanca de la estantería.

♦ ♦ ♦

En la sala de comestibles, al otro lado de la fábrica, Fu Wenduo vio que la pantalla se oscurecía de repente, y su expresión cambió al observar la sala.

Un segundo después, el monitor que colgaba en la esquina de la habitación se iluminó de repente. Levantó la vista con recelo, encontrándose con los singulares copos de nieve de los viejos televisores, los cuales parpadearon durante tres minutos. Luego, sonó una música alegre y familiar, y los copos de nieve se convirtieron en un halo de colores.

Un pequeño punto apareció en el centro de la pantalla, en medio del magnífico efecto. El punto negro se hizo más grande y más claro. Por fin, apareció una mini torre oscura en el centro de la pantalla, la cual estaba rodeada con el efecto especial de un halo que parpadeaba constantemente.

La música se detuvo de repente y un villano de dibujos animados saltó de una esquina de la pantalla. Llevaba un vestido azul con una corona de cristal en la cabeza. Se escondió detrás de la torre negra y miró tranquilamente a su alrededor. Cuando confirmó que no había malos, se rio y salió de detrás de la cabellera negra hablando en voz alta por un micrófono.

—¿Cuáles son los diez principales misterios sin resolver del Reino Subterráneo?

»¿Quién se llevó a la hija de la Abuela Lobo?

»¿El rey del canto terrible del primer piso de la torre negra es Pinocho o el Zapatero de Hierro?

»Tum, tum, tum, ¡todo existe en «Preguntas y respuestas felices»! Hola a todos, soy vuestra presentadora favorita del Reino Subterráneo TV, Wang Xiaotian. Es momento de Preguntas y respuestas felices. ¿Cuál es vuestro sueño? ¿Qué es lo que quieren? Vengan al juego de Preguntas y respuestas felices, pueden tenerlo todo. A continuación… ¡Por favor, escuchen la pregunta!

♦ ♦ ♦

La autora tiene algo que decir:

Tang Tang: Dejarme luchar mientras el viejo Fu responde a las preguntas. ¿Estás despreciando mi coeficiente intelectual o la fuerza del viejo Fu?

Viejo Fu: … ¡Solo quiero saber por qué mi esposa y un hombre extraño están solos en una habitación!


Shisai
Claro, Tang Mo conoce a la Abuela Lobo, a Pinocho, al Zapatero y varios más. Me suena que le sería más fácil a él responder las preguntas, pero seguro la torre lo hizo a propósito. ¿Saben quién es Wang Xiaotian? Si no lo saben, esperen unos capítulos más. La torre usa personajes de cuentos.

Shiro
No recuerdo quién es Wang Xiaotian. Esperaré también por los siguientes capítulos. :3

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